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Katie Taylor marca el peso final en su última pelea

Katie Taylor ya ha dado el peso por última vez.

El viernes, en Dublín, la mejor boxeadora libra por libra del planeta subió a la báscula y cruzó una frontera emocional: el último pesaje de una carrera legendaria. El sábado, en el imponente Croke Park, a los 40 años, afrontará su combate final ante la invicta Flora Pili, con el estatus indiscutido en juego y un estadio preparado para despedir a una de las grandes de este siglo.

El último paso antes del adiós

Taylor marcó 139,6 libras; Pili, 139,9. Objetivo cumplido. Miradas fijas, tensión contenida y un silencio respetuoso antes del rugido del público en el cara a cara final. No habrá más ensayos ni más ceremonias. Lo próximo será la caminata hacia el ring y, después, el cierre del círculo.

“Estoy tan emocionada, para ser honesta”, dijo Taylor tras bajar de la báscula. “He estado diciendo toda la semana lo agradecida que estoy por esta oportunidad. No puedo creer que he estado soñando con esto durante los últimos años y estamos a un día de hacer realidad esta pelea; a un día de terminar mi carrera en mi escenario soñado, en Croke Park”.

La escena lo decía todo: una campeona que ya no corre contra el tiempo, sino que lo abraza. Un último baile, en casa, con todo en juego.

Una cartelera con sabor a gran noche

El evento, que se emitirá por DAZN desde las 2 p.m. ET, no se sostiene solo en el combate estelar. Hay músculo competitivo en el resto de la cartelera.

  • En el peso pesado, Dave Allen detuvo la báscula en 279,5 libras para su duelo con Thomas Carty, que llegó en 256,2. Choque de tonelaje y estilos, ideal para encender al público antes del turno de Taylor.
  • En el peso wélter, Paddy Donovan (146,3) se enfrentará a Tyrone McKenna (146,8) en un cruce que promete ritmo alto y manos rápidas.
  • También habrá duelo en el semipesado: Taylor Bevan (169,3) contra Emmet Brennan (167,2), combate con aroma local que debería levantar el ambiente en el estadio.

Molly McCann, otra historia en construcción

Horas antes, desde las 11 a.m. ET, la acción arrancará con las preliminares. Allí aparece otro nombre que atrae miradas: Molly McCann, ex peleadora de UFC, que sigue construyendo su nueva vida en el boxeo.

McCann, con un registro de 4-0 en el boxeo profesional, marcó 119,4 libras para su pelea ante Sylwia Doligala, que pesó 119,5. Se plantaron frente a frente, nariz con nariz, en un cara a cara intenso que dejó claro que McCann no ha perdido ni un gramo de su carácter competitivo.

El resto de las preliminares también quedó sellado en la báscula:

  • Joe McGrail (121,9) frente a Matthew Boreland (121,7);
  • Bobbi Flood (155,3) ante Jack Swallow (156,2);
  • Adam Olaniyan (257,5) contra Matej Hudak (293);
  • y Paul Ryan (161,1) frente a Paddy Gallagher (162,7). Todos dentro del límite, todos listos.

Croke Park se prepara para la historia

La imagen de Taylor sobre la báscula, sonriendo, resume la magnitud del momento. No es solo un combate más, ni una defensa más. Es el final deliberado de una carrera que abrió puertas, llenó pabellones y cambió la conversación sobre el boxeo femenino.

El peso ya está hecho. Las palabras, dichas. Los nombres, firmados en la cartelera.

Solo falta que se enciendan las luces de Croke Park y que Katie Taylor camine, por última vez, hacia el cuadrilátero donde pretende cerrar su legado en el lugar con el que soñó durante años. El resto, lo dictarán sus puños.