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Jason Gillespie critica a Aaqib Javed en crisis del cricket pakistaní

La crisis del cricket pakistaní ha dejado de ser un asunto interno. Ahora se ventila en público, con nombres y apellidos. Y el señalado, una vez más, es Aaqib Javed.

El Pakistan Cricket Board (PCB) y su presidente de selección, que también ejerce como director de alto rendimiento, están bajo fuego cerrado tras la decisión de mandar de vuelta a casa a siete jugadores y dos entrenadores en plena serie en Inglaterra, después de dos Tests desastrosos ante los Three Lions.

La semana arrancó con un golpe seco: el PCB dio “marcha de órdenes” a Mohammad Rizwan, Imam-ul-Haq, Salman Ali Agha, Sarfaraz Ahmed y Umar Gul. Siete nuevos jugadores entraron en la convocatoria y el mando del equipo de Test pasó a manos del entrenador de pelota blanca, Mike Hesson. Un volantazo en toda regla.

El viernes, Jason Gillespie, ex seleccionador de Pakistan en Test, rompió cualquier diplomacia y apuntó directo a Javed. Le pidió que “se mire al espejo” y deje de “jugar” con el equipo.

“Me duele por los jugadores, de esto depende su sustento. Desde fuera, parece que juegan con miedo. Salman Ali Agha pasa de capitanear al equipo en el primer Test contra Inglaterra a quedarse fuera en el segundo y estar en un avión de vuelta a casa antes del tercero. ¿Cómo funciona eso?”, declaró Gillespie a Code Sports.

El caso de Salman es el símbolo del caos. Capitán un día, descartado al siguiente. Sin explicación pública. Sin continuidad. Sin plan.

Gillespie no se quedó ahí. Identificó a Javed como epicentro de los problemas actuales de Pakistan, acusándole de carecer de una estrategia de selección y de cambiar los planes “de un día para otro”.

“Está bastante claro que no tienen ninguna estrategia de selección, especialmente bajo Aaqib Javed. Cambian de opinión como cambian de pantalones: a diario”, lanzó el australiano, sin matices.

Acusaciones cruzadas y un vestuario a oscuras

Aaqib Javed, ex pacer de Pakistan, no ha sido precisamente silencioso en las últimas semanas. Ha señalado a Gillespie y a Gary Kirsten, asegurando que no había comunicación con ellos y que ambos ignoraban sus opiniones. Un intento de trasladar responsabilidades hacia técnicos que ya no están.

Gillespie ha desmentido esas acusaciones una y otra vez. Ahora, ha ido un paso más allá y le ha pedido a Javed que deje de descargar su frustración en quienes ya no forman parte del proyecto.

“Aaqib Javed salió hace poco y culpó a Gary Kirsten y a mí de todo lo que está pasando. Aaqib ha sido el presidente de selectores durante los últimos dos años. Nosotros ni siquiera hemos estado allí. De algún modo, dice que es culpa nuestra. Que alguien le encuentre sentido a eso. Creo que Javed tiene que mirarse a sí mismo en el espejo”, afirmó.

El ataque no se limita a la figura del seleccionador. Para Gillespie, el problema es estructural: los jugadores ni siquiera reciben la noticia de su despido por los cauces mínimos de respeto profesional.

“Definitivamente no hay comunicación entre Aaqib Javed, que se supone que es el presidente de selectores, y los jugadores. Los jugadores que fueron despedidos se enteraron por familiares, amigos y los medios de comunicación de que los habían echado”, añadió.

En un vestuario ya golpeado por las derrotas, enterarse por WhatsApp o por la televisión de que tu sitio ha desaparecido solo añade más fracturas. Más miedo. Más desconfianza.

Derrotas duras y un tercer Test bajo tormenta

Sobre el césped, el panorama no es mejor. Pakistan abrió la serie con una derrota por una entrada y 103 carreras en Headingley. Un golpe severo. En Lord's, el segundo Test terminó con otro revés contundente: 194 carreras de diferencia.

Dos partidos, dos palizas. Y, entre medias, una purga en la plantilla y un cambio de mando en el banquillo.

El tercer y último Test arrancará en Edgbaston el 9 de septiembre. Llegará con un equipo remendado, un vestuario lleno de dudas y un presidente de selección en el centro de la diana pública.

La pregunta ya no es solo cómo competirá Pakistan en Birmingham. Es otra, más incómoda: cuánto más puede resistir este grupo mientras las decisiones se toman “como si se cambiaran de pantalones” y los jugadores se enteran por terceros de que su carrera, al menos por ahora, se ha quedado fuera del equipo nacional.