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Juventus y Milan en la Europa League 2026-27: Desafíos y Expectativas

Montecarlo marcó hoy el punto de partida real de la Europa League 2026-27 para el fútbol italiano. Solo dos banderas de la Serie A en el torneo, Juventus y Milan, y un calendario que no concede tregua a ninguno de los dos gigantes.

La urna fue clara: nada de paseos, nada de grupos cómodos. Esto va a exigir carácter.

Juventus, un calendario trampa para Spalletti

La Juventus, sexta en la última Serie A, se asoma a una fase de liga llena de curvas. El equipo de Luciano Spalletti se medirá a Real Sociedad, AZ Alkmaar, Rennes, Ferencváros, Omonia, Celta Vigo, NEC y Hapoel Beer Sheva.

No es un cuadro de lujo, pero sí de enorme peligro silencioso. Mucho viaje, muchos estilos distintos, demasiadas noches en las que un despiste puede costar caro.

Spalletti, fotografiado cabizbajo en Frosinone el 23 de agosto, sabe lo que hay en juego. La Europa League no es un premio de consolación para este club; es una obligación competitiva y, en cierto modo, una vía de redención tras una temporada en la que la Juventus solo pudo ser sexta.

El detalle del calendario añade matices:

  • Real Sociedad (casa)
  • AZ Alkmaar (fuera)
  • Rennes (casa)
  • Ferencváros (fuera)
  • Omonia (casa)
  • Celta Vigo (fuera)
  • NEC (casa)
  • Hapoel Beer Sheva (fuera)

Turnos de localía y viajes que alternan ritmo y desgaste. Visitas siempre incómodas como Alkmaar, Budapest o Beer Sheva, combinadas con citas de alto nivel técnico ante Real Sociedad y Celta Vigo. El tipo de recorrido que define la solidez de un proyecto.

El Milan de Amorim, ante un tablero de exigencia máxima

Si la Juventus tendrá que sudar, el Milan no se queda atrás. Quinto en la Serie A 2025-26, el equipo de Ruben Amorim se encontró con un cuadro que mezcla tradición, trampas y desplazamientos largos: Benfica, Olympiacos, Ferencváros, Salzburg, Sunderland, Bournemouth, Ararat y Levski Sofia.

En términos de nombres, el Milan se asoma a un camino más mediático. Benfica y Olympiacos garantizan atmósferas hirvientes; Salzburg aporta energía y velocidad; Sunderland y Bournemouth, el choque físico y táctico típico del fútbol británico; Ararat y Levski Sofia, viajes largos y campos donde cualquier exceso de confianza se paga.

El reparto de partidos marca otro tipo de reto:

  • Benfica (casa)
  • Olympiacos (fuera)
  • Ferencváros (casa)
  • Salzburg (fuera)
  • Sunderland (casa)
  • Bournemouth (fuera)
  • Ararat (casa)
  • Levski Sofia (fuera)

Un pulso constante entre San Siro y estadios hostiles. Amorim, captado en Turín reaccionando con intensidad en el Torino–Milan del 23 de agosto, tendrá que gestionar no solo la pizarra, sino también la energía de un grupo que aspira a ir lejos en Europa sin perder pie en la Serie A.

Un formato que no perdona

La nueva fase de liga de la Europa League arranca el 16/17 de septiembre y se prolonga hasta el 28 de enero de 2027. Un maratón en plena temporada, con el invierno europeo de por medio y un margen de error mínimo.

El sistema es claro y brutal:

  • Los ocho mejores de la clasificación general avanzan directamente a octavos de final.
  • Del noveno al vigésimo cuarto se juegan la vida en un play-off de eliminación directa.

Quedarse fuera de los 24 sería un fracaso rotundo para cualquier grande. No entrar entre los ocho primeros, una complicación enorme de cara al tramo decisivo del curso.

La final, fijada para el 26 de mayo de 2027 en Frankfurt, aparece aún lejana en el calendario. Pero para Juventus y Milan, el verdadero examen empieza ya, en septiembre, en cada balón dividido de esta fase de liga.

Solo dos representantes de la Serie A, un continente entero por recorrer y una pregunta inevitable: ¿están preparados para que la Europa League sea algo más que un simple consuelo?