Leicestershire Cricket Club enfrenta sanción histórica tras partido polémico
Leicestershire County Cricket Club ha pagado muy caro un partido que, sobre el papel, había sido una victoria sólida. El club ha recibido una deducción total de 27 puntos y una multa de 5.000 libras por vulnerar la normativa de preparación de campos en su encuentro del 20 al 23 de agosto ante Glamorgan en Uptonsteel Grace Road.
Ganaron aquel duelo por 42 carreras. Pero el precio deportivo de esa victoria se ha disparado meses después.
Un campo bajo sospecha
El detonante no fue una jugada polémica ni una decisión arbitral. Fue el propio terreno. En su informe completo, el árbitro de partido Ian Ramage registró 43 ejemplos de bote irregular durante el encuentro. Demasiados para pasar por alto en un campeonato profesional.
El panel independiente Cricket Discipline Panel respaldó el cargo presentado por el Cricket Regulator contra Leicestershire por incumplir las Pitch Regulations de la ECB. El veredicto fue contundente: el campo se calificó como “poor”.
El caso, sin embargo, tenía un matiz insólito. Callum Lewin, responsable del césped de Leicestershire, argumentó que cuatro días antes del partido se había llevado a cabo en el estadio un rodaje no programado de una película de Bollywood. Según su versión, esa grabación impidió cubrir el campo durante ocho horas a pleno sol, un detalle clave en la preparación de la superficie.
Falta de intención… pero no de responsabilidad
El propio regulador reconoció que el club no buscó deliberadamente generar un bote tan imprevisible. No hubo mala fe. Sí, en cambio, una cadena de decisiones y omisiones que, a ojos de la disciplina, eran evitables.
En su resolución se subraya que “cada uno de estos factores presentaba riesgos previsibles que deberían haber formado parte del proceso de planificación y preparación”. Es decir, el rodaje, la exposición prolongada al sol y la falta de protección del campo no fueron meras anécdotas: eran variables que el club debía controlar.
La presión, esta vez, no vino de un ataque rival, sino de los reglamentos.
Un golpe directo a la clasificación
El castigo no se queda en una simple sanción económica. Pega de lleno en la tabla.
En un comunicado oficial, Leicestershire County Cricket Club detalló el alcance de la decisión: el club asume una deducción inmediata de ocho puntos, más otros ocho puntos adicionales que quedan en suspenso hasta el final de la temporada 2027. A eso se suma la multa de 5.000 libras.
Y llega el golpe más duro. En aplicación de la Playing Condition 16.2.6 del ECB Rothesay County Championship, los 19 puntos obtenidos en ese partido ante Glamorgan serán descontados de la cuenta de Leicestershire en la edición 2026 del campeonato. El total de la penalización asciende así a 27 puntos.
Un partido ganado en el campo que se transforma en un lastre a medio plazo.
Una lección que va más allá del marcador
La resolución envía un mensaje claro a todo el circuito del cricket de condados: la gestión del terreno de juego ya no admite excusas, ni siquiera cuando entra en escena un rodaje de cine inesperado.
Leicestershire, que vio cómo una victoria convincente se convertía en un problema disciplinario, tendrá ahora que convivir con una sanción que condiciona su margen de maniobra en las próximas temporadas. En un campeonato donde cada punto cuenta, la verdadera pregunta es obvia: ¿cuánto costará, en términos de objetivos deportivos, aquel día de sol, cámaras y bote imprevisible en Grace Road?






