Le Bris celebra su partido 100 con Sunderland ante Manchester City
Para Régis Le Bris, el tiempo en Sunderland no avanza, vuela. El duelo del domingo ante Manchester City será su partido número 100 al mando de los Black Cats, y el técnico francés lo vive como si apenas hubiera parpadeado: “¡Se siente como un sprint! Ha sido un viaje fantástico”.
No exagera. En poco tiempo, el club ha pasado de reconstruirse a convivir con un calendario propio de equipos grandes: Arsenal, AZ Alkmaar y ahora Manchester City en cuestión de días. Le Bris no lo ve como una carga, sino como la prueba de que Sunderland ha cambiado de dimensión. “Nos lo hemos ganado y es un reto ir de Arsenal a AZ Alkmaar y ahora Manchester City. Es exactamente lo que queremos jugar, así que tenemos que abrazar otra vez el desafío. Estamos mejorando partido a partido y ahora es el momento de aparecer otra vez para ganar”.
Un proyecto sin techo… todavía en construcción
Le Bris evita poner límites a lo que puede alcanzar este grupo. No habla de techo, habla de proceso. “No pongo un límite de antemano. Trabajamos tan duro como podemos y, con la calidad de la conexión, los chicos, la afición, hemos creado algo impresionante. Es solo el principio, espero, y seguimos en este proceso”.
La idea es clara: solidez atrás, ambición adelante. El técnico está convencido de que el siguiente paso llegará en el área rival. “Es solo cuestión de tiempo” antes de que Sunderland empiece a convertir más ocasiones, insiste. “Es un proceso. Seguimos siendo muy eficientes defensivamente, lo que nos da una base fuerte para ser competitivos, y estamos creando más ocasiones que nunca, así que es muy positivo”.
Bajas, dudas y rotaciones obligadas
No todo son buenas noticias. Para recibir al City, Le Bris pierde a una pieza importante en la línea defensiva. Reinildo está sancionado tras su expulsión ante Arsenal el pasado fin de semana, lo que abre un hueco delicado en el lateral izquierdo.
“Reinildo está suspendido, así que tendremos que ver quién entra en el lateral izquierdo. Dayann Methalie es una de las opciones, pero ya veremos”, explicó el entrenador, dejando la puerta abierta a otras alternativas en la banda.
Se espera que Romaine Mundle (rodilla) y Habib Diarra (isquiotibiales) sigan fuera, aunque aún queda una sesión de entrenamiento antes del partido que podría matizar el parte médico.
La carga de partidos obliga a gestionar esfuerzos. Le Bris ya movió el once con cuatro cambios ante AZ Alkmaar y no descarta algo similar frente al campeón inglés. “Hicimos cuatro cambios contra AZ Alkmaar y tenemos la opción de hacer tres, cuatro o cinco cambios de inicio contra Manchester City. También necesitaremos tirar de los suplentes durante el partido para rematar las cosas. Es la realidad del nivel en el que estamos ahora”.
No hay quejas por la acumulación. No las habrá. “No me voy a quejar” del calendario, subraya. Forma parte de la nueva normalidad de Sunderland.
Trai Hume, el símbolo de una escalada
En medio de tanto salto competitivo, hay jugadores que encarnan la transformación del club. Para Le Bris, uno de ellos es Trai Hume. El técnico lo ve como un espejo en el que se mira el proyecto.
Es “un buen símbolo del viaje, desde League One hasta la Premier League y ahora partidos europeos”, apuntó, destacando también su consistencia. Hume representa exactamente lo que Le Bris quiere: crecimiento continuo, sin perder el pulso competitivo.
Cómo mirar al City sin temblar
El reto del domingo tiene nombre y un arsenal de estrellas: Manchester City. Le Bris conoce de sobra el poderío del rival, pero también sabe que, si Sunderland se queda embobado mirando la calidad del equipo de Pep Guardiola, el partido se pierde antes de empezar.
“Manchester City tiene jugadores por todas partes. Si empezamos a mirar su fuerza, no podemos jugar”, advirtió. El plan pasa por mirarse más al espejo que al escaparate rival. “Es mejor centrarse en nosotros, cómo podemos gestionar su amenaza y cómo podemos crear amenaza también. Creo que estamos mejorando en esta área”.
Así llega Le Bris a su partido 100: con un club que ya no se conforma con competir, sino que se atreve a hablar de ganar incluso ante gigantes como el City. El sprint continúa. La cuestión es hasta dónde aguantará Sunderland este ritmo de equipo grande.






