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India avanza a la final de la Women’s Asia Cup tras vencer a Bangladesh

En un torneo gobernado por las spinners y por los nervios de las grandes citas, India volvió a hacer lo que ya parece rutina: ganar, controlar y meterse en otra final de la Women’s Asia Cup. Esta vez, la víctima fue Bangladesh, superada por 40 carreras en Dubái, incapaz de alcanzar los 149/6 que dejaron las indias en la primera semifinal de 2026.

El rival en la final saldrá del duelo entre Pakistan y Sri Lanka. Sea quien sea, ya sabe una cosa: para tumbar a este bloque habrá que jugar casi el partido perfecto.

Shafali incendia el PowerPlay

Harmanpreet Kaur perdió el sorteo, pero obtuvo lo que quería. “Buen sorteo para perder, partido de presión, queríamos poner runs en el tablero”, había avisado. Y sus abridoras salieron con el guion aprendido.

Smriti Mandhana apenas tuvo tiempo de asentarse. Un leading edge, un gran esfuerzo hacia atrás de Shorna Akter y la zurda se marchó por 2 (5). India 9/1 en el segundo over y el recuerdo reciente de los problemas del middle-order flotando en el ambiente.

Pero mientras Bangladesh celebraba, Shafali Verma encendía la mecha.

Primero sobrevivió a un regalo de Fahima Khatun, que le dejó caer un globo en mid-on cuando apenas tenía 6. A partir de ahí, castigo. En el tercer over, un golpe cruzado por mid-wicket para FOUR, seguido de otra boundary de la recién llegada Pratika Rawal. En el cuarto, dos SIX consecutivos a Sultana Khatun, caminando la pista y pegando recto y por encima de mid-off. La típica secuencia de Shafali: riesgo, poder y una sensación constante de que el partido puede romperse en cualquier momento.

Bangladesh tuvo más oportunidades. Otro fallo de recepción en el outfield, otra vida para Shafali. El marcador subía, el PowerPlay se cerró en 45/1, y la sensación era clara: las Tigresas estaban dejando vivo al monstruo equivocado.

Pratika aguanta, Shafali se dispara

Con Jemimah Rodrigues fuera del XI, el número tres pertenecía a Pratika Rawal. Su papel no fue brillante, pero sí necesario. Un SIX enorme sobre mid-wicket a Rabeya Khan en el sexto over, alguna boundary suelta y, sobre todo, tiempo en el crease para que Shafali siguiera acumulando.

Entre el over 7 y el 10, Bangladesh logró frenar el ritmo. Las spinners ajustaron líneas, las indias dejaron de encontrar la cuerda. India llegó al 10 con 58/1, sin boundaries en varios overs y con la sensación de que el partido entraba en una fase delicada.

Entonces volvió a aparecer Shafali.

En el 11, dos edges exteriores a Marufa Akter que volaron por encima de short backward point y más allá de la wicketkeeper. No era ortodoxo, pero sumaba. En el 12, un reverse sweep perfecto ante Nahida Akter para FOUR por detrás de short backward point, seguido de un pull a cow corner. El cincuenta llegó poco después, su vigésimo medio siglo en T20I con solo 22 años. Una cifra que habla de proyección, pero también de constancia en un formato brutal.

La fortuna siguió de su lado. Un intento de run out en el non-striker’s end que Fahima no pudo completar por un simple fumble. Otra vida. Bangladesh miraba al cielo; Shafali miraba al siguiente envío.

Un 64 caótico y decisivo

La entrada de Fahima Khatun pareció contener momentáneamente el huracán. Entre los overs 13 y 15, India solo encontró singles y dobles, mientras Harmanpreet Kaur se atascaba de forma alarmante: 13 de 22 bolas en un momento dado, incapaz de conectar con fluidez.

Shafali, sin embargo, no perdonaba cuando le daban margen. En el 14, contra Sultana Khatun, un SIX más por mid-wicket, seguido de dos FOUR que castigaron una defensa desordenada. Tres drops previos sobre su figura —en 6, 11 y 56— terminaron por definir la noche de Bangladesh en el campo: muchas oportunidades, poca ejecución.

La justicia deportiva, esta vez, llegó tarde. En el mismo over, Shafali intentó mantener el acelerador a fondo y se encontró con la fielder en deep mid-wicket. OUT por 64 de 40 bolas, con 7 fours y 3 sixes. Una entrada tan brillante como accidentada, pero absolutamente central para que India se acercara a un total defendible en este terreno que favorece a las spinners.

Harman sufre, Deepti remata

Con Shafali fuera y el marcador en 92/3 en el 14, el foco pasó al middle-order, ese sector cuestionado durante todo el torneo. Richa Ghosh entró con intención clara: atacar. Un SIX a lo largo de long-off ante Shorna Akter en el 18 dejó claro su plan. Terminó con 21 de 16, con dos sixes, antes de caer stumped ante Nahida Akter al intentar acelerar de nuevo.

Harman, en cambio, vivió una noche incómoda. Le costó encontrar timing, se quedó atrapada frente a Fahima, acumuló dot balls y solo empezó a liberarse en el 17, con un SIX recto que rompió un largo atasco. Aun así, su contribución fue más de resistencia que de dominio.

El cierre, como tantas veces, llevó la firma de Deepti Sharma. Entró en el 19, tomó ritmo con un par de singles y en el último over castigó a Marufa. Un slash detrás de square para FOUR, lectura perfecta del slower ball para un SIX por encima de long-on y otro golpe por el suelo para dos más. Terminó con 13 de 6, exactamente lo que pedía el momento.

India cerró en 149/6. En un campo donde las spinners mandan y donde 125 ya suele ser competitivo, el 149 olía a algo más que “total decente”.

Charani entra en la historia, el spin estrangula a Bangladesh

Bangladesh necesitaba un inicio perfecto. No lo tuvo, aunque el marcador no lo reflejó de inmediato. Dilara Akter y Juairiya Ferdous arrancaron con cierta soltura: un FOUR de Ferdous sobre mid-wicket en el primer over de Kranti Gaud, otro par de boundaries en el tercero. A los cuatro overs, 22/0 y una ligera esperanza.

Entonces entró en escena el arma más fiable de India en el torneo: N. Shree Charani.

En su primer over, la izquierda de Andhra ya había dejado claro el tono, con giro, control y un par de carreras ahorradas por una espectacular intervención de Harmanpreet en la cuerda. En su segundo, llegó el momento histórico. Un leading edge de Ferdous que cae corto de Nandani Sharma, aviso. La siguiente bola, top edge y Richa Ghosh no perdona. Wicket maiden, Bangladesh 26/1 en el sexto y Charani igualando el récord de más wickets de una india en T20I en un año natural con su 50. Otro día en la oficina para la jugadora que se ha convertido en el eje de esta selección.

El plan de India era claro: spin, spin y más spin. Deepti Sharma entró en el octavo over y, pese a que Dilara la castigó de inicio con un FOUR por cover, respondió de inmediato. Dilara, que llevaba 21 de 26, buscó de nuevo el golpe aéreo y encontró a Kranti en mid-wicket. 35/2, el required run rate ya por encima de ocho y subiendo.

Sobhana Mostary y la capitana Nigar Sultana intentaron recomponer la entrada. Hubo algún destello: un sweep de Nigar para FOUR tras 14 bolas sin boundary, un inside-out delicioso de Sobhana sobre Prema Rawat en el 13. Pero los overs se consumían y el marcador se quedaba corto. A la mitad del chase, 46/2. A 14 overs, 73/3. La montaña se hacía más empinada.

Deepti y Prema cierran la puerta

Con Bangladesh atascada en cinco runs por over, India olió sangre. Deepti volvió para su tercer over en el 14 y golpeó en el momento justo. Primero, Sobhana, que llevaba 18 de 24, vio sus stumps destrozados por una pelota recta que no leyó. Entró Shorna Akter y apenas pudo tomar aire antes de ver cómo su capitana soltaba un MASSIVE SIX, quizá el último gran grito de resistencia de la noche.

El siguiente over cambió definitivamente la narrativa. Prema Rawat, que ya había mostrado un control exquisito del vuelo y el giro, obligó a Nigar a arriesgar. La capitana, 19 de 17, intentó atacar y solo encontró un edge que fue a parar a manos de Nandani en short third. 76/4 en el 15. Con la líder fuera, el chase ya parecía una formalidad.

Bangladesh siguió peleando. Shorna conectó un SIX sobre Deepti en el 16, uno más sobre Shafali en el 18. Pero eran golpes aislados contra una muralla bien construida. Sharmin Akhter cayó bowled ante Deepti por 1 (2), y el marcador se hundió aún más: 84/5 en el 16, 98/5 en el 18, con la required rate ya completamente fuera de alcance.

Nandani pone el sello final

El tramo final fue cuestión de trámite. Prema y Charani siguieron apretando las tuercas, Shafali volvió para aportar un over y, pese a un susto con una colisión fea entre Richa y Kranti en un intento de catch, India nunca perdió el control. Ambas se levantaron con el pulgar arriba y el partido continuó bajo el mismo guion: Bangladesh buscando golpes imposibles, India esperando el error.

Con 109/6 al inicio del último over, la semifinal estaba decidida. Nandani Sharma, que había abierto el bowling y trabajado sin brillo excesivo pero con eficacia, se quedó con el cierre y se dio el gusto de adornar la estadística.

Primero, un momento de pura habilidad de Fahima Khatun, que ejecutó un dilscoop perfecto para FOUR, quizá el golpe más llamativo de la noche para Bangladesh. Después, el desenlace. Fahima, 14 de 14 con dos fours, cayó en short backward point, cazada por Prema. Y en la última bola, Rabeya Khan se autoeliminó con un hit wicket sin haber sumado. Bangladesh terminó en 109/8. India ganó por 40 carreras y celebró su sexta final consecutiva en la competición.

Un gigante acostumbrado a las noches grandes

Los números del torneo en Dubái explican parte de la historia: de 174 wickets, 125 han sido de spinners. India ha construido su campaña sobre esa realidad. Entre Charani, Deepti y Prema, han tomado 21 de los 27 wickets del equipo, con una economía ridícula y una media casi irreverente para este nivel.

En semifinales, el guion se repitió. Shafali marcó el tono con un 64 vibrante y lleno de vidas extra. El middle-order, aunque aún lejos de su mejor versión, aportó lo suficiente. El trío de spin hizo el resto, respaldado por una defensa que, a diferencia de la de Bangladesh, casi no regaló nada.

Ahora llega la final. Pakistan o Sri Lanka, una sola plaza para intentar destronar a un equipo que vive instalado en el partido decisivo. La pregunta ya no es si India llegará a estas noches. La pregunta es quién se atreve, de verdad, a bajarla del trono.