Gran Bretaña se clasifica para las Davis Cup Finals
Gran Bretaña volverá a estar en las Davis Cup Finals de noviembre. Y lo hará con autoridad. Henry Patten y Neal Skupski cerraron la eliminatoria ante Ecuador con un 3-0 incontestable, rubricado el domingo con una victoria sólida en dobles que despejó cualquier duda en el Copper Box Arena de Londres.
El ambiente, lleno hasta la bandera, acompañó desde el primer punto del sábado. La presión, en cambio, pesaba sobre el banquillo británico.
Un equipo remendado que responde
Leon Smith llegó a esta cita con más problemas que certezas. Jack Draper había puesto fin antes de tiempo a una temporada complicada. Jan Choinski y Jacob Fearnley se quedaron fuera por lesión. Y, cuando el plan parecía más o menos armado, llegó otro golpe: Cameron Norrie, número dos británico, se retiró el viernes tras sentir dolor en el brazo durante un entrenamiento.
La eliminatoria, sobre el papel cómoda ante una Ecuador claramente inferior en ránking, dejaba de parecer tan sencilla.
Ahí apareció Toby Samuel.
El jugador de 24 años, que hace un año estaba fuera del top 250 y hoy luce el puesto 95 del mundo, se plantó en su debut en la Copa Davis con la mezcla exacta de nervios y ambición. Venía de ganar su primer partido de Grand Slam en el US Open y el salto emocional se notó en el primer set ante Andres Andrade: 4-6 y un murmullo inquieto en la grada.
Samuel no se encogió. Ajustó, apretó con el servicio, empezó a mandar con la derecha y dio la vuelta al partido: 6-4, 6-1. Un debut que valía oro para su capitán.
Arthur Fery tomó el relevo con la tranquilidad de quien ya sabe lo que es este escenario. En su segunda aparición en la Copa Davis, el número uno británico firmó un triunfo sobrio, casi quirúrgico, ante Alvaro Guillen Meza: 7-5, 6-0. Cerró un primer día perfecto y dejó la eliminatoria servida para el domingo.
Patten y Skupski no dan opción
Con el 2-0 en el marcador global y el pase al alcance de la mano, Smith echó mano de su dupla de lujo para el dobles: el número uno del mundo Henry Patten y el reciente campeón del US Open Neal Skupski. Nombres grandes, pero una pareja inédita en el circuito ATP.
Sobre la pista, nada de eso se notó.
Patten y Skupski se adueñaron del partido desde el inicio ante Gonzalo Escobar y Diego Hidalgo. Que no hubieran compartido vestuario en el circuito importó poco: se entendieron a la primera, mandaron en la red, leyeron el servicio ecuatoriano y no concedieron ni una sola bola de ‘break’ en todo el encuentro.
El marcador, 6-3, 6-4, reflejó la superioridad británica sin necesidad de adornos. Punto, eliminatoria y billete directo para el evento de ‘Final Eight’ en Bolonia.
“Nos sentimos genial”, confesó Patten en la entrevista a pie de pista, todavía con la adrenalina a flor de piel. Recordó cómo Leon Smith les había insistido en estar listos por si la serie se alargaba hasta los individuales del domingo. “Estamos muy, muy felices de haberlo cerrado en el primer partido”, remató.
El regreso del veterano
Para Skupski, la tarde tuvo un sabor especial. A sus 36 años, cumplía su 16ª participación en la Copa Davis, muy lejos ya de aquel debut en 2019, rodeado de nombres como Jamie Murray, Andy Murray o Dan Evans.
“Ahora supongo que soy el más veterano del equipo”, admitió, entre orgullo y cierta nostalgia. Habló de unos últimos 18 meses intensos y de lo que significa volver a vestir los colores de su país. “Es un gran honor jugar por tu país, especialmente delante de un público así, con todos vosotros apoyando. Ha sido increíble”.
El Copper Box Arena respondió con una ovación a la altura del discurso. No era solo un triunfo sobre Ecuador. Era el regreso de Gran Bretaña a la fase de eliminación directa de la Copa Davis por primera vez desde 2023, un corte que dolía en un país acostumbrado a competir entre los mejores.
Esta vez, con un equipo remendado, lleno de caras nuevas y un líder veterano en el dobles, el objetivo vuelve a estar claro: llegar a Bolonia no para figurar, sino para quedarse.






