logo

Jason Collins y su legado tras la muerte

El exjugador de la NBA Jason Collins, pionero al declararse abiertamente gay en la liga, dejó su vida ordenada hasta el último detalle antes de morir por un cáncer cerebral en mayo de 2026.

Según documentos judiciales, Collins firmó su testamento en octubre de 2025, meses antes de anunciar públicamente su enfermedad. En esos papeles dejó constancia de un patrimonio en bienes personales valorado en más de 1,8 millones de dólares, sin contar otros posibles activos resguardados en fideicomisos privados.

El expívot dejó instrucciones precisas: redactó una nota escrita guardada en una caja de seguridad, en la que detalló cómo repartir sus joyas, relojes, cubertería, ropa, coches y otros efectos personales. No quiso que nada quedara a la improvisación.

Nombró a su tía Teri como albacea de la herencia. En caso de que ella no pudiera ejercer el cargo, su marido, William Green, y su hermano, Jarron Collins, figuran como alternativas para asumir esa responsabilidad.

Los beneficiarios directos del patrimonio de Jason incluyen a sus padres, su hermano, un primo, su marido y su tía. En la lista también aparecen dos organizaciones benéficas: Glisten y Point Foundation, ambas dedicadas a apoyar a estudiantes LGBTQ+. Collins quiso que parte de lo que construyó en vida siguiera abriendo puertas a las nuevas generaciones.

Jason Collins falleció el 12 de mayo de 2026, tras una batalla contra el cáncer de cerebro. Hasta el final, mantuvo el mismo sentido de responsabilidad y propósito que marcó su carrera dentro y fuera de la cancha.