Leclerc y Hamilton: el nuevo motor de Ferrari en Monza
Charles Leclerc llega a Monza con la mirada encendida. El monegasco respira el mismo optimismo que su nuevo compañero, Lewis Hamilton, ante la mejora de motor que Ferrari estrenará en el Autodromo Nazionale Monza, y sueña abiertamente con otro “fin de semana muy especial” frente a los Tifosi.
La Scuderia ha aprovechado la ventana de ‘ADUO’ (Additional Development and Upgrade Opportunities) de 2026 para introducir un nuevo paso en la unidad de potencia, después del primer paquete que ya apareció en Austria esta temporada. Ahora, el escenario no puede ser más simbólico: la casa de Ferrari, el templo de la velocidad.
Un motor nuevo y una vieja cuenta pendiente
Leclerc no quiso adornar demasiado el mensaje. Lo que llega es potencia. Y en Monza, eso es oro puro.
“Tendrá un poco más de potencia, lo cual siempre es algo bueno. ¿Cuánta más potencia? Solo el tiempo lo dirá”, explicó ante los medios, consciente de que cada kilómetro por hora cuenta cuando casi todo el trazado se recorre con el pie a fondo.
El objetivo es claro: luchar por una tercera victoria vestido de rojo en este circuito, tras sus triunfos de 2019 y 2024. Dos fines de semana que él mismo coloca en la cúspide de su carrera, junto al triunfo en Mónaco 2024.
Pero el relato no es de autosuficiencia, sino de desafío. “Nos enfrentamos a una competencia muy dura y el motor es definitivamente nuestra parte débil. Dar un paso adelante nos ayudará a cerrar un poco la brecha con los de delante”, admitió.
Ferrari sabe dónde cojea. Monza, con sus rectas interminables, expone cualquier déficit de potencia sin piedad.
El margen de error es cero
La mejora de motor no es una varita mágica. Leclerc lo tiene claro: si Ferrari quiere firmar su tercera victoria del año, tras el triunfo de Hamilton en Barcelona y el suyo en Silverstone, la ejecución deberá rozar la perfección.
“Si hay un circuito en el que podemos permitirnos quizá comprometer un poco la clasificación respecto a la carrera, es este”, señaló. “Sin embargo, nuestro trabajo es hacer el coche más rápido, y eso será beneficioso tanto para la clasificación como para la carrera”.
Monza invita a pensar en rebufos, trenes de DRS y estrategias agresivas el domingo. Pero Ferrari no quiere perder de vista la base: un coche sólido en ritmo de carrera, aunque eso suponga asumir ciertos riesgos el sábado.
“En un circuito como este esperamos tenerlo un poco más difícil porque hay muchas rectas y sabemos que este ha sido un punto débil comparado con nuestros rivales hasta ahora, pero sigo siendo optimista”, añadió.
Leclerc se agarra a los precedentes recientes: “Silverstone y Spa no estaban pensados para ser positivos para nosotros y tuvimos un buen fin de semana, pero gracias a una ejecución perfecta. Tenemos que apuntar a eso aquí”.
La receta está clara: minimizar errores, maximizar el nuevo material. “Tenemos un motor nuevo, tenemos piezas nuevas en el coche, y espero que eso nos ayude a poner a los demás bajo un poco más de presión”.
Italia, algo más que una carrera
Para Leclerc, Monza no es solo la carrera de casa de Ferrari. Es casi su propia carrera de casa.
“Italia siempre ha sido muy especial para mí. De algún modo crecí aquí durante mi etapa en karting, vivía prácticamente con mis mecánicos aquí, así que tengo una conexión muy especial con Italia y su gente”, confesó.
Ese vínculo emocional se multiplica cuando se sube a un Ferrari vestido de rojo, con las gradas teñidas de banderas y bengalas. “Correr con Ferrari en Italia ya es una experiencia especial, pero para mí lo es aún más. Solo espero que podamos convertir toda esa emoción positiva en una victoria el domingo”.
El nuevo motor llega para cerrar una herida abierta desde hace años: la de ver a Ferrari falto de velocidad punta en su propio santuario. Leclerc y Hamilton creen que este paso puede cambiar el guion.
Ahora queda una pregunta: ¿bastará esta evolución para que el rugido del Viale Enzo Ferrari vuelva a escucharse desde lo más alto del podio en Monza?






