logo

Juegos Asiáticos: Talento juvenil y poderío indio en competición

En un solo día de competición, Asia vio irrumpir a una niña prodigio en la piscina, a una potencia tradicional arrasar en el kabaddi y a una India poliédrica repartirse entre tiros al blanco, tatamis y pistas de bádminton. El programa del 22 de septiembre en los Juegos Asiáticos dejó más que resultados: dejó señales claras de quién viene, quién manda y quién aún persigue el podio.

Yu Zidi, la adolescente que sacude la natación mundial

En la piscina, una escolar de 13 años se adueñó del foco. La china Yu Zidi, que cumplirá 14 años el mes que viene, firmó en el estilo combinado un 2:06.10 que no solo le dio el oro en los Juegos Asiáticos: fue el mejor registro del año en el mundo y se quedó a apenas 0.40 segundos del récord planetario de Summer McIntosh.

En el agua se mueve con una seguridad insultante. Fuera de ella, se encoge. La expectación ha crecido a su alrededor, pero Yu ha intentado esquivar a los periodistas tras sus últimas actuaciones. Cuando por fin accede a hablar, lo hace con una timidez que contrasta con la agresividad de sus brazadas.

“¿Cómo respondo a esta pregunta? ¿Me pueden enseñar? ¿Solo quieren que diga lo que siento?”, lanzó, en chino, a los reporteros esta semana. Cuando le preguntaron si las entrevistas eran la parte más difícil de todo esto, respondió entre risas: “Cada vez solo quiero irme flotando a otro sitio”.

En la piscina no se escapa. Domina. Y ya corre, a los 13 años, a ritmo de récord del mundo.

Kabaddi: India aplasta y avisa

En el tatami del kabaddi masculino, India no dejó lugar a la duda. El vigente campeón arrolló a Corea del Sur por 63-31 en un duelo del Grupo A que confirmó lo que el marcador ya venía insinuando desde el arranque del torneo: el campeón no está dispuesto a ceder su trono.

Dos partidos, dos victorias, y la cima del grupo asegurada por ahora. El calendario aprieta, pero el mensaje es claro. El siguiente escollo será Bangladesh, este miércoles 23 de septiembre, y después llegará Chinese Taipei el jueves 24, en el cierre de la fase de grupos.

El equipo femenino también se juega mucho. Tras debutar con triunfo ante Bangladesh el lunes 21, le toca medirse a Irán en su segundo compromiso del Grupo A. Otro examen serio para una selección que apunta alto.

Esgrima: dos indios se abren paso en el florete

En la pista de esgrima, India encontró motivos para creer. Hemash Sanasam y Sachin avanzaron al cuadro de 32 en el florete individual masculino tras firmar tres victorias y dos derrotas cada uno en sus respectivas poules. No fue una clasificación brillante, pero sí suficiente: ambos acabaron cuartos en sus grupos y se ganaron un lugar en las eliminatorias directas.

Ahora el reto sube de nivel. Hemash se medirá al kazajo Galim Nurumov, mientras que Sachin se enfrentará a otro tirador de Kazajistán, Timofey Semyonov. El margen de error se reduce a una sola prioridad, a un toque mal medido. En paralelo, Taniksha Khatri y Mitva Jesangbhai Chaudhari entran en escena en la prueba individual de espada femenina, dispuestas a dejar su propia huella.

Tiro: del brillo en la clasificación al golpe en la final

El tiro deportivo dejó una mezcla de ilusión y frustración para India. El dúo formado por Elavenil Valarivan y Parth Mane había encendido las expectativas al meterse en la final mixta de rifle de aire 10 m con un sólido 634.6 en la clasificación, suficiente para situarse entre las cuatro mejores parejas.

En esa misma ronda, la referencia fue el binomio chino Wang Zifei–Sheng Lihao, que firmó un 638.9, récord mundial de clasificación. La vara de medir quedaba altísima.

La final, sin embargo, contó otra historia para los indios. Valarivan y Mane, ya con una plata en distintas pruebas en el bolsillo, nunca encontraron su mejor serie. Se quedaron rezagados desde los primeros disparos y no lograron engancharse a la pelea con China, Corea del Sur y Japón. Acabaron eliminados con 376.3 puntos, en la cuarta posición.

Un cuarto puesto que duele cuando vienes lanzado, pero que también confirma que esta pareja ya compite de tú a tú en el máximo nivel asiático.

Karate: Chetan Bhatt, un bronce que se escapa por un suspiro

En el tatami de karate, Chetan Bhatt rozó el podio en kumite masculino -84 kg. Llegó al combate por el bronce tras una dura derrota en semifinales, un 0-8 ante el jordano Mohammad Aljafari que le obligó a resetearse rápido para pelear por la medalla.

En el duelo decisivo ante Meng-yu Chung, de Chinese Taipei, la igualdad fue total. El combate terminó 1-1, con un yuko para cada uno. El detalle decisivo llegó por reglamento: el Senshu, la ventaja que se otorga a quien anota el primer punto. Ese primer ataque, ese instante inicial, inclinó la balanza hacia Chung y dejó a Bhatt con el corazón roto y sin medalla.

En un torneo así, a veces una sola técnica marca la diferencia entre subir al podio o quedarse mirando desde abajo.

Bádminton: Japón castiga a una India sin margen

En el bádminton femenino por equipos, Japón golpeó primero y fuerte en el cruce de cuartos ante India. La serie se inclinó temprano, y lo hizo con nombres propios.

En el primer partido, P.V. Sindhu arrancó mandando ante Akane Yamaguchi. Se llevó el primer juego por 23-21 y parecía haber encontrado el ritmo. Pero la japonesa ajustó, cambió el tono del intercambio y fue creciendo punto a punto. Ganó el segundo juego 21-18 y, ya lanzada, arrasó en el tercero 21-11 ante una Sindhu que se fue quedando sin respuestas. Japón se adelantaba 1-0.

El golpe se hizo aún más duro en el segundo encuentro. Tomoka Miyazaki superó a Unnati Hooda por 21-16 y 21-18, un triunfo en dos mangas que puso el 2-0 en la eliminatoria. India quedaba al borde del abismo: Japón solo necesitaba un punto más en los dobles para cerrar su pase a semifinales.

Mientras, el equipo masculino indio también tenía en el horizonte un cruce de cuartos ante Japón, programado para la tarde. Otra batalla directa con el anfitrión, otro examen a la profundidad de la nueva generación de volantistas indios.

Un día que ordena el mapa

Entre la niña que nada casi a ritmo de récord mundial, la India que arrasa en el kabaddi pero sufre en el tiro y el bádminton, y los duelos que se deciden por un solo yuko o por el Senshu, los Juegos Asiáticos volvieron a demostrar que aquí no hay tregua.

Algunos ya mandan. Otros apenas están llamando a la puerta. La pregunta es quién seguirá ahí cuando se apaguen las luces de este ciclo y empiece el siguiente.