Hamilton desmiente rumores sobre cambios en Ferrari
Lewis Hamilton salió al paso de los rumores con la misma determinación con la que suele defender una posición en la primera curva. El piloto de Ferrari utilizó sus redes sociales para desmentir con contundencia una información publicada en Italia que aseguraba que había exigido cambios en el personal de pista de la Scuderia.
El diario italiano Corriere della Sera había apuntado a un supuesto pedido interno del británico para modificar parte del equipo de trabajo en el muro y sugería, además, un deterioro en su relación con el jefe de equipo, Fred Vasseur, el hombre clave en su fichaje por Ferrari.
Hamilton no dejó espacio para la duda. El jueves, en una historia de Instagram, frenó en seco la narrativa.
“He visto algunas de las historias que han salido y quiero aclararlo aquí. Nunca he pedido que sustituyan a nadie de mi equipo”, escribió el siete veces campeón del mundo.
No se quedó ahí. El británico defendió públicamente a su entorno inmediato: “Todo el mundo con quien trabajo se esfuerza cada día, y su dedicación es lo que nos hace avanzar”.
En su mensaje, Hamilton subrayó también cuál es su forma de liderar dentro del garaje: “Siempre intento empoderar y elevar a las personas para que sean la mejor versión de sí mismas o, al menos, que vean lo mejor que hay en ellas. Puede que no siempre lo consiga, pero esa es mi intención y para eso estoy aquí”.
El cierre del texto fue tan colectivo como el tono de todo el comunicado: “Todos trabajamos juntos y así seguirá siendo”.
Tensión en Ferrari tras un verano gris
El desmentido llega en un contexto delicado para Ferrari. La escudería atraviesa un tramo complicado de la temporada: no sube al podio en un gran premio desde Spa, en julio. Demasiado tiempo sin trofeos para un equipo que vive bajo la lupa cada fin de semana.
El punto más crítico se vivió en Monza, el templo rojo, donde la presión siempre multiplica los errores. Allí, Ferrari firmó una carrera para el olvido, marcada por fallos operativos y una ejecución lejos del nivel que exige la Fórmula 1 moderna. En plena frustración, Hamilton llegó a suplicar por radio que el equipo trabajara unido para corregir esos problemas.
A partir de ahí, el ruido creció. Los señalamientos al muro, las dudas sobre la estructura, las filtraciones sobre malestar interno. Y en medio, el nombre de Hamilton, convertido en eje de un relato que él mismo se encargó de cortar.
Con su mensaje, el británico marca una línea clara: apoyo público a su gente, respaldo a Vasseur y una idea fija, la del trabajo colectivo como única vía para que Ferrari vuelva a pelear por podios y victorias.
El resto, lo dirá la pista. Y en Maranello saben que el próximo error ya no tendrá margen para excusas.






