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Liam Lawson confirmado como compañero de Max Verstappen en Monza

Liam Lawson seguirá como compañero de Max Verstappen en Red Bull para el Gran Premio de Italia en Monza. La oportunidad vuelve a abrirse para el neozelandés porque Isack Hadjar no se ha recuperado a tiempo de la lesión de muñeca que arrastra desde el parón veraniego.

Red Bull lo confirmó durante la noche, despejando cualquier duda sobre la alineación para uno de los fines de semana más icónicos del calendario. Monza, el templo de la velocidad, verá de nuevo a Lawson en el garaje de la escudería principal, mientras Hadjar afronta otro fin de semana desde la distancia.

Hadjar, otra vez fuera

Hadjar confiaba en regresar este domingo. Él mismo lo había dicho: se veía con opciones para estar listo en Italia. Pero la realidad ha sido más dura. Se perderá su segunda carrera consecutiva por la lesión de muñeca que ya le dejó fuera del Gran Premio de los Países Bajos el mes pasado.

En Zandvoort, el francés apareció con una férula, todavía con gesto de incredulidad por lo que estaba viviendo. En un vídeo del equipo durante ese fin de semana, no escondía su frustración: era su primera lesión seria, su primera vez “en el banquillo” en toda su carrera. Le resultaba extraño, incómodo. Aun así, destacaba que la muñeca no estaba hinchada, que ganaba movilidad cada día y que se sentía “esperanzado” para Monza. Esa esperanza se ha quedado corta.

El mensaje oficial del equipo, difundido en redes sociales, fue claro: Liam estará al lado de Max en Italia, mientras Isack sigue avanzando en su recuperación. Red Bull subraya que vigila muy de cerca la rehabilitación del piloto y que no asumirá riesgos innecesarios con su regreso a la competición. Deseos de pronta recuperación, sí. Fechas concretas, ninguna. Sobre el Gran Premio de España de la próxima semana, silencio absoluto.

Lawson aprovecha su momento

Mientras Hadjar espera, Lawson se aferra al volante. Ya lo hizo en los Países Bajos, donde ascendió desde Racing Bulls a Red Bull y respondió con un séptimo puesto sólido, sin estridencias, pero con la consistencia que tanto valoran en Milton Keynes. En paralelo, Yuki Tsunoda, que ocupó el asiento habitual de Lawson en Racing Bulls, terminó 11º en su regreso a la F1, su primera aparición desde que Red Bull lo apartó en diciembre.

El movimiento se repite ahora: Lawson sube al equipo grande, Tsunoda obtiene un segundo fin de semana con Racing Bulls y Hadjar vuelve a mirar desde fuera. La estructura energética ajusta sus piezas, pero el patrón se mantiene.

La temporada de Lawson sostiene esta apuesta. Está firmando su mejor año en la F1, noveno en la clasificación general, justo por detrás de Hadjar y con casi el doble de puntos que el debutante de Racing Bulls, Arvid Lindblad. Ese rendimiento ha sido clave para justificar su regreso a Red Bull, después de que el equipo lo hubiera dejado caer tras solo dos carreras en 2025. Un giro rápido incluso para los estándares de la casa.

Una decisión deportiva… y estratégica

La gestión de lesiones en la F1 moderna ya no admite aventuras. Un piloto tocado, un calendario apretado y un coche que pelea por puntos cada fin de semana forman una combinación delicada. Red Bull ha optado por la vía conservadora: Hadjar se cura sin prisa; Lawson, en plena forma y con resultados recientes, ocupa el asiento; Tsunoda suma kilómetros en Racing Bulls.

El escenario deja preguntas abiertas. ¿Cuándo volverá realmente Hadjar? ¿Qué hará Red Bull si Lawson encadena otro gran resultado en Monza, en un circuito que suele desnudar virtudes y carencias de pilotos y máquinas?

Por ahora, la única certeza es la que importa en la parrilla de salida: en Monza, el coche junto a Max Verstappen volverá a llevar el nombre de Liam Lawson. Y cada vuelta que complete el neozelandés será un recordatorio de lo rápido que puede cambiar el tablero dentro de Red Bull.