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Kelsey Mitchell establece récord de anotación en la WNBA

TORONTO — La noche en Toronto tenía cartel de regreso tras el parón por el Mundial. Kelsey Mitchell decidió convertirla en una noche de historia.

La escolta de Indiana firmó 33 puntos en la victoria de las Indiana Fever por 103-85 ante las Toronto Tempo y se adueñó del récord de anotación en una temporada de la WNBA. Con un triple en el tercer cuarto superó los 1.021 puntos que A’ja Wilson había establecido este mismo año con Las Vegas. Mitchell ya suma 1.034. Y aún no ha terminado la temporada.

No fue solo cantidad. Fue una exhibición de eficacia. Mitchell terminó con un 12 de 17 en tiros de campo y un demoledor 7 de 11 desde la línea de tres. Alcanzó, además, su 25.º partido consecutivo por encima de los 20 puntos, ampliando una marca liguera que ya le pertenecía. Un ritmo de anotación que está reescribiendo los límites de la liga.

Al lado de esa tormenta ofensiva, Caitlin Clark volvió del Mundial con la misma autoridad con la que se marchó. En su primer encuentro tras proclamarse campeona del mundo con Estados Unidos en Alemania, la base sumó 28 puntos y repartió 14 asistencias, igualando su mejor registro de pases de canasta de la temporada. Fue su 14.º doble-doble del curso, otro dato que se está volviendo costumbre.

Clark no tuvo su noche más precisa desde el perímetro —7 de 15 en tiros de campo y 2 de 8 en triples—, pero compensó con una agresividad constante hacia el aro: 12 tiros libres intentados, 12 convertidos. Sin concesiones. Cada penetración era una invitación al castigo para la defensa de Toronto.

El encuentro marcaba el regreso de ambas franquicias

El encuentro marcaba el regreso de ambas franquicias tras casi tres semanas de parón por la Copa del Mundo FIBA. Indiana volvió como si no hubiera habido descanso: suma ya ocho triunfos en sus últimos diez partidos y se ha instalado en una dinámica de equipo que se siente peligroso en cada posesión.

Toronto, en cambio, regresó a la realidad de una temporada que se ha torcido a toda velocidad.

De la ilusión al desplome de Toronto

Las Tempo comenzaron su temporada inaugural con un prometedor 9-9. Desde entonces, el calendario se ha convertido en una pendiente resbaladiza: 2-21 en los últimos 23 partidos. La derrota ante Indiana fue la quinta consecutiva.

No fue por falta de producción en ataque. Laura Juskaite lideró a Toronto con 22 puntos, mientras que Kiki Rice aportó 18 desde el perímetro. En la pintura, Isabelle Harrison y Temi Fagbenle sumaron 16 puntos cada una, intentando sostener a un equipo que, por momentos, se aferró al partido a base de orgullo.

Pero cada intento de reacción encontraba la misma respuesta: Mitchell castigando desde fuera, Clark manejando los tiempos, las Fever imponiendo su ritmo. Cuando Toronto amenazaba con acercarse, una racha de triples o una sucesión de penetraciones devolvía la distancia al marcador.

Las Tempo tampoco contaban con todas sus piezas. Marina Mabrey, una de las referencias exteriores del equipo, fue baja confirmada para los últimos cuatro partidos de la temporada por una lesión en el aductor derecho. No juega desde la derrota en casa ante Indiana el 18 de agosto. Su ausencia se nota, sobre todo cuando el partido exige creación y puntos rápidos desde el perímetro.

En las gradas, la presencia del base de los Raptors, Immanuel Quickley, aportó un toque NBA a la noche, pero ni siquiera ese guiño local consiguió cambiar el guion.

Indiana acelera hacia el tramo final

Mientras Toronto busca respuestas, Indiana parece haber encontrado las suyas. Las Fever no solo ganan; lo hacen con una identidad clara. Mitchell como martillo anotador, Clark como directora de orquesta que convierte a cada compañera en amenaza.

El calendario no da tregua. Indiana regresará a casa para recibir a Washington el domingo, con Mitchell ampliando récords y Clark consolidando su impacto en la liga en su temporada de debut. Cada partido parece una nueva página en una historia que crece a un ritmo vertiginoso.

Toronto, por su parte, cerrará su calendario en casa también el domingo, ante New York. Será la despedida de una afición que pasó de soñar con una campaña inaugural competitiva a convivir con una larga caída en la clasificación.

La temporada se acerca a su desenlace. Mitchell ya ha dejado su huella en los libros de récords. La cuestión ahora es cuán lejos puede llevar Indiana ese fuego en el tramo decisivo del año.