Kevin De Bruyne elogia a Arsenal como el mejor equipo del mundo
Arsenal aterrizó en Italia con la autoridad de un campeón y se marchó de Nápoles con algo más que tres puntos. Se llevó también la confesión de una de las grandes mentes del fútbol moderno: Kevin De Bruyne.
El belga, referencia absoluta de Napoli y leyenda de Manchester City, no tuvo reparos en admitirlo tras el 0-1 en la apertura de la Champions League: este Arsenal impone. Y mucho.
Un debut de peso en Italia
El equipo de Mikel Arteta abrió su campaña europea con una actuación sobria, madura, de esas que explican por qué levantó la Premier League la temporada pasada por primera vez desde 2004 y por qué rozó la gloria continental antes de caer en los penaltis ante Paris Saint-Germain en la final de la Champions League.
En el sur de Italia, Arsenal no deslumbró con un festival de goles. No lo necesitó. Le bastó el golpe de calidad de su capitán, Martin Odegaard, para firmar un 0-1 que sonó a declaración de intenciones. Un disparo, un partido. Y una sensación: este equipo sabe ganar noches complicadas lejos de Londres.
Ese triunfo en Nápoles alargó el arranque perfecto de temporada de los de Arteta: cinco partidos, cinco victorias. Sin estridencias, pero con una solidez que empieza a pesar en Europa.
El elogio de un rival herido
De Bruyne abandonó el césped con el gesto de quien sabe que su equipo se quedó sin premio, pero no sin orgullo. Ante los micrófonos, el belga no se escondió cuando el reportero de CBS Sports le lanzó la pregunta que flotaba en el ambiente: ¿es este Arsenal el mejor equipo del mundo ahora mismo?
La respuesta, recogida por el diario inglés Metro, fue directa: “Estoy de acuerdo, son los campeones de Inglaterra y perdieron la última final de Champions League en los penaltis, así que sabemos lo fuertes que son”.
No fue una frase de compromiso. Venía respaldada por lo que Napoli había sufrido durante 90 minutos.
Napoli compite, pero no alcanza
De Bruyne defendió el trabajo de su equipo. “Creo que en realidad hicimos un buen partido”, explicó. Cuando Napoli se atrevió a jugar, cuando decidió soltarse, encontró momentos para dañar. Generó ocasiones, se asomó al área rival, obligó a Arsenal a retroceder por tramos.
Por momentos, el plan funcionó. Pero el desgaste y la jerarquía del rival terminaron pasando factura. “Por supuesto, tuvimos que replegarnos en algunos momentos, y en la segunda parte les dimos muchas ocasiones, estuvimos muy atrás”, admitió el belga.
Ahí se notó la diferencia entre un aspirante en construcción y un bloque que ya sabe convivir con la exigencia máxima en dos frentes, Premier y Champions League, sin perder el pulso competitivo.
Señales de vida en Nápoles
No todo fue frustración para De Bruyne. Entre la decepción del resultado, el centrocampista encontró motivos para creer en la evolución de su Napoli.
“Luego tuvimos algunos buenos momentos otra vez, y para mí eso es una mejora respecto a lo que vi en los primeros partidos. Hemos empezado a jugar mejor, y eso es algo bueno”, remató.
No son palabras menores viniendo de un futbolista acostumbrado a medir temporadas por títulos, no por sensaciones. Si él ve progreso, el vestuario tiene un hilo del que tirar.
Mientras tanto, Arsenal sigue sumando victorias y elogios de peso. Campeón de Inglaterra, subcampeón de Europa y ahora señalado por uno de los grandes como “el mejor equipo del mundo”. La etiqueta es pesada. La cuestión es si alguien, hoy, se atreve a discutirla en el campo.






