James Tavernier: del liderazgo en Rangers a un nuevo reto en Maccabi Tel Aviv
James Tavernier está a punto de cerrar un capítulo de once años en Ibrox para abrir otro, muy distinto, bajo el sol de Tel Aviv. El histórico capitán de Rangers tiene previsto volar hoy a Israel para pasar reconocimiento médico antes de su fichaje por Maccabi Tel Aviv, vigente campeón de la liga israelí.
El club aún no ha hecho oficial la operación, pero el movimiento está prácticamente trazado. En Israel dan por hecho que el lateral derecho firmará un contrato que rondará el millón de euros netos por temporada, un salario acorde a su estatus y a la dimensión del golpe mediático que supone su llegada a la Ligat Ha'al.
De leyenda en Ibrox a pieza clave en Tel Aviv
A sus 34 años, Tavernier no viaja como un veterano de paso, sino como un líder contrastado. Once temporadas en Rangers, brazalete durante años y un palmarés que lo coloca en un lugar privilegiado en la historia reciente del club de Glasgow.
Con la camiseta azul ganó la Scottish Premiership 2020/21 con una campaña de ensueño: título invicto bajo las órdenes de Steven Gerrard. A ese logro se suman una Scottish Cup, una Premier Sports Cup, una Challenge Cup y un título de Championship, además de la inolvidable final de Europa League de 2022 en Sevilla.
Su impacto no se mide solo en trofeos. Se mide en cifras que parecen sacadas de otro deporte: 152 goles en 11 años para un defensor. Un registro descomunal que explica por qué en 2023 fue incluido en el Rangers Hall of Fame y por qué su marcha se siente como el fin de una era en Ibrox. En Europa también dejó huella: fue máximo goleador de la Europa League en el curso que llevó a Rangers hasta la final, con siete tantos.
Kenny Miller mueve ficha
Detrás de este movimiento hay un nombre muy claro: Kenny Miller. El técnico de Maccabi Tel Aviv conoce a Tavernier mejor que muchos. Compartieron vestuario en Rangers durante tres temporadas y esa conexión personal ha sido clave.
El propio Miller lo reconoció recientemente ante la prensa israelí: “Lo conozco bien, es un jugador de muy alto nivel, su nombre salió en el último mes”. No fue una frase casual. Era la confirmación de que el entrenador había puesto a Tavernier en lo más alto de su lista de deseos para este mercado.
Maccabi no solo ficha experiencia. Ficha carácter, gol, balón parado y una figura capaz de sostener un vestuario que aspira a seguir dominando en Israel y a dar un paso más en competiciones europeas.
Un sistema a la medida de su talento
En Tel Aviv ya se habla de ajustes tácticos para sacar el máximo partido al ex capitán de Rangers. Una de las opciones que se barajan es un cambio hacia un sistema con carrileros, que libere a Tavernier para incorporarse con más frecuencia al ataque, donde siempre ha marcado diferencias.
Su perfil encaja como anillo al dedo en esa idea: lateral con alma de extremo, precisión en el centro, pegada desde la frontal y un balón parado que ha decidido decenas de partidos. No sería solo un refuerzo más; obligaría a Maccabi a reimaginar su estructura para potenciar su llegada al área rival.
La expectación en Israel es evidente. La prensa local ya lo describe como uno de los fichajes más importantes que ha aterrizado nunca en la Ligat Ha'al. No es habitual que un futbolista con este currículum, todavía competitivo y con tanta ascendencia, elija este destino en esta fase de su carrera.
Un mercado agitado en Maccabi
El movimiento por Tavernier no llega aislado. Maccabi Tel Aviv también se refuerza en otras zonas del campo, con el regreso de Gabi Kanikovsky desde Ferencvaros como otro de los nombres propios de este final de ventana de traspasos.
La sensación es clara: el campeón israelí quiere dar un salto de calidad inmediato. Un vestuario con Kanikovsky en la creación y Tavernier llegando desde atrás promete una estructura con experiencia europea y colmillo en las noches grandes.
Ahora todo queda pendiente del reconocimiento médico y de los últimos flecos burocráticos. Si nada se tuerce, James Tavernier dejará atrás más de una década en Ibrox para iniciar un nuevo capítulo en Israel. Un capitán que ya es leyenda en Glasgow, dispuesto a escribir su nombre, una vez más, en un escenario diferente. La cuestión es sencilla y a la vez enorme: ¿cuánto le queda todavía por decidir desde la banda derecha?






