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Guy Sasson se queda a un paso del Grand Slam en Nueva York

Guy Sasson rozó la perfección en Flushing Meadows. A un solo partido, a un solo supertiebreak, se le escapó el Grand Slam de dobles en silla de ruedas que habría marcado una temporada legendaria.

El israelí, formando pareja con el neerlandés Niels Vink, llegó al US Open con tres coronas de Grand Slam bajo el brazo: Australian Open, Roland Garros y Wimbledon ya estaban en su vitrina. Faltaba el broche americano. Faltaba Nueva York.

En la final de dobles quad, sin embargo, el sueño se rompió en los pequeños márgenes que deciden los grandes títulos. Sasson y Vink, primeros cabezas de serie, cedieron ante la dupla formada por Sam Schroder y el australiano Jin Woodman, segundos preclasificados, por 2-6, 6-3 y 7-10 en el match tiebreak definitivo.

Dominaron al inicio. El 6-2 del primer set dibujaba un guion conocido: los campeones de los otros tres grandes imponían jerarquía y ritmo. Pero el partido cambió de tono. Schroder y Woodman ajustaron, subieron líneas, apretaron al resto y se llevaron el segundo parcial 6-3. Todo quedó reducido a un desempate a 10 puntos, una ruleta de nervios en la que esta vez la moneda cayó del lado rival.

Un supertiebreak separó a Sasson de un Grand Slam de dobles que habría quedado grabado en la historia del tenis en silla de ruedas.

Duelo de socios en semifinales individuales

En individuales, la historia también tuvo un punto agridulce. Sasson, número 3 del mundo y tercer cabeza de serie en la división quad, alcanzó las semifinales, donde el destino le puso enfrente a su propio compañero de dobles, Niels Vink.

El partido tuvo drama. El israelí perdía 2-5 en el primer set, con la manga aparentemente encaminada para el neerlandés. Entonces reaccionó. Encadenó juegos, se agarró a la pista y niveló a 5-5, obligando a Vink a encontrar otra marcha. El holandés respondió como campeón: cerró el set 7-5 y luego el encuentro con un 6-3 en el segundo. Más tarde, Vink terminaría levantando el título individual en Nueva York.

Sasson se marchó del cuadro de individuales con una semifinal y la certeza de que sigue instalado en la élite de la categoría. Pero también con la sensación de que la temporada pudo ser histórica en todos los frentes.

Reconocimiento y mirada a LA28

Desde Israel, el rendimiento de sus representantes en el US Open no pasó desapercibido. El director general del Israel ParaSport Center, Boaz Kramer, destacó las actuaciones de Sasson y de Sergei Lysov, subrayando que ganar un torneo de Grand Slam es el resultado de un camino largo, exigente y compartido entre deportistas y equipos técnicos.

Kramer dejó claro que el apoyo no se detiene aquí: el centro continuará respaldando tanto a Sasson como a Lysov y a sus entrenadores principales, Ofri Lankri y Damien Martinique, con la mirada puesta en los Juegos de LA28. El objetivo ya está marcado en el horizonte.

El duro aprendizaje de Lysov

Para Sergei Lysov, esta fue su segunda participación en el US Open en la división masculina de silla de ruedas. El torneo, sin embargo, se convirtió en una lección de resistencia.

En individuales, cayó en su primer partido tras una batalla a tres sets. En dobles, el guion fue similar: eliminado en la primera ronda después de ceder también en un match tiebreak. Dos derrotas ajustadas que hablan de competitividad, pero también de lo caro que se paga cada punto en este nivel.

Dan Brand, un debut que promete

El futuro, no obstante, ya asoma con fuerza. Dan Brand, de solo 17 años, vivió su estreno en el cuadro júnior del US Open y dejó señales de enorme proyección.

En individuales, el joven israelí ganó su encuentro de primera ronda y se plantó en la segunda, donde el cuerpo le pasó factura. En el set decisivo, unas fuertes rampas le frenaron en seco y terminó cediendo en tres mangas. No fue una derrota cualquiera: fue una muestra de carácter, de resistencia hasta que las fuerzas dijeron basta.

En dobles, Brand hizo equipo con el austríaco Tilo Berman. Partían como quintos cabezas de serie y avanzaron hasta la segunda ronda, donde perdieron frente a la pareja formada por Yannick Alvarez, de Puerto Rico, y el estadounidense Ryan Cozad. Otro paso más en un escenario mayor, otra experiencia sumada en un torneo grande.

Ahora, tras una breve visita a su familia en Israel, Brand no se detiene. Su próximo destino ya está fijado: el J500 Osaka Mayor’s Cup World Super Junior Tennis Championships, que se disputará del 21 al 27 de septiembre en Osaka, Japón. Un nuevo reto, otra pista, el mismo hambre competitivo.

Sasson rozó el Grand Slam, Vink se llevó el título, Lysov y Brand sumaron kilómetros de alto nivel. La pregunta ya no es si el tenis en silla de ruedas israelí está creciendo. La cuestión es hasta dónde puede llegar en los próximos años.