Kinn x Prince: joyas de tenis para una nueva era
Kinn sabe de alta joyería. Prince entiende el tenis como pocos. Juntos han encontrado un punto dulce: una colección que no se limita a colgar una raqueta en un colgante, sino que captura la estética completa del deporte más elegante del circuito.
Con el calendario marcado por Roland Garros 2026, Wimbledon y el US Open, la colaboración Kinn x Prince llega ahora a su tercer y último lanzamiento, “Match Three”, ya disponible en la web junto a las dos primeras entregas. Es el cierre de una trilogía pensada para vivir al ritmo de los grandes torneos.
Una cápsula de tenis que no parece “merch”
Nada de bisutería pasajera. La cápsula Kinn x Prince se presenta como una colección de piezas atemporales, con vocación de herencia familiar, que se apoyan en el imaginario del tenis sin caer en el cliché.
Todas las joyas están elaboradas en oro macizo de 14 quilates, en amarillo y blanco, con diamantes de laboratorio y esmeraldas. El resultado se mueve entre la delicadeza de un clásico tennis bracelet y la presencia de anillos tipo sello y pendientes de diamantes que podrían pasar del palco de un Grand Slam a una cena de gala sin cambiar de tono.
Cada compra de joyería Kinn x Prince incluye, mientras haya existencias, un joyero exclusivo. Además, quienes compartan su correo electrónico reciben un par de huggies de regalo con su primer pedido de 500 dólares o más. Detalles pensados para un público que ya no se conforma con una sola pieza icónica, sino que busca construir un pequeño ritual alrededor de su joyería.
Más allá del brillo: prendas y accesorios
Aunque el corazón de la cápsula son las joyas, la colección se permite un guiño textil al universo de Prince. Un quarter-zip, calcetines tipo crew y una gorra completan la propuesta, conectando la pista con la calle.
En la web, el banner de “Match Three” señala las novedades ligadas al US Open, pero las piezas aún disponibles de los dos primeros lanzamientos siguen integradas en la página de la colección Kinn x Prince. El mensaje es claro: no se trata de tres colecciones aisladas, sino de un mismo relato desarrollado en tres actos.
Kinn, del estudio de Los Ángeles a la cultura del tenis
La relación de Kinn con el tenis no nace con Prince. Desde su fundación en 2017 por Jennie Yoon, la firma con sede en Los Ángeles ha coqueteado con el deporte. Uno de los superventas de Kinn Studio es el Serena Baguette Tennis Link Bracelet: media pulsera de baguettes verticales, media de eslabones tipo paperclip. Una pieza inspirada en la fuerza y la elegancia de Serena Williams, que condensa en un solo gesto la dualidad del tenis moderno: potencia y refinamiento.
En junio de 2025, Kinn dio un paso más con su Wimbledon Collection, una línea de joyería cotidiana elevada, inspirada en el torneo londinense. Aquella apuesta funcionó. Confirmó que había público para una joyería que leyera el tenis no solo como deporte, sino como código estético.
De ahí que la alianza con Prince se sienta como un movimiento natural. La marca de raquetas y equipamiento aporta décadas de historia en la pista; Kinn, el lenguaje de la joyería fina contemporánea. El resultado no es un simple recuerdo de torneo, sino un intento serio de fijar en oro y piedras preciosas la imagen actual del tenis: lujo relajado, técnica impecable y una elegancia que ya no se limita al blanco impoluto de la hierba.
Con “Match Three” ya en juego, la pregunta no es si esta colección se venderá, sino cuánto tardarán otras casas de joyería en intentar subirse al mismo carro de la cultura del tenis que Kinn y Prince han sabido anticipar.






