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Kishan brilla en Chennai: East Zone domina a South en la final

En Chennai, bajo un sol que no perdona y un público poco habitual para un torneo doméstico, East Zone no solo ganó el sorteo. Se adueñó del día. De la narrativa. Y, si South Zone no reacciona rápido, quizá también de la Duleep Trophy.

Al cierre de la jornada, el marcador es brutal: 385/4 en 79 overs.

Ishan Kishan se marchó invicto con 111 de 135 bolas, Kumar Kushagra lo escoltó con un sólido 63, y South Zone se fue al hotel con más preguntas que respuestas.

Un inicio feroz: fuego y hielo en la apertura

Todo empezó con una decisión valiente: Kishan ganó el sorteo y eligió batear. Quería “ver pasar” la primera hora y luego castigar. Sus hombres le hicieron caso… durante unos minutos.

La pareja de apertura, el contraste perfecto: la calma de Abhimanyu Easwaran y la osadía adolescente de Vaibhav Sooryavanshi. El “fuego y hielo” del Este.

Mohammed Siraj arrancó con swing y mala intención. Primera bola a Easwaran, batido por el movimiento. Primera bola a Sooryavanshi, un yorker inswinger que rozó los palos. Pero sobrevivió. Y a partir de ahí, el tono cambió.

East Zone cerró el primer over en 4/0. Tres overs después ya estaban en 16/0, los dos abiertos con 8 cada uno, ajustándose al rebote, leyendo el swing. Parecía un arranque de manual. En el décimo over, el manual ya estaba en la basura: 70/0, ambos por encima de 100 de strike rate.

Easwaran se soltó primero. Castigó a Siraj con dos límites seguidos por el lado de pierna, lo obligó a cambiar ángulos, a buscar recursos. Sooryavanshi, tras un comienzo más prudente, empezó a abrir los hombros: dos boundaries por covers a MD Nidheesh, luego un cuatro y un seis a Siraj, uno guiado tarde por point, otro avanzando por la pista y mandando la pelota por encima de mid-off.

South Zone buscó refugio en el spin temprano. Tripurana Vijay entró en el octavo over, diseñado para atacar a los zurdos. No funcionó. El ritmo ya estaba marcado: 61/0 en 9 overs, 91/0 en 13. Los pacers “tomados a palos”, sin una longitud clara, sin presión sostenida. Los cambios de ritmo no mordían. La grada, gratuita pero limitada, rugía con cada golpe.

Easwaran marca el camino, Sooryavanshi enciende la final

El primer hito fue para Easwaran. Medio siglo antes que su compañero, con un par por el lado de pierna ante Shreyas Gopal: 54* cuando el marcador marcaba 98/0 en 14 overs. Terreno conquistado. Control absoluto.

Sooryavanshi, mientras tanto, se divertía. Ya había hecho 92 en la semifinal; aquí, contra Siraj, dejó uno de los momentos del día: una secuencia 4-6-4 en un over que dejó al pacer sin respuestas. Tilak Varma, capitán de South Zone, intentó romper su concentración con un dardo desde el micrófono de los stumps: “Kya re vice-captain?”. El adolescente sonrió y siguió pegando.

Pero el juego, como siempre, cobra peaje. En 107/1, llegó el primer golpe para East. CV Milind, alrededor del wicket, lanzó corto. Sooryavanshi quiso otra vez el gran golpe, salió a buscar el pull para seis. No conectó limpio. El balón se elevó, fácil para el sustituto Thyagarajan en el deep. Cayó por 44 de 37. Un cameo breve, pero que encendió la final.

El error que dio vida a South Zone

Con el primer wicket en el bolsillo, South Zone necesitaba otro. Y lo encontró de la forma más básica: un error de comunicación.

Easwaran, que había sostenido la entrada con 72 impecables, tocó suave al lado off y salió disparado en busca de un single apresurado. S. Mohan respondió… y se arrepintió. Se detuvo a mitad de camino. Easwaran, ya comprometido, no tuvo opción de volver. Run-out claro. East Zone pasó de 98/0 a 133/2. De dominio absoluto a ligera inquietud. South Zone, que había sido superado en la primera hora, al menos salvó la sesión matinal.

Mohan reconstruye, luego ataca

Tras la caída de los dos openers, el peso del día recayó sobre Shikhar Mohan. Entró cuando el marcador era 107/1, se asentó cuando la situación ya era 133/2, y poco a poco fue cambiando el tono del partido.

Al principio, fue contención: ver a Siraj, respetar el swing, dejar que el balón envejeciera. Pero una vez encontrado el ritmo, Mohan se transformó.

Un no-ball de Siraj abrió la puerta. Luego llegaron dos boundaries limpios en el mismo over. De ahí en adelante, el bateador derecho empezó a mandar. En el over 35, destrozó a Tripurana Vijay: un golpe por encima de la cabeza del lanzador y dos límites más para pasar de 33 a 48 en un solo turno. En el 37, completó su medio siglo, el cuarto en first-class, con un simple a point: 51 de 62 bolas, East Zone en 182/3.

South Zone intentó frenar con spin doble: Vijay y Gopal apretaron, bajaron el ritmo de anotación, metieron puntos consecutivos. Por un rato, el estadio se silenció. East Zone sumó solo tres carreras en dos overs, el marcador se congeló en torno a 193/3. Pero Mohan y el recién llegado Ishan Kishan no regalaron nada. Esperaron. Y cuando vieron su momento, volvieron a acelerar.

Mohan se lanzó contra Gopal con dos seis consecutivos: uno por encima de wide long-on, otro por long-off. De 62 a 79 en un suspiro. Poco después alcanzó 81, y el partnership con Kishan empezó a tener pinta de decisivo.

La entrada de Kishan: del ajuste al dominio

Kishan entró cuando el partido estaba en equilibrio. East Zone 133/2, luego 173/3, el ritmo algo frenado, la superficie empezando a ayudar a los spinners. Sus primeros overs fueron de adaptación: 22 de 42 bolas, probando ángulos, midiendo el rebote.

Cuando se sintió cómodo, cambió la dinámica.

Se fue contra Milind con un pull autoritario, castigó a Gopal por midwicket. Subió a 32 de 48, mientras Mohan seguía sumando silenciosamente. El marcador llegó a 227/3 en 50 overs. South Zone, sin embargo, no lograba el ansiado wicket.

El respiro llegó a los 52.2 overs. Milind, otra vez protagonista, esta vez con una bola que entró perfecta: Mohan, que estaba en 85 de 120, vio sus palos volar. Nueve fours, tres seis, y una entrada que había reconstruido el día se quedó a 15 de un siglo que merecía. East Zone, aun así, ya había cruzado 240. El daño estaba hecho.

Tea, advertencias y un adolescente que no se achica

Tras la salida de Mohan, el partido entró en una fase de transición. Tea llegó con East Zone en 246/4 en 54 overs. Kishan, 33*; Kushagra, 4*. South Zone, gracias a un tramo disciplinado de Siraj, logró que el marcador no se disparara justo antes del descanso. Se fueron al té con la sensación de haber contenido, no de haber controlado.

Al volver, East Zone cambió de tono. Kishan reanudó con dos boundaries a Siraj, se movió rápido a 43 de 63. South Zone recurrió al short ball como plan B, casi como reflejo. No funcionó. Kishan y Kushagra manejaron bien la altura, se agacharon, dejaron pasar, y castigaron cuando la bola se quedaba a la altura adecuada. Un no-ball de Milind añadió sal en la herida. El marcador pasó de 260/4 en 57 overs a 277/4 en 60.

En medio de todo, un detalle de futuro: el árbitro dio a South Zone su primera advertencia oficial por tardar demasiado entre overs. Síntoma claro de un equipo que empieza a buscar tiempo, no soluciones.

Kishan entra en modo grandeza

Mientras South Zone buscaba aire, Kishan empezó a escribir su propia historia.

Primero, un pequeño hito silencioso: llegó a los 4.000 runs en first-class con un delicado desvío de pierna ante Siraj. Estaba en 48 de 69. Dos bolas después, ya estaba en 50. Medio siglo de 72 bolas, el tercero de la jornada, pero con un matiz distinto: se notaba que no se iba a conformar.

East Zone alcanzó 284/4 en 62.4 overs. Luego 300/4 en 67. Una recuperación monumental si se piensa que, en un momento, habían estado 88/3. Kishan, sereno, en 62. Kushagra, firme, acompañando.

Y entonces, el acelerón final.

En los overs 69 y 70, la pareja apretó el acelerador. Sumaron 26 carreras en dos overs. Kushagra se soltó con un cuatro y un seis, Kishan añadió otro límite. South Zone ya no “controlaba el ritmo”; lo sufría. East Zone se fue a 331/4 en 71 overs, con Kishan en 72 de 98 y Kushagra en 48 de 64. La presión, esta vez, era toda azul y roja.

Kishan siguió atacando el short ball con una claridad brutal. Un pull nítido a Gopal lo llevó a 96 de 114. Hubo incluso un pequeño susto: llamó al fisio, se detuvo el juego, pero no soltó el bate. Volvió a su posición, miró el campo… y esperó su momento.

El siglo que inclina la final

El momento llegó a los 77 overs. Kishan, en 99, encontró la cerca con un golpe limpio. Tres cifras, su décimo siglo en first-class, alcanzado con estilo. No hubo explosión exagerada, pero sí una celebración clara: sabía lo que significaba. No solo para él, sino para su equipo y para el contexto del partido.

Para entonces, East Zone ya estaba en 370/4. South Zone había probado con ritmo, con spin, con pelotas cortas, con líneas anchas. Nada derribó a Kishan. Nada frenó de verdad a Kushagra, que consolidó su propio medio siglo y siguió sumando hasta un valioso 63.

Cuando los árbitros llamaron stumps, el tablero era demoledor: 385/4 en 79 overs. Kishan 111*, Kushagra 63.

Cuatro wickets abajo, una montaña de runs arriba y un vestuario del Este que olía a confianza.

Un día que deja huella

El primer día de esta final de la Duleep Trophy en Chennai contó muchas historias a la vez.

  • La del adolescente Vaibhav Sooryavanshi desafiando a Siraj y respondiendo a los dardos de Tilak Varma con golpes, no con palabras.
  • La de Abhimanyu Easwaran, clásico y eficaz, marcando el tono con el primer medio siglo de la final.
  • La de Shikhar Mohan, que sostuvo la reconstrucción y luego se transformó en agresor, antes de caer a las puertas de un siglo que habría cambiado los titulares.
  • Y, por encima de todas, la de Ishan Kishan: capitán, centurión, dueño absoluto del día.

South Zone aún tiene nombres, talento y tiempo. Pero con una superficie que promete girar fuerte en los días 4 y 5, y un marcador que ya se inclina con peso hacia el Este, la pregunta es otra: ¿podrá este ataque, que hoy se quedó sin ideas, evitar que el siglo de Kishan se convierta en el golpe definitivo de la final?

Kishan brilla en Chennai: East Zone domina a South en la final