Lois Boisson y Aryna Sabalenka brillan en el US Open
Lois Boisson estalla en Flushing Meadows y Sabalenka arranca con autoridad
El US Open apenas ha echado a rodar y ya tiene su primera imagen incendiaria: la francesa Lois Boisson, fuera de sí, destrozando la raqueta sobre el cemento de Nueva York tras otra amarga despedida en primera ronda.
Boisson, de semifinalista de Roland Garros al desahogo en Nueva York
Hace poco más de un año, Lois Boisson se asomaba a la élite como semifinalista de Roland Garros y campeona en el circuito WTA. Hoy, su realidad es muy distinta. Lesiones, meses de parón y un regreso que no termina de arrancar han convertido cada torneo en un examen de resistencia mental.
La francesa, de 23 años, llegó a ser número 34 del mundo en febrero, un dato engañoso si se mira el calendario: no disputó un solo partido profesional entre septiembre de 2025 y abril. Desde entonces, su ranking se ha desplomado hasta el 237, arrastrada por eliminaciones tempranas mientras intenta reencontrar el tenis que deslumbró la temporada pasada.
En Nueva York, la historia volvió a torcerse. Ante la estadounidense Emma Navarro, 26ª cabeza de serie, Boisson peleó durante tres sets, pero terminó cediendo 7-6(6), 6-7(1), 6-3. El punto final lo dijo todo: un intento de slice de revés que se quedó corto, la victoria en bandeja para Navarro… y la frustración desatada.
Primero, la francesa lanzó la raqueta al suelo tras el último intercambio. Después, cumplió el protocolo y fue a la red para el apretón de manos con Navarro. Pero mientras la estadounidense saludaba al público, Boisson agarró una segunda raqueta y la emprendió a golpes con el cemento: tres zarpazos secos, demoledores, y un último lanzamiento para cerrar la escena.
Un tercer adiós consecutivo en primera ronda de Grand Slam en este año. Demasiado peso para una jugadora que aún intenta recomponer su carrera. Tendrá que resetear de nuevo y buscar un cierre de temporada más amable. Navarro, en cambio, sigue en marcha y se medirá en segunda ronda a la ganadora del duelo entre su compatriota Caty McNally y la neerlandesa Anouk Koevermans.
Sabalenka pisa fuerte en la defensa del título
En la parte alta del cuadro femenino, Aryna Sabalenka dio un golpe de autoridad en su estreno. La número uno del mundo, que defiende corona en Nueva York y persigue su tercer título consecutivo en el US Open, necesitaba sensaciones tras meses irregulares sin pisar una final desde marzo. Las encontró.
Se impuso con claridad por 6-2, 6-4 a la colombiana Camila Osorio en el primer partido del día en el Arthur Ashe Stadium. Dominó con su sello habitual: potencia, agresividad y un aluvión de golpes ganadores, 32 en total, que marcaron la diferencia desde el inicio.
Sabalenka se mostró satisfecha con el trabajo hecho y con haber cerrado el duelo en dos mangas ante una rival que la obligó a trabajar cada punto. Su siguiente reto será la rusa Polina Iatcenko en segunda ronda, un paso más en un camino que, tras la sacudida del cuadro masculino, parece aún más abierto en cuanto a foco mediático.
Tsitsipas tumba a Fils y el cuadro masculino pierde otra cabeza
En el Louis Armstrong Stadium, el protagonismo cambió de manos. Stefanos Tsitsipas firmó una remontada de peso ante Arthur Fils, reciente campeón en Cincinnati y décimo cabeza de serie. El griego cedió el primer set, pero ajustó su juego y terminó imponiéndose por 4-6, 7-6(3), 6-1, 6-4.
El triunfo de Tsitsipas se suma al terremoto que ya había sacudido el torneo la noche anterior con la eliminación de Novak Djokovic, dueño de 24 títulos de Grand Slam. La derrota de Fils agranda el hueco en un cuadro masculino que pierde referentes a gran velocidad y abre la puerta a sorpresas mayores.
Tsitsipas se medirá ahora al sudafricano Lloyd Harris en segunda ronda, con la oportunidad de aprovechar un contexto en el que las jerarquías empiezan a resquebrajarse.
Muchova y Zheng no fallan en su estreno
La jornada también dejó estrenos sólidos en el cuadro femenino. Karolina Muchova, finalista de Wimbledon, abrió el día en la pista Grandstand con una victoria sin sobresaltos: 6-3, 6-0 ante la austríaca Sinja Kraus. La checa, séptima cabeza de serie, apenas dio opciones y se citó en segunda ronda con la británica Katie Boulter.
Más trabajada fue la clasificación de Zheng Qinwen. La campeona olímpica, obligada a pasar por la fase previa apenas dos años después de alcanzar los cuartos de final en Nueva York, arrancó con dudas pero terminó imponiéndose a Kristina Liutova por 4-6, 6-3, 6-1. El marcador refleja el giro del partido: de la incomodidad inicial a un dominio casi total en el tramo final.
Anisimova celebra su cumpleaños con una victoria contundente
En clave local, Amanda Anisimova regaló a la afición estadounidense un triunfo convincente… y se regaló a sí misma una buena dosis de confianza el día de su 25 cumpleaños.
Finalista el año pasado en el US Open, la número 10 del mundo arrolló a Ashlyn Krueger por 6-1, 6-3 en apenas una hora y 12 minutos. Sufrió al inicio, cuando tuvo que salvar tres bolas de break para sostener el 2-1, pero a partir de ahí tomó el control del duelo entre estadounidenses en el Louis Armstrong Stadium.
El segundo set tuvo algo más de intercambio, con quiebres en ambos lados al inicio, pero Anisimova no soltó el mando y cerró el encuentro rompiendo de nuevo el servicio de Krueger en el juego definitivo. Después, palabras de respeto hacia su rival en la entrevista a pie de pista y un momento especial: el estadio entonando el “Happy Birthday” para la protagonista del día.
Anisimova se enfrentará a la austríaca Lilli Tagger en la segunda ronda, con el recuerdo fresco de la final del año pasado y la sensación de que, si encuentra continuidad, vuelve a estar en la conversación por el título.
Mientras tanto, en algún rincón del vestuario, Lois Boisson intentará recomponer no solo sus raquetas, sino también un camino que, en cuestión de meses, ha pasado de la ilusión a la rabia contenida sobre el cemento de Nueva York. El US Open no espera a nadie. Y ya ha dejado claro que este año tampoco tendrá piedad.






