Joshua Dürksen logra un doblete en Monza y presiona en el campeonato de F2
Joshua Dürksen convirtió un fin de semana perfecto en Monza. Después de imponerse en la Sprint Race, el piloto paraguayo remató la faena con una victoria de peso en la Feature Race del mítico trazado italiano, resistiendo el asedio constante de su compañero de equipo Rafael Camara. Noel Leon completó el podio tras una carrera tensa, táctica y con errores que costaron caro a varios aspirantes.
Mientras Dürksen se alejaba hacia la gloria, el campeonato se apretaba por detrás. Camara recortó puntos clave a Nikola Tsolov, que solo pudo ser séptimo. En casa, Gabriele Mini se quedó sin recompensa: el piloto de MP Motorsport se marchó de su Gran Premio local sin un solo punto.
Salida torcida de Camara y golpe de autoridad de Dürksen
La carrera arrancó con drama desde los primeros metros. Rafael Camara, talento de Ferrari y poleman en Monza, patinó en el momento clave. Salida floja, demasiada presión y un bloqueo inmediato en la frenada de la primera variante. Se pasó de largo, cortó la chicane y, sin margen para discutir, tuvo que ceder el liderato.
Delante, su compañero en Invicta Racing no perdonó. Dürksen leyó la situación con frialdad, tomó la punta y marcó el tono de la carrera. A partir de ahí, los dos coches del equipo se enzarzaron en un duelo directo en la parte delantera, vuelta tras vuelta, especialmente en la siempre delicada frenada de la curva 1.
Hasta la vuelta 4, el intercambio de posiciones entre ambos fue casi un juego de ajedrez a más de 300 km/h. Camara trataba de rehacerse, Dürksen respondía con contundencia. El paraguayo fue el primero en mover ficha estratégica: paró en boxes al final de la vuelta 6.
Camara aguantó dos giros más en pista. Paró en la vuelta 8, regresó al asfalto apenas por detrás de su compañero y, esta vez, con un invitado incómodo: Dunne, pegado a su alerón trasero, olía sangre y no dejaba respirar al brasileño.
Safety Car, tensión y un error decisivo
La carrera cambió de tono en la vuelta 12. Colton Herta acabó en la grava de la Parabolica y obligó a sacar el Safety Car. El grupo se comprimió, las diferencias desaparecieron y el liderato de Dürksen quedaba expuesto a un solo error en la resalida.
No lo cometió. El paraguayo gestionó el reinicio con temple, protegió el interior y mantuvo la primera posición sin titubeos. Camara, en cambio, tuvo que mirar más por los espejos que hacia delante. Dunne aumentó la presión y forzó al irlandés a arriesgar.
La apuesta le salió cara. Al atacar, Dunne se vio obligado a cortar la chicane de Roggia y perdió inercia. Noel Leon, atento, aprovechó el mínimo hueco para arrebatarle la posición y colocarse en el podio virtual. Monza no perdona errores; la tabla de tiempos lo reflejó de inmediato.
El asedio final de Camara y el temple de Dürksen
Con las últimas vueltas en juego, la carrera se redujo a una cuestión simple: ¿aguantaría Dürksen el empuje final de Camara? El brasileño lo intentó todo. Redujo la distancia, buscó la aspiración, probó a intimidar en frenada. Entrando en el giro final, estaba claramente dentro del rango de ataque.
Pero el líder no se inmutó. Dürksen clavó los puntos de frenada, no dejó resquicios en las chicanes y mantuvo la trazada limpia hasta la bandera a cuadros. Camara cruzó la meta pegado, pero no lo suficiente. El paraguayo se llevó la victoria en la Feature Race y completó un doblete brillante en Monza que lo coloca como uno de los nombres propios del fin de semana.
Por detrás, Leon aseguró un podio de gran valor, Dunne tuvo que conformarse con ver cómo se escapaba el cajón, Tsolov salvó un séptimo puesto que le duele en la general y Mini se quedó sin puntos frente a su afición.
Monza volvió a dictar sentencia: en un campeonato tan apretado como la F2, un fin de semana como el de Dürksen puede marcar el antes y el después de una temporada entera.






