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Harry Kane establece récord en la Bundesliga con doblete y goleada 7-0

Harry Kane necesitó apenas 98 partidos para derribar un récord que llevaba 49 años en pie. En una tarde que quedará grabada en la historia de la Bundesliga, el delantero inglés firmó sus goles 100 y 101 en la competición en la paliza 7-0 de Bayern Munich sobre Union Berlin y se convirtió en el jugador más rápido en alcanzar la centena en la liga alemana.

Hasta ahora, la marca pertenecía a Dieter Müller, mito de Köln, que había tardado 129 encuentros en llegar a los 100 tantos en 1977. Kane lo ha hecho a un ritmo que roza lo descomunal: desde su llegada en 2023 promediaba un gol de Bundesliga cada 78,5 minutos. Sus números globales con Bayern asustan: 152 goles en 154 partidos oficiales, con 61 en 51 encuentros solo en la pasada temporada.

Un penalti para la historia, un cabezazo para sentenciar

El partido se rompió antes del descanso. En el minuto 39, Kane se plantó en el punto de penalti con el peso de casi medio siglo de historia sobre los hombros. No tembló. Disparo seco, potente, a la red. Gol 100 en Bundesliga. Récord pulverizado.

La noche no se detuvo ahí. Al inicio de la segunda parte, el capitán de Inglaterra apareció de nuevo, esta vez en el área, para rematar de cabeza un centro medido de Michael Olise. El 2-0 para él, el 101 en su cuenta liguera, y Bayern en lo más alto de la clasificación antes del resto de partidos del fin de semana.

Kane no solo marca. Atrae rivales, fija centrales, abre espacios. Y con socios como Olise, Luis Díaz y Jamal Musiala, las ocasiones le caen una tras otra. Él mismo lo reconoció ante Sky Germany, orgulloso de una cifra que en Alemania solo se veía venir en las leyendas de antaño.

Olise firma un ‘hat-trick’, Musiala deja una obra de arte

Paradójicamente, el récord de Kane eclipsó una actuación que, en cualquier otra noche, habría acaparado todos los titulares. Michael Olise se destapó con su primer ‘hat-trick’ con la camiseta de Bayern, un despliegue de talento y determinación que destrozó por completo a Union Berlin.

Musiala, mientras tanto, dejó su sello con un gol de esos que definen carreras: control, cambio de ritmo, regate y definición de crack. Un tanto “digno de ganar cualquier partido”, como se suele decir, pero que en este contexto quedó integrado en un festival ofensivo.

El marcador se fue abriendo una y otra vez, sin respuesta posible del conjunto berlinés. Bayern olió la sangre y no levantó el pie. La superioridad fue tan clara que la verdadera intriga del segundo tiempo pasó a ser cuántos goles más caería y qué nuevos registros personales se iban a romper.

Un goleador en estado de gracia

Kane no es un veterano que llega a Alemania a exprimir sus últimos años. Lo dejó claro con sus palabras y, sobre todo, con su manera de competir. “Estoy muy orgulloso de haber marcado ahora 100 y 101 goles en la Bundesliga. No he estado aquí tanto tiempo. He disfrutado cada segundo”, afirmó ante las cámaras, con la serenidad de quien sabe que este récord es probablemente solo una parada en el camino.

Agradeció a sus compañeros, al club, al entrenador, al personal. No sonó a frase hecha: en un equipo armado para dominar, él es el rematador perfecto de un engranaje que genera ocasiones a un ritmo feroz. “Con Michael, Lucho y Jamal naturalmente tengo ocasiones y hoy no fue la excepción”, explicó, casi simplificando lo que a ojos del resto parece una máquina de hacer goles.

Kane insiste en que solo quiere “seguir así” y “marcar más goles en los partidos”. Ya ha dejado claro que no se conforma con cifras bonitas ni con récords individuales. Lo suyo es una obsesión competitiva: aparecer en los días grandes, decidir títulos, dejar una huella.

La pregunta ya no es cuántos goles puede marcar Harry Kane en la Bundesliga. La verdadera cuestión es otra: ¿hasta dónde puede llevar a este Bayern un delantero que convierte cada tarde de liga en un capítulo más de una carrera que ya roza lo legendario?