Liverpool busca director deportivo: opciones internas y externas
Liverpool ha abierto oficialmente el casting para su próximo director deportivo. El club mantiene conversaciones con candidatos externos y uno de los nombres que ha aparecido en la agenda es el de Lee Dykes, actual director técnico de Brentford, con quien ya se han reunido.
Detrás de ese movimiento, sin embargo, late una idea clara en Anfield: la opción preferida sigue siendo una solución interna. Julian Ward, hoy director técnico del club, se perfila como aspirante fuerte para suceder a Richard Hughes, cuyo fichaje por Al-Hilal quedó confirmado a comienzos de mes. Ward conoce la estructura, domina los procesos y cuenta con respaldo en las altas esferas. No parte desde cero; parte en cabeza.
El proceso lo dirige directamente Mike Gordon, presidente de Fenway Sports Group. No es un trámite menor. Se trata del puesto que debe marcar la línea deportiva del Liverpool en los próximos años, en un mercado cada vez más agresivo y sofisticado. Por eso el club escucha, compara, contrasta.
Ahí entra en escena Dykes. Llegó a Brentford en mayo de 2019 y se ha convertido en una pieza clave en la consolidación del club como equipo estable de la Premier League desde el ascenso en 2021. Su trabajo en la detección de talento y en la construcción de plantillas competitivas con recursos limitados no pasa desapercibido. Liverpool ya ha tomado nota y ha querido conocer de primera mano su visión.
En la órbita del club también aparece otro nombre de la misma casa: Phil Giles, director deportivo de Brentford. Dentro de FSG se le admira por su capacidad de planificación y por el modelo que ha ayudado a implantar en el oeste de Londres. Pero ahí surge un obstáculo evidente: sacarlo de Brentford no será sencillo. Su posición es fuerte, su influencia grande y el proyecto en el que está inmerso sigue creciendo.
Mientras tanto, FSG continúa sondeando el mercado. Ha mantenido contactos con otros candidatos externos además de Dykes, en una búsqueda que mezcla prudencia y ambición. El club quiere escuchar todas las voces posibles antes de tomar una decisión que condicionará fichajes, renovaciones y la identidad competitiva del Liverpool.
La pregunta ya no es solo quién ocupará el despacho de director deportivo en Anfield, sino qué modelo de club quiere consolidar Liverpool en la próxima década. Y esa respuesta, esta vez, no se encontrará en el césped, sino en la oficina donde se diseña el futuro.






