Inglaterra arrasa en la serie T20 contra Sri Lanka
MANCHESTER — Inglaterra volvió a sentarse en el trono del cricket T20 con una exhibición despiadada. No solo ganó la serie. La barrió. Y lo hizo con un mensaje directo al resto del mundo: ahora mismo, el ritmo lo marca este vestuario.
Tras los triunfos cómodos en Southampton y Cardiff, el cierre en Manchester fue casi cruel para Sri Lanka. Tercera victoria en cinco días. Mismo guion: superioridad total.
El equipo visitante se desplomó hasta los 124 eliminados, su puntuación más baja de la serie. El ataque inglés no les concedió respiro, encadenando presiones, errores forzados y una sensación constante de que cada bola podía ser la última. El marcador, corto para este formato, dejó claro que la verdadera historia de la noche se escribiría con el bate local.
Y ahí apareció Jos Buttler.
El guardián de wicket firmó un 62* de 32 bolas que definió el partido y, en buena medida, el tono de esta Inglaterra. Golpeó sin contemplaciones, leyó el ritmo del juego con una claridad insultante y redujo el objetivo a un simple trámite. A su lado, el capitán Harry Brook aportó un sólido 33 en una asociación de 85 carreras que desarmó por completo cualquier atisbo de resistencia.
La persecución fue un paseo. Inglaterra alcanzó los 125 en apenas 9,4 overs, con 62 bolas de sobra. En un formato donde los márgenes suelen ser mínimos, ganar con semejante holgura habla de una brecha mucho más grande que la que marca el marcador.
El premio no tardó en llegar: regreso al número 1 del ranking mundial T20, por delante de India, en una pugna que se ha convertido en una especie de tira y afloja de élite. En los últimos dos meses, ambas selecciones se han intercambiado el liderato en tres ocasiones. Esta vez, la balanza cae del lado inglés.
Los números sostienen la sensación: 23 victorias en sus últimos 26 partidos en el formato más corto. Una racha que ya no parece casualidad, sino el reflejo de un sistema, de una idea clara y de un grupo que ha aprendido a vivir en la exigencia permanente.
La serie ante Sri Lanka no solo deja un 3-0 impecable. Deja una pregunta incómoda para el resto: quién va a frenar a esta Inglaterra T20 cuando juega con esta confianza, este ritmo y esta contundencia.






