Liam Lawson impresiona en Red Bull mientras el enigma Hadjar persiste
Liam Lawson apenas necesitó dos carreras para dejar claro que no había ido a Red Bull a pasear. Se marcó un objetivo ambicioso: quedarse a tres décimas de Max Verstappen con un monoplaza, el RB22, que nunca había pilotado. En Zandvoort, el neozelandés fue más allá. Paró el crono a solo 0,115 segundos del campeón del mundo. En un fin de semana cargado de matices, ese registro fue su tarjeta de presentación definitiva.
Mientras tanto, el otro gran nombre en el garaje, Isack Hadjar, sigue rodeado de interrogantes. Hay una semana entre Zandvoort y Monza, pero nadie se atreve a fijar una fecha clara para saber si el francés estará listo para el Gran Premio de Italia. Fuentes consultadas por el Herald coinciden en un punto: no hay garantías de nada. Ni de que llegue, ni de que se caiga. Tendrá todo el margen posible para demostrar que está en condiciones de correr en Monza.
El escenario más extremo ya está sobre la mesa. Una de las fuentes desliza una posibilidad límite: que Hadjar dispute la primera sesión de entrenamientos libres del fin de semana y, si no responde físicamente, ceda el asiento a Lawson para el resto del evento. Una maniobra de emergencia que, eso sí, necesitaría el visto bueno de la FIA, el órgano que rige la Fórmula 1. Nada se hará sin su aprobación.
Mientras el reloj corre hacia Italia, Lawson no se queda quieto. Red Bull le ha dado otra oportunidad de acostumbrarse al RB22 y el kiwi la ha exprimido. Se subió al coche en el test de neumáticos de Pirelli en el circuito de Mugello, en Italia, compartiendo pista con Oscar Piastri, al volante de un McLaren. No era un simple rodaje: se trataba de una sesión de investigación y desarrollo clave para Pirelli, diseñada para recopilar información sobre los compuestos que se utilizarán en la temporada 2027 de Fórmula 1.
Lawson respondió con lo que más valoran los equipos: kilómetros y consistencia. Completó 116 vueltas, el equivalente a dos distancias de carrera en Mugello, exprimiendo el RB22 y acumulando datos, sensaciones y confianza. Al final de la jornada entregó el monoplaza a Ayumu Iwasa, piloto reserva de Racing Bulls, que tomó el relevo durante la noche.
El calendario no espera. El fin de semana del Gran Premio de Italia arranca el 4 de septiembre (NZT) y la carrera está fijada para el 7. Entre dudas médicas, decisiones deportivas y la silenciosa presión de un joven que ya ha demostrado que puede rodar cerca de Verstappen, Monza se prepara para una pregunta incómoda: ¿quién se sentará finalmente en el Red Bull cuando se apaguen los semáforos?






