Brad Haddin presenta a Peter Siddle y Johan Botha en NSW
Brad Haddin no ha esperado ni un over para dejar su sello como nuevo entrenador del equipo masculino de New South Wales. A falta de semanas para que arranque la temporada 2026-27, el ex wicketkeeper de Australia ha cerrado dos incorporaciones de peso para su staff: Peter Siddle y Johan Botha.
El mensaje es claro: el proyecto de los Blues va en serio.
Siddle, el viejo guerrero para liderar la velocidad
Peter Siddle se incorpora como entrenador de fast bowling y tendrá presencia constante alrededor del grupo durante toda la campaña, incluida cada jornada de Sheffield Shield. No es un adorno de vestuario: será una figura diaria, de campo, de red, de vestuario.
Retirado del cricket de primera clase y de 50 overs en marzo del año pasado, Siddle sigue activo en las ligas T20 alrededor del mundo y mantiene un nivel que habla por sí solo. A los 41 años, continúa tocando velocidades por encima de 140 km/h y ha sido uno de los jugadores más fiables de Melbourne Stars en la Big Bash League en las dos últimas temporadas, con 28 wickets que le valieron una extensión de un año para la KFC BBL|16.
Su currículum doméstico impresiona. Dos títulos de Sheffield Shield con Victoria y 792 wickets en first-class, la cifra más alta para un fast bowler australiano desde que Michael Kasprowicz cerró su carrera con 959 en 2008. A nivel internacional, 89 apariciones con Australia, 67 Tests y 221 wickets antes de despedirse del cricket internacional en 2019.
Durante sus últimos años en Victoria ya había dejado entrever su vocación de entrenador, guiando a la nueva generación de rápidos del estado. Ahora, esa transición se formaliza.
“Estoy con muchas ganas de tener la oportunidad de mentorizar a este talentoso grupo de jugadores de cara a lo que será un verano enorme”, afirmó Siddle, consciente de que este es uno de sus primeros cargos oficiales en los banquillos desde su retirada.
Haddin sabe exactamente lo que ficha. “Peter no solo aporta una enorme experiencia y conocimiento, sino que ejemplifica cómo queremos que nuestros jugadores afronten el juego”, señaló el entrenador de NSW en un comunicado. Un modelo de carácter y de método para una línea de pace que busca recuperar intimidación y constancia.
Botha, especialista en spin para un arranque clave
En el otro extremo del arte del bowling, Johan Botha se suma como consultor temporal de spin mientras NSW se prepara para el inicio de la temporada, que abrirá con un duelo de One-Day Cup el 22 de septiembre ante su antiguo equipo.
El ex capitán de Sudáfrica llega tras una salida abrupta de Queensland. Renunció a su cargo como entrenador en junio, pese a tener un año más de contrato. El propio Botha reconoció a News Corp el mes pasado que fue “decepcionante la forma en que terminó”. “Creo que estábamos haciendo cosas buenas, y obviamente la gente de arriba no pensaba lo mismo”, añadió.
Su carrera en los banquillos no se ha detenido. Desde entonces, Botha ha dirigido a NT Strike en el Top End T20 de Darwin y se ha integrado en el cuerpo técnico de Países Bajos dentro de su intento de clasificación al ODI World Cup. Un perfil moderno, acostumbrado a moverse entre proyectos y formatos, que ahora aterriza en Sydney para pulir el spin de los Blues en una fase clave de pretemporada.
Un cuerpo técnico ancho, ambicioso y con nombres propios
La llegada de Siddle y Botha se suma a una estructura técnica de NSW que se ha ampliado alrededor de Haddin. Al staff ya se habían incorporado recientemente los asistentes Peter Forrest y Daniel Smith, lo que dibuja un equipo de trabajo con perfiles variados y experiencia extensa en cricket de alto nivel.
“Que Peter y Johan se unan a la estructura de los Blues demuestra que estamos comprometidos con tener gente de gran calidad alrededor del equipo”, subrayó Haddin. “Confiamos en que hemos armado un cuerpo técnico completo de cara a lo que debería ser una temporada muy emocionante para los Blues”.
No es solo una cuestión de nombres ilustres. Es una apuesta por rodear a un grupo joven con figuras que han vivido casi todo lo que el juego puede ofrecer: Tests, títulos de Sheffield Shield, ligas T20 globales, proyectos internacionales y procesos de reconstrucción en distintos estados.
NSW ha sufrido en las últimas temporadas en el cricket doméstico australiano y necesita un giro tanto de resultados como de identidad. Con Haddin al mando, Siddle marcando el camino de los rápidos y Botha afinando el spin en el arranque de la campaña, los Blues se han asegurado algo fundamental antes de que se lance la primera bola del verano: nadie podrá decir que les faltó ambición en el banquillo.






