Kawhi Leonard renueva con Toronto Raptors: un contrato millonario y su regreso
Kawhi Leonard vuelve a ser el eje de Toronto: renovación millonaria y segunda era Raptor
La novela terminó con una firma. Con el traspaso ya oficial, los Toronto Raptors blindaron a su nueva estrella: Kawhi Leonard acordó una extensión de dos años y 115 millones de dólares, con opción de jugador para la temporada 2028-29, según adelantó Shams Charania (ESPN). Un contrato corto, carísimo y cargado de mensaje: el proyecto gira otra vez alrededor de él.
No es el máximo posible. De acuerdo con Blake Murphy (Sportsnet), el acuerdo se sitúa unos 11 millones por debajo del valor máximo que Leonard podía cobrar en esos dos años. Aun así, la operación deja a los Raptors con cierto margen de maniobra: casi un millón de dólares por debajo del primer “apron” y 13 millones por debajo del segundo. En una liga obsesionada con la flexibilidad salarial, Toronto paga a una superestrella sin encadenarse por completo.
Un traspaso gigantesco y un coste colateral histórico
La llegada de Leonard a Canadá no fue precisamente discreta. Los Raptors lo adquirieron en un traspaso de enorme calibre con Los Angeles Clippers, cerrado a comienzos de la pretemporada. El precio fue altísimo: Brandon Ingram, Gradey Dick, dos primeras rondas sin protección en 2031 y 2033, un intercambio de primera ronda en 2027 y dos segundas rondas.
El paquete habla por sí solo. Toronto apuesta por el presente, aunque Leonard se acerque ya a los 35 años. Y lo hace en un contexto enrarecido por una de las investigaciones más sonadas de los últimos tiempos.
El acuerdo por el alero llegó rodeado de polémica por un expediente de la NBA sobre presunta elusión del tope salarial. La liga investigó acusaciones de que los Clippers habrían facilitado a Leonard acuerdos de patrocinio para compensarle más allá de lo permitido por el límite salarial. El 2 de septiembre llegó el veredicto: la NBA cerró la investigación con una multa de 700.000 dólares al jugador.
Para la franquicia angelina, el castigo fue devastador. Los Clippers perdieron cinco primeras rondas del draft entre 2029 y 2033 y recibieron una multa de 30 millones de dólares. Además, la liga sancionó a la cúpula: un año de suspensión para el propietario Steve Ballmer y para la presidenta de operaciones de negocio Gillian Zucker, y seis meses para el presidente de operaciones de baloncesto Lawrence Frank. Un peaje histórico que subraya hasta qué punto la liga quiere blindar su sistema.
Toronto, mientras tanto, recoge el fruto deportivo de todo ese terremoto.
Un veterano en modo estrella
Leonard entra en su temporada de 35 años, pero sus números recientes no hablan de declive. Al contrario. El curso pasado firmó una de las campañas más productivas y, sobre todo, más saludables de su carrera: 27,9 puntos, 6,4 rebotes, 3,6 asistencias y 1,9 robos por partido, con un 50,5 % en tiros de campo y un 38,7 % desde la línea de tres.
Jugó 65 encuentros, algo que solo había logrado una vez desde la temporada 2016-17. Para un jugador cuya trayectoria ha estado marcada por las ausencias, esa cifra pesa casi tanto como los puntos. Toronto no solo compra talento; compra la versión más fiable de un cuerpo que durante años fue tratado como cristal de lujo.
No siempre fue así. En sus 15 años en la liga, el alero se ha perdido mucho tiempo por lesión: solo disputó nueve partidos en la temporada 2017-18 antes de ser traspasado por primera vez a los Raptors en el verano siguiente, y se perdió por completo la 2021-22 por un desgarro del ligamento cruzado anterior. Cada gran pico de rendimiento ha convivido con un interrogante físico.
El recuerdo de 2019 pesa… y empuja
En Toronto conocen bien la apuesta. Leonard ya vivió una primera etapa en la franquicia en 2018-19. Las molestias físicas lo limitaron entonces a 60 partidos de fase regular, pero su impacto fue demoledor: 26,6 puntos, 7,3 rebotes, 3,3 asistencias y 1,8 robos por noche. Sobre todo, lideró al equipo hacia el primer —y único— título de NBA de su historia.
Aquella versión, implacable en los dos lados de la pista, cambió la dimensión del club y de la ciudad. Por eso este regreso, ahora con un contrato corto y carísimo, no se siente como un simple movimiento de mercado. Es una declaración: Toronto vuelve a apostar por el mismo perfil de estrella que le dio la gloria, aun sabiendo los riesgos físicos que conlleva.
La diferencia es el contexto. Leonard llega ahora con más años, más cicatrices y un pasado reciente de investigación y sanciones a sus espaldas. Pero también con un rendimiento que sigue estando en la élite absoluta de la liga.
Los Raptors han pagado en jugadores, en rondas futuras y en salario. Han asumido el ruido mediático y el riesgo médico. A cambio, tienen otra vez a Kawhi Leonard en el centro de su proyecto.
La pregunta ya no es cuánto costó. La verdadera cuestión es cuántas noches decisivas volverá a dominar con la camiseta de Toronto.






