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Guyana Amazon Warriors asegura el primer puesto con Imran Tahir y Quentin Samspon

Guyana Amazon Warriors volvió a marcar territorio en casa y lo hizo a la vieja usanza: con spin implacable, nervios de acero y un final explosivo. En una noche de baja puntuación en Guyana, el equipo del veterano Imran Tahir derribó a Saint Lucia Kings, aseguró el primer puesto en la tabla y recordó al torneo quién manda cuando el juego se vuelve tenso.

Tahir, dueño absoluto del partido

Saint Lucia Kings creyó haber encontrado el tono adecuado al inicio. Tras decidir batear, Kamil Pooran salió decidido a imponer ritmo pese a perder pronto a su compañero de apertura, Tim Seifert. Pooran castigó cualquier bola corta o ancha: cinco fours, dos sixes en el Powerplay, y junto a John Campbell llevó el marcador a un sólido 51 por 1 al cabo de seis overs. Parecía el arranque perfecto.

Y entonces apareció el colapso.

Mehidy Hasan Miraz abrió la grieta justo después del Powerplay, eliminando a Campbell y rompiendo una sociedad de 40 carreras que daba estabilidad. A partir de ahí, el guion cambió de golpe. Tahir olió sangre y no soltó a su presa.

En cuestión de dos overs, el capitán atrapó lbw a Pooran y también a Roston Chase, golpeando el corazón del orden medio. Mehidy volvió a la carga en el over 11 y se llevó a Kemol Savory y a Charith Asalanka, hundiendo aún más a los Kings. El marcador, que prometía, se desplomó sin freno: siete wickets por apenas 19 carreras. De 51 por 1 a un caos total.

La presión se volvió asfixiante. Tahir, en pleno trance competitivo, derribó los stumps de McKenny Clarke y Matthew Forde en el over siguiente, dejando la alineación de Saint Lucia hecha trizas. No se conformó con eso: regresó en el 14 y completó su obra maestra atrapando lbw a Joshua Bishop para su quinto wicket.

En un encuentro donde cada carrera valía oro, la única resistencia real llegó desde la parte baja del orden. Obus Pienaar firmó 35 valiosísimos y, junto a Maheesh Theekshana, armó una asociación de última wicket de 38 carreras que, al menos, evitó el bochorno absoluto. Pienaar intentó estirar la reacción hasta el 19º over, pero terminó ofreciendo un catch… precisamente a Tahir, que cerró el círculo mientras Saint Lucia Kings quedaba finalmente eliminada por 119.

Un total defendible en estas condiciones. Pero claramente por debajo de lo que prometía aquel 51 por 1.

Una persecución tensa… hasta que llegó Samspon

El objetivo era modesto, pero la persecución de Guyana Amazon Warriors estuvo lejos de ser un paseo. La cautela rozó la parálisis. Al final del Powerplay, el marcador marcaba apenas 23 por 1, con solo dos boundaries. La afición esperaba un asalto rápido; recibió, en cambio, un ejercicio de supervivencia.

Tras la salida de Mavendra Dindyal, Glenn Phillips y Shai Hope se aferraron al crease con una sociedad que fue más resistencia que dominio. Entre ambos sumaron 53 carreras en 58 bolas. Lento. Trabajoso. Necesario, pero peligroso en un contexto donde un par de wickets podían encender el partido.

Y eso fue exactamente lo que ocurrió. Los Warriors se enredaron en sus propios nervios y, en un tramo crítico, perdieron tres wickets en tres overs. De repente, Saint Lucia Kings, que había pasado buena parte de la noche a la defensiva, vio una rendija. El murmullo en las gradas se volvió inquietud. El marcador, la presión, el recuerdo del colapso rival… todo se mezcló.

La puerta estaba entreabierta. Quentin Samspon la cerró de un portazo.

Entró con el partido todavía abierto y decidió que ya era suficiente drama. En apenas 11 bolas, Samspon destrozó cualquier plan de remontada: cinco sixes, una demostración brutal de poder y decisión. No se limitó a completar la persecución; la aplastó. Su 37* llegó como un latigazo en un encuentro que hasta entonces había sido una batalla de nervios y spin.

Saint Lucia Kings, que había peleado por volver al juego gracias a ese mini-colapso de los Warriors, se quedó sin respuesta ante la tormenta de Samspon. El margen final, seis wickets en mano, no cuenta toda la historia, pero sí deja claro algo: cuando Guyana necesita un golpe definitivo, tiene hombres dispuestos a asumirlo.

Con Tahir dictando ley con la bola y Samspon rematando con el bate, Guyana Amazon Warriors no solo aseguró el primer puesto. Lanzó un mensaje directo al resto del torneo: en partidos cerrados, en noches de baja anotación y alta tensión, este equipo sabe sufrir… y sabe matar.