logo

Liverpool se desangra: Elliott al Valencia y Gakpo en la mira del City

El mercado se le ha atragantado al Liverpool. A una semana del cierre, el club de Anfield sigue comprando caro, vendiendo poco y mirando de reojo cómo piezas importantes empiezan a empujar hacia la salida.

En medio de ese clima, Harvey Elliott ya ha elegido su próxima parada: Valencia.

Elliott, decidido por Mestalla

Lo que hace unos días era solo un interés se ha convertido en operación encarrilada. El periodista Matteo Moretto destapó que el Valencia ha avanzado seriamente por Elliott y que el jugador ya ha hablado directamente con Andoni Iraola. La petición del centrocampista al técnico es clara: quiere jugar en Mestalla.

El plan está trazado: cesión. Sin trampa ni cartón. El club español negocia con el Liverpool los detalles finales después de recibir el visto bueno del futbolista.

Fabrizio Romano ha ido un paso más allá: asegura que Elliott ya tiene un acuerdo cerrado en términos personales con el Valencia tras unas conversaciones “positivas” este mismo día. Solo falta que los dos clubes terminen de cuadrar la operación para que el inglés cambie Anfield por La Liga.

No es una salida cualquiera. Elliott llega a este punto tras una cesión gris en el Aston Villa y con el cartel de jugador prometedor que nunca termina de dar el salto definitivo en un Liverpool cada vez más congestionado en el centro del campo. La realidad es dura: sigue muy abajo en la jerarquía de Iraola y el club ve con buenos ojos que se foguee lejos de la Premier.

Para el Valencia, en cambio, es una oportunidad de mercado: talento joven, hambre de minutos y un técnico como Iraola, capaz de sacar brillo a futbolistas que llegan con la confianza tocada.

Un Liverpool a medias: fichajes de peso y huecos sin cubrir

La paradoja en Anfield es evidente. El club ha logrado por fin desbloquear una operación gigantesca: Bradley Barcola aterrizará en el Liverpool desde el PSG por 100 millones de libras más variables. El extremo se convertirá en el cuarto fichaje del verano tras Ronald Araujo, Jeremy Jacquet y Victor Muñoz.

Refuerzos de nombre, inversión altísima… y, aun así, la sensación de plantilla corta no desaparece. Falta fondo de armario. Falta equilibrio. Falta, como mínimo, otro atacante, un centrocampista más y, si el mercado lo permite, un lateral derecho que alivie la carga en una temporada que se anuncia larga y exigente.

En este contexto, Andoni Iraola aparece expuesto. Plantilla justa, bajas que se acumulan y un mercado que no termina de darle las piezas que necesita. Y, mientras el técnico pide recursos, el club se ve obligado a escuchar ofertas por jugadores que, en teoría, deberían apuntalar el proyecto.

El City aprieta por Gakpo

Ahí entra en escena Cody Gakpo. El neerlandés podría seguir el mismo camino de Elliott… pero hacia la salida de la Premier solo en apariencia. Según Pete O’Rourke, el Manchester City está “presionando para cerrar un acuerdo” por el atacante del Liverpool.

No se trata de un interés tibio. O’Rourke sostiene que Gakpo es el objetivo prioritario del City tras las salidas de Savinho y Omar Marmoush rumbo al Tottenham. Dos bajas en ataque que han dejado a Pep Guardiola con menos variantes de las previstas en la última línea.

El movimiento sorprende por el contexto: Gakpo ha estado en el radar del Tottenham durante todo el verano y el club londinense ha mostrado el interés “más concreto” en el internacional neerlandés. Sin embargo, el City ha irrumpido con fuerza en la carrera, decidido a reforzar su frente ofensivo con un perfil que ya conoce el ritmo y la exigencia de la Premier.

Para el Liverpool, la posible marcha de Gakpo abriría un agujero considerable. Barcola llega, sí, pero la pérdida de un atacante contrastado en Inglaterra obligaría a la directiva a un sprint final en el mercado que hasta ahora no ha demostrado saber manejar con soltura.

Elliott camino de Mestalla, Gakpo en el punto de mira del campeón de la Premier, Iraola reclamando fondo de armario y un Liverpool que gasta a lo grande pero sigue corto de piezas. La pregunta ya no es a quién fichará Anfield en los próximos días, sino cuántas salidas más puede permitirse antes de que la temporada se le haga eterna.