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Joe Root supera a Ricky Ponting como máximo anotador en casa

En un Lord’s gris, mojado y a ratos vacío por la lluvia, Joe Root volvió a escribir su nombre donde ya parece tener asiento reservado: en la historia grande del cricket. No necesitó un centenar, ni siquiera una entrada larga. Le bastaron 24 carreras para derribar otra marca legendaria y dejar atrás a Ricky Ponting como máximo anotador de la historia de los Test en suelo propio.

Entró al crease en el segundo día del segundo Test ante Pakistán, con el público acomodándose aún entre chubascos y paraguas, y se marchó pronto, lbw ante Mohammad Ali. Una entrada breve, casi discreta. Pero cada una de esas 24 carreras pesaba toneladas: con ellas alcanzó los 7.594 runs en Inglaterra, superando los 7.578 que Ponting acumuló en Australia.

En la lista, detrás de Root y Ponting, asoma otro coloso: Sachin Tendulkar, con 7.216 carreras en India. Tres nombres, tres eras, un mismo escalón de grandeza.

Un registro de gigante en casa

Las cifras de Root en Inglaterra explican por qué este récord no es un accidente, sino la consecuencia lógica de una carrera descomunal. Sus 7.594 carreras han llegado en 89 Test y 156 entradas, con un promedio de 53,85. Hay 24 siglos y 35 cincuenta en ese recorrido, coronados por un máximo de 254.

Ponting cerró su trayectoria en casa con 7.578 carreras en 92 Test y 154 entradas, a un promedio aún más alto, 56,97, con 23 siglos y 38 medios siglos y un tope de 257. Tendulkar figura a continuación: 7.216 carreras en 94 Test y 153 entradas en India, promedio de 52,67, 22 siglos y 32 cincuenta.

Completan el top 5 Mahela Jayawardene, símbolo del Sri Lanka más fino, y Jacques Kallis, la roca de Sudáfrica. Pero hoy el foco se queda en Lord’s, en un capitán que sigue tachando casillas históricas con la naturalidad de quien simplemente sale a batear.

El siguiente muro: Tendulkar

El nuevo récord en casa reabre inevitablemente la gran pregunta: ¿hasta dónde puede llegar Joe Root en el cómputo total de Test?

El inglés suma ya 14.208 carreras en 168 partidos. Delante, en lo más alto de la tabla de todos los tiempos, permanece inamovible —por ahora— Sachin Tendulkar con 15.921. La distancia es de 1.713 carreras. Antes era un sueño lejano, casi una quimera estadística. Hoy se ha convertido en una persecución real.

La cuestión ya no suena a “si lo conseguirá”, sino a “cuándo” y en qué escenario se romperá ese techo. Root, con 33 años y un juego que se sostiene más en la técnica que en la pura explosividad física, parece construido para la longevidad. Cada Test que pasa, la sombra de Tendulkar se acerca un poco más.

Inglaterra manda en Lord’s pese a la lluvia

Mientras Root reordenaba el libro de récords, Inglaterra mantenía el control del segundo Test ante Pakistán. Lo hacía a trompicones, interrumpida una y otra vez por la lluvia que destrozó el tercer día en Lord’s.

Al cierre de una jornada recortada hasta la mínima expresión, los locales se plantaron en 177-7, con una ventaja total de 357 carreras. Solo se pudieron disputar 24,5 overs. La mañana se la tragó la lluvia; el cricket tuvo que esperar hasta la tarde, cuando Inglaterra reanudó en 81-3.

El guion del día fue breve, pero intenso. Inglaterra añadió 96 carreras y perdió cuatro wickets. Emilio Gay se marchó por 31, Harry Brook por 34 y Jamie Smith por 7. Los tres, víctimas de un mismo verdugo: Mohammad Abbas, que firmó un 3-48 de manual, apretando el partido cuando más falta hacía para Pakistán.

Gus Atkinson cayó después, atrapado lbw por Mohammad Ali por 7. El mismo Ali que había frenado a Root el día anterior se apuntó otro golpe importante para mantener viva la resistencia visitante.

En medio del vaivén, Dan Lawrence impuso calma y agresividad medida. Su 50* de 66 bolas fue la entrada más fluida del día, un golpe de autoridad en un terreno donde la lluvia se empeñaba en deshilachar cualquier intento de ritmo. A su lado, Ollie Robinson cerró la jornada con 2*, sosteniendo el final del día mientras las nubes volvían a adueñarse del cielo de Londres.

Catorce bolas después de la reanudación tras el té, otra cortina de agua. Luego, la luz empezó a caer. A las 18.30, la decisión inevitable: día abandonado.

Un Test bajo control y una serie al alcance

El contexto general sigue siendo claro. Inglaterra había puesto 290 en su primera entrada y luego destrozó a Pakistán por 110. Desde ahí, el partido quedó inclinado de forma pronunciada hacia los locales.

Con 357 de ventaja y tres wickets en mano, el escenario apunta a una posición desde la que Ben Stokes y compañía puedan dictar los términos del desenlace, siempre que el tiempo lo permita. La presión de una cuarta entrada con una montaña de carreras por delante en Lord’s no es un paisaje agradable para ningún equipo visitante.

Inglaterra llega, además, con viento de cola. Ganó el primer Test en Headingley por una entrada la semana pasada y ahora huele una oportunidad clara de cerrar la serie al segundo intento, sin necesidad de alargar la historia hasta el tercer partido.

En medio de esa superioridad colectiva, Root sigue sumando marcas personales que trascienden la serie, el rival y el propio verano inglés. Hoy ha superado a Ponting en casa. Mañana, quién sabe. La siguiente cifra, la siguiente cumbre, ya tiene nombre y apellido: Sachin Tendulkar. Y la carrera, lejos de agotarse, parece recién lanzada hacia su tramo decisivo.