Islam Makhachev desafía a Jon Jones: ¿Su racha es válida?
Islam Makhachev no está dispuesto a ceder terreno en la discusión sobre quién ha tenido la mejor trayectoria dentro del octágono. Para el campeón, su racha es más limpia, más legítima y, por tanto, más grande que la de Jon Jones.
El daguestaní, con un registro de 29-1 en MMA y 18-1 en UFC, viene de defender su cinturón del peso wélter ante Ian Machado Garry en UFC 330, en agosto, una victoria que le permitió fijar un nuevo listón histórico: 17 triunfos consecutivos bajo el paraguas de UFC. Superó así los 16 que Anderson Silva mantuvo como récord durante más de una década.
Ahí empezó la comparación inevitable.
El récord… ¿de quién?
Los defensores de Jon Jones no tardan en sacar su propia estadística: el excampeón de los pesos pesados y semipesados acumula 20 combates seguidos sin conocer la derrota desde diciembre de 2009. En ese tramo solo aparece una mancha administrativa, un “no contest” en su revancha de julio de 2017 frente a Daniel Cormier en UFC 214.
Aquella noche, Jones ganó por nocaut. Después, el resultado se anuló tras un control antidopaje fallido. Para muchos, la racha sigue viva porque no hubo derrota. Para Makhachev, ahí se rompe todo.
En una entrevista con Ushatayka, el ruso fue directo al punto que, a su juicio, invalida la comparación.
“No niego que Jon Jones sea uno de los atletas más grandes de la historia”, dijo Makhachev. “Pero dio positivo por dopaje dos veces, y por eso creo que su racha no se considera válida.
“Porque entró a una pelea usando sustancias para mejorar el rendimiento y ganó. Ahí es donde debería empezar un nuevo conteo”.
El mensaje no va envuelto en diplomacia. Makhachev no discute el talento de Jones, pero pone en duda la pureza del camino. Para él, la estadística no puede separarse del contexto: si hay dopaje, la línea se borra y se vuelve a trazar desde cero.
El espejo incómodo de 2016
Las palabras del campeón no llegarán sin respuesta. Muchos recordarán de inmediato que Makhachev también tuvo un tropiezo con el sistema antidopaje en 2016. Esa mancha en su expediente alimentará las acusaciones de hipocresía.
Sin embargo, la propia estructura antidopaje de UFC ya revisó aquel episodio. Jeff Novitzky, vicepresidente senior de cumplimiento antidopaje de la organización, calificó en mayo de 2024 el resultado que manchó a Makhachev como “uno de los errores más grandes, colosales, en el ámbito del antidopaje”. Lo hizo en el momento de entregarle la chaqueta que reconoce 50 controles limpios dentro del programa.
Ese respaldo institucional no borra el pasado, pero sí matiza la narrativa. Mientras el caso de Jones se asocia a positivos firmes y sanciones, el de Makhachev se presenta desde UFC como un fallo del sistema, no del peleador. En ese matiz se apoya el ruso para reclamar que su racha de 17 victorias tiene un valor distinto.
Un campeón en marcha
Lejos de limitarse a mirar el libro de récords, Makhachev ya piensa en lo que viene. Tras su defensa del cinturón de las 170 libras en UFC 330, el campeón dejó claro que no quiere un parón largo. Su idea es volver al octágono en enero o incluso antes, siempre que los resultados de la resonancia magnética a la que se sometió por posibles lesiones lleguen como espera.
Si los médicos le dan luz verde, el hombre que ha derribado la marca de Anderson Silva buscará extender aún más una racha que ya ha entrado en la historia de UFC. Y mientras suma victorias, la discusión seguirá ardiendo: ¿qué pesa más, la longitud de la racha o la limpieza con la que se construye?






