Harry Kane y el reto de superar los 41 goles de Lewandowski
Robert Lewandowski dejó una sombra alargada en el Allianz Arena. Ocho títulos domésticos, una Champions y, sobre todo, una cifra que parece escrita para no ser tocada: 41 goles en la Bundesliga 2020-21. Un registro que derribó el mítico récord de Gerd Müller y que, desde entonces, funciona casi como un límite natural para cualquier delantero que vista de rojo en Múnich.
Nadie lo ha alcanzado. Muchos se han acercado. Harry Kane pertenece a ese grupo de elegidos que rozan lo imposible sin terminar de derribarlo. El inglés ha firmado 146 goles en 149 partidos con el Bayern, una producción salvaje que en casi cualquier otro club sería la gran historia de época. En Múnich, en cambio, siempre aparece el mismo nombre como vara de medir: Lewandowski.
Kane, eso sí, ya rompió una maldición personal. El famoso “trophy curse” que le perseguía desde sus días en el Tottenham se quedó en la frontera bávara. En Alemania ha levantado títulos, ha encadenado tres Botas de Oro consecutivas desde su aterrizaje y se ha instalado en los libros de récords del club. A sus 33 años, está a solo dos tantos de convertirse en centenario de la Bundesliga. Un detalle más para un delantero que no deja de sumar marcas.
¿Superará los 41 goles?
El siguiente escalón es claro: ¿puede superar los 41 goles ligueros de Lewandowski en una sola temporada? La pregunta persigue a Kane desde que empezó a pulverizar registros en sus primeros meses en Alemania. Dietmar Hamann, excentrocampista del Bayern y voz autorizada en el fútbol alemán, lo ve de una forma muy concreta.
El alemán recuerda primero la dimensión del listón que dejó el polaco: “Estuvo ahí 40 o 50 años y todo el mundo decía que era imposible batirlo. Pero entonces Lewandowski encontró otra marcha y superó a Gerd Müller por uno”. Ese contexto marca la conversación: no se trata solo de números, sino de romper algo que durante décadas se consideró intocable.
Hamann valora lo que ya ha hecho Kane: “Ha marcado una barbaridad de goles en dos, tres temporadas fantásticas y aun así se quedó cuatro o cinco por debajo”. El exjugador rememora incluso el debate que se desató meses atrás, cuando el inglés volaba en la primera mitad del curso: “Lo dije en Navidad, hace ocho o nueve meses, cuando la gente preguntaba si era capaz porque llevaba 17, 18, 19 goles en la primera vuelta”.
Ahí, para Hamann, entra en juego un factor decisivo: la Champions. “Creo que todo depende de la Champions League”, explica. Si el Bayern avanza lejos en Europa, el calendario se vuelve una trampa para el récord. Más partidos, más rotaciones, más minutos de descanso para la gran estrella. Y menos oportunidades para inflar la cuenta en la liga.
El razonamiento es sencillo y duro a la vez para cualquier goleador que sueñe con los 41 tantos. Para batir esa cifra, Hamann considera que hay que jugar prácticamente todo: “Si quieres superarlo, probablemente tengas que disputar al menos 30 partidos, seguramente 32, quizá todos”. Con el nuevo formato de la Champions y un Kane un año más veterano, el margen se estrecha.
Hamann incluso plantea el único escenario en el que vería factible el asalto al récord: una eliminación temprana en Europa. “Si caen en la fase de grupos, que no va a pasar, creo que entonces sí tendría opciones”. Pero el propio exinternacional alemán descarta esa posibilidad de inmediato. El Bayern, por estructura y ambición, apunta de nuevo a llegar lejos en la Champions. Y ese éxito colectivo, paradójicamente, juega en contra del récord individual.
El calendario también ofrece otra trampa: los tramos finales de Bundesliga, cuando el título suele estar encaminado y la prioridad se desplaza por completo a Europa. “Cuando juegas un partido de liga que probablemente ya tengas ganado el campeonato, entre dos semifinales o cuartos de Champions, las opciones de que él no juegue son muy altas. No lo arriesgarán”, apunta Hamann. Cada rotación, cada descanso, es un golpe a la persecución de los 41 goles.
La conclusión del exmediocentro es nítida. A la pregunta de si Kane tiene capacidad para hacerlo, responde con claridad: sí. A la de si cree que realmente lo logrará, la respuesta cambia: no. El inglés tiene el nivel, el instinto, la eficacia. El contexto, sin embargo, parece alinearse en su contra.
Hay otro frente, menos espectacular pero igual de histórico, donde Kane sí parece destinado a caminar sobre las huellas de Lewandowski: las Botas de Oro consecutivas. El polaco encadenó cinco seguidas en la Bundesliga. Kane ya suma tres desde que dejó el Tottenham. Si renueva su contrato con el Bayern, como se espera tras entrar en el último año de su actual vínculo, y mantiene su estado físico, esa marca ya no suena a quimera.
Hamann no duda al respecto. Preguntado por si el capitán de Inglaterra está encaminado a igualar esas cinco Botas de Oro, responde: “Absolutamente”. Y ahí el análisis se desplaza del área al entorno. El exjugador describe a Kane como “embajador”, “muy querido” y “un personaje enormemente apreciado”, no solo por la afición del Bayern, sino por todo el entorno de la Bundesliga, orgulloso de tener al capitán de Inglaterra en su campeonato.
La sensación es que Kane ha encontrado casa. Hamann subraya que el delantero está “muy asentado”, que en Múnich ya se habla abiertamente de un nuevo contrato y que su familia se siente cómoda y feliz en la ciudad. Ese tipo de estabilidad, tan intangible como determinante, suele traducirse en regularidad sobre el césped.
A partir de ahí, la previsión de Hamann sobre los números del inglés suena casi rutinaria, como si hablara de algo asumido: “Si se mantiene sano, empieza en 20 o 25 goles. Cada tanto que sume por encima de eso es un bonus”. El exinternacional alemán va más lejos: le cuesta imaginar una temporada en la que Kane no se mueva en esa franja de 20-25 dianas, una cifra que, la mayoría de los años, basta para llevarse la gran Bota de Oro de la Bundesliga.
El retrato final es el de un depredador del área en plena madurez. “Es un rematador extraordinario”, resume Hamann. Todos hablan de sus penaltis, sí, pero lo que marca la diferencia es otra cosa: la frialdad con ambas piernas, la capacidad para convertir ocasiones en goles con una eficacia casi quirúrgica. Para Hamann, cuesta encontrar en la historia un delantero más clínico cuando se planta delante del portero.
Kane ya ha roto maldiciones y ha derribado dudas. El récord de Lewandowski, sin embargo, sigue ahí, desafiante, en lo alto de la montaña bávara. La cuestión ya no es solo si tiene talento para alcanzarlo, sino si el propio éxito del Bayern en Europa le permitirá, alguna vez, disponer del camino despejado para intentarlo.






