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La lluvia interrumpe el test de Inglaterra en Lord’s

La lluvia frena a Inglaterra en Lord’s, pero la serie sigue inclinada

La mañana se abrió gris sobre Lord’s y, con ella, se detuvo en seco el impulso de Inglaterra. El tercer día del segundo test contra Pakistán amaneció bajo un cielo pesado, lluvia fina y persistente, y un murmullo de frustración en las gradas del “home of cricket”.

El inicio estaba programado, el público había pasado los tornos, pero el juego nunca llegó a arrancar a la hora prevista. Los aguaceros, anunciados para buena parte del día en el noroeste de Londres, se adueñaron del escenario y mantuvieron a los equipos en el vestuario, a la espera de una ventana de respiro.

Si el clima concede una tregua, Inglaterra volverá al crease con 81-3 en su segunda entrada y una ventaja enorme: 261 carreras por delante. Es un colchón que habla de dominio, de una serie que, a pesar del agua, parece tener dueño.

El contexto es claro. Inglaterra llega a Lord’s con viento a favor tras barrer el primer test en Headingley con un triunfo por una entrada. Ese resultado dejó a Pakistán contra las cuerdas en esta serie de tres partidos. Ahora, cada minuto perdido por lluvia se siente como un pequeño alivio para los visitantes y una molestia para los locales, que huelen la posibilidad de cerrar el trabajo con una jornada contundente.

El campo, cubierto; los jugadores, encerrados en charlas técnicas y rutinas de espera; el público, pendiente de cada movimiento de los operarios con las lonas. La escena clásica de un test inglés en verano, donde el clima también juega su propio partido.

La ventaja de 261 corre a favor de los de casa y el reloj corre en su contra. Si el cielo se abre, Inglaterra tendrá la oportunidad de rematar una serie que ya domina. Si la lluvia insiste, la pregunta será otra: ¿podrá el tiempo, y no Pakistán, frenar la marcha de este equipo?