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Liverpool y Valencia avanzan en la cesión de Harvey Elliott

El verano en Anfield no admite paños calientes. Después de una temporada por debajo del nivel esperado y un quinto puesto en la Premier League que supo a poco, en Liverpool saben que el equipo necesita algo más que simples retoques. Han llegado caras nuevas, sí, pero la sensación es que la reconstrucción va a ser profunda. Y una de las primeras piezas en salir del tablero apunta a ser Harvey Elliott.

Valencia acelera: la operación Elliott, encarrilada

Según la información de Deportes Cope Valencia, Liverpool está dispuesto a cerrar un acuerdo con Valencia para la cesión del futbolista inglés. El club de Mestalla lleva días trabajando en la operación y ahora ha decidido pisar el acelerador.

“Valencia acelera por ELLIOTT”, publicaron en X. “Intentando avanzar la cesión del jugador del Liverpool, en la que trabajan desde hace días. Los clubes quieren que se haga, pero la clave sigue siendo el salario del jugador”.

Ahí está el gran escollo: la ficha. Liverpool y Valencia coinciden en el deseo de que Elliott vista de blanquinegro esta temporada, pero la estructura salarial del conjunto español obliga a hilar fino. Si consiguen cuadrar los números, el acuerdo está listo para caer.

De pieza clave con Klopp a descarte de verano

El giro en la carrera de Elliott ha sido brusco. Con Jürgen Klopp, el inglés llegó a ser uno de los nombres fijos en la hoja de alineaciones. Era joven, atrevido, con talento para marcar diferencias entre líneas. Anfield veía en él parte del futuro del club.

Ese escenario se ha ido desdibujando. Bajo el mando de Arne Slot y Andoni Iraola, el protagonismo de Elliott se ha ido evaporando. No ha encontrado sitio, ni continuidad, ni confianza. Y ahora todo indica que su etapa en L4 entra en una fase decisiva.

La pasada temporada, su cesión a Aston Villa ya se interpretó como una posible despedida encubierta. Parecía el típico movimiento que precede a una venta definitiva. Pero Unai Emery no pidió su fichaje en propiedad y el balance fue pobre: apenas nueve partidos con los Villans en toda la campaña. Demasiado poco para un jugador que, no hace tanto, apuntaba a indiscutible en Liverpool.

Regresó a Anfield con la puerta entreabierta. Iraola aseguró que todos serían evaluados como si fueran nuevos fichajes, que nadie tendría el puesto ganado ni perdido de antemano. Ni así. Elliott no logró dar el golpe sobre la mesa que necesitaba.

Una última llamada para reenganchar su carrera

El contexto, paradójicamente, le favorecía. Florian Wirtz venía de una temporada floja y la salida de Mohamed Salah abría un vacío enorme en el frente ofensivo. Había minutos, había huecos, había oportunidades para que Elliott reclamara un sitio en los planes del nuevo Liverpool.

No ocurrió. Sea una cuestión de confianza, de adaptación al modelo, o simplemente de estancamiento futbolístico, nada termina de encajar para el ex jugador de Fulham. Y en un club que se ha impuesto la obligación de volver a pelear por títulos a corto plazo, el margen para esperar se reduce al mínimo.

Por eso, la cesión que se está cocinando no es un movimiento menor. Donde vaya este verano, probablemente no tendrá otra bala igual. En Valencia encontraría un escenario ideal: un club grande, una liga exigente, un entorno que acostumbra a relanzar carreras cuando todo parece torcido.

Liverpool ya ha movido su pieza. Valencia aprieta para cerrar el trato. El salario marca el ritmo de la negociación. Y Harvey Elliott, a sus 23 años, se asoma a una frontera incómoda para cualquier futbolista: la que separa a las promesas que se consolidan de las que se quedan en recuerdo.