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Lando Norris logra la pole en Madrid por 11 milésimas

Lando Norris se ha adueñado de la parrilla del Gran Premio de España con un golpe final de calidad y nervio. El británico de McLaren arrancará primero tras batir a Kimi Antonelli por solo 0,011 segundos, un suspiro que cambia por completo el relato del sábado en Madrid.

Es la tercera pole de Norris en las últimas cuatro carreras. No es una racha, es una declaración. Cuando el cronómetro entraba en rojo y todo apuntaba a otra exhibición de Mercedes con Antonelli al frente, el McLaren número 4 apareció en el último intento y silenció el garaje plateado.

Antonelli, que rozó otra pole para Mercedes, tendrá que conformarse con salir segundo. Una primera fila joven, agresiva, que deja detrás a dos gigantes de la historia.

Porque justo detrás, en la segunda fila, se alinean Max Verstappen y Lewis Hamilton. Entre ambos suman 11 títulos mundiales y 177 victorias en grandes premios. Poca broma. Dos eras distintas del deporte, compartiendo línea de salida en un circuito que castiga cualquier error y premia la precisión milimétrica en la salida y en la gestión de neumáticos.

George Russell partirá sexto, completando un sábado de luces y sombras para Mercedes: la velocidad a una vuelta está ahí, pero el premio grande se les escapó en el último suspiro.

Para la grada española, la clasificación dejó un sabor amargo. Fernando Alonso saldrá 17º, demasiado atrás para un piloto que suele crecerse en casa. Más duro aún el golpe para Carlos Sainz: arrancará 20º tras recibir una sanción de tres posiciones por estorbar a Valtteri Bottas en la Q1. De la pelea por los puntos a una remontada casi épica como único horizonte.

Oliver Bearman vivió un día aún más complicado. Su accidente en la FP3 le impidió marcar tiempo en la clasificación y el cambio de chasis en su Haas le obliga a salir desde el pit lane. Cero margen de error, pero también una oportunidad para arriesgar con la estrategia sin mirar atrás.

La parrilla ajustada para el Gran Premio de España 2026 está lista. Norris al frente, Antonelli al acecho, Verstappen y Hamilton respirándoles en la nuca. Detrás, viejos campeones, jóvenes hambrientos y dos ídolos locales obligados a remar a contracorriente.

La vuelta 1 en Madrid promete ser algo más que una simple salida: parece el prólogo de una batalla generacional a toda velocidad.