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Hampshire incluye a Scott Kuggeleijn y desata la ira de aficionados

Hampshire se ha metido de lleno en una tormenta que va mucho más allá del terreno de juego. El club ha incluido al controvertido neozelandés Scott Kuggeleijn en su lista para el duelo de County Championship contra Warwickshire, pero lo ha hecho sin comunicar oficialmente su fichaje como jugador extranjero. El nombre del jugador apareció de repente entre los 15 convocados publicados en X. Nada de comunicado, nada de explicación. Y la reacción fue inmediata.

En cuestión de minutos, las redes sociales del club se llenaron de reproches. Un aficionado calificó la decisión de “una desgracia”. Otro fue más allá: “vergonzoso” y “un nuevo mínimo para el club”. No eran mensajes aislados. El malestar tenía un trasfondo claro: no se trataba solo de una cuestión deportiva.

Un pasado que no deja de perseguirle

El nombre de Scott Kuggeleijn lleva años ligado a la polémica. En 2015 fue acusado de violación y de agresión indecente en dos casos distintos. El proceso judicial se prolongó: un primer juicio terminó con un jurado sin veredicto. En el segundo, fue absuelto.

La absolución no cerró el debate. Cada vez que su nombre ha aparecido en una convocatoria, han llegado las protestas. En 2019, en Eden Park, algunos espectadores levantaron carteles rechazando su presencia en la selección de New Zealand. El mensaje era claro: para una parte de la afición, su pasado pesa más que cualquier estadística.

Durante los últimos 12 años, Kuggeleijn ha jugado para Northern Districts en su país. Ahora aterriza en Hampshire para disputar los cuatro últimos partidos de la campaña de County Championship. El contexto no podría ser más delicado.

Un club al límite… dentro y fuera del campo

Hampshire vive una temporada angustiosa. Es colista de la Division One y arrastra 16 puntos de desventaja respecto a Leicestershire, rival directo al que todavía debe enfrentarse. Cada partido es una final. Cada decisión deportiva, una apuesta de alto riesgo.

En ese escenario, el club ha optado por reforzarse con Kuggeleijn para el tramo decisivo. Pero la forma de hacerlo ha encendido la mecha. El hecho de que su inclusión se haya conocido solo a través de la lista de convocados, sin anuncio previo ni contexto, ha sido interpretado por muchos aficionados como una maniobra opaca, casi a escondidas.

La sensación entre parte de la grada es que, en plena lucha por evitar el descenso, el club ha decidido mirar hacia otro lado respecto al historial del jugador. Y que, al hacerlo sin una comunicación clara, ha subestimado la sensibilidad de su propia afición.

Mientras Hampshire intenta aferrarse a la Division One, la llegada de Kuggeleijn abre otra batalla: la de la reputación, la identidad y los límites que un club está dispuesto a cruzar en nombre de la permanencia.