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Ignacio Buse conquista el Winston-Salem Open y amarga a Arthur Fery

Ignacio Buse amarga el sueño de Arthur Fery en Winston-Salem y firma un título histórico

Arthur Fery llegó a Winston-Salem con la inercia de una estrella emergente. Se marchó con una lección dura, un número uno británico bajo el brazo… y la sensación de que este solo es el principio.

El británico de 24 años se quedó a un paso de su primer título del circuito ATP al caer en la final del Winston-Salem Open ante Ignacio Buse, que se impuso con autoridad por 6-3 y 6-2. Un marcador seco, sin concesiones, que no refleja del todo el ruido que ha generado Fery en los últimos dos meses.

De Wimbledon al golpe en Carolina del Norte

Fery fue una de las grandes historias de Wimbledon en julio, cuando se coló en las semifinales de su Grand Slam de casa y agitó la jerarquía del tenis británico. Hasta entonces, estaba fuera del top 100. Hoy, tras su final en este ATP 250 en Carolina del Norte, ya tiene garantizado un salto hasta el puesto 33 del ranking mundial, suficiente para desbancar a Cameron Norrie y convertirse en el nuevo número uno de Gran Bretaña.

Ese ascenso meteórico chocó de frente con la solidez de Buse. El inicio de la final fue parejo, casi de tanteo, con ambos protegiendo su servicio y sin fisuras evidentes. Pero el equilibrio se rompió de golpe.

Con 4-3, el peruano olió sangre, apretó al resto y firmó un break en blanco para colocarse 5-3. Un juego que cambió el tono del partido. Fery ya no volvió a sentirse cómodo. Buse cerró el primer set sin mirar atrás y, desde ahí, jugó como un campeón que sabe que el trofeo está a un puñado de buenos golpes.

Buse acelera y no perdona

Si Fery necesitaba un arranque fuerte en el segundo set para volver al partido, ocurrió justo lo contrario. Buse se abalanzó sobre el servicio del británico, abrió una ventaja de doble break y silenció cualquier intento de reacción.

Fery logró recuperar uno de esos quiebres, un pequeño hilo al que agarrarse. Pero fue un espejismo. El peruano encadenó tres juegos consecutivos y clausuró la final con la frialdad de un veterano, aunque solo tenga 22 años.

El triunfo tiene un peso especial para Buse: se convierte en el campeón más joven en la historia de Winston-Salem y suma el segundo título de su carrera, después de su consagración en el ATP 500 de Hamburgo en mayo, donde derrotó al estadounidense Tommy Paul. Un aviso claro de que su nombre no es flor de un día.

Fery, nuevo líder británico rumbo a Nueva York

Para Fery, la derrota duele, pero el contexto lo cambia todo. Hace apenas ocho semanas, su nombre no figuraba entre los cien mejores del mundo. Hoy viaja a Nueva York como número 33 del ranking y referencia del tenis británico masculino.

El calendario no le concede respiro. Sin tiempo para digerir la final de Winston-Salem, ya tiene la vista puesta en el US Open, que comienza este domingo. Será su primera aparición en el cuadro principal de Flushing Meadows y el sorteo no le ha regalado nada: debutará ante el italiano Lorenzo Musetti, cabeza de serie número 13. Un examen serio desde el primer día.

Fery forma parte de una delegación británica numerosa en el último Grand Slam del año. En el cuadro masculino le acompañan Cameron Norrie, Jan Choinski, los clasificados Toby Samuel y Harry Wendelken, además del lucky loser Jacob Fearnley. En el torneo femenino estarán Katie Boulter, junto a las clasificadas Fran Jones y Harriet Dart.

Faltarán dos nombres pesados: Jack Draper y Emma Raducanu, ambos fuera por lesión. Un vacío que abre espacio, todavía más, para que la nueva cara del tenis británico confirme si su ascenso relámpago puede sostenerse también bajo las luces de Nueva York.