Gasly logra su primera pole en Monza
En el libro de récords de la Fórmula 1 acaba de aparecer un nuevo nombre en la casilla de las poles: Pierre Gasly. Y, cómo no, el escenario es Monza, el mismo circuito donde el francés firmó en 2020 la única victoria de su carrera. El lugar donde su historia en la élite se niega a ser una anécdota.
Sábado 5 de septiembre, Q3 del Gran Premio de Italia. Dos minutos para el final, los diez coches en boxes, motores apagados y tensión a plena carga. Gasly estaba tercero. Parecía una buena sesión, nada más. Pero Monza no entiende de medias tintas.
Los pilotos vuelven a pista para el último intento. George Russell clava una vuelta sólida, se coloca en pole provisional con un 1:21.846 y marca la referencia. Uno tras otro van cayendo los tiempos, sin que nadie logre tumbar al británico. Queda un hombre por cruzar la meta: Gasly.
El francés completa el giro, exprime cada metro de las rectas infinitas y de las chicanes asesinas de ritmo. Cuando pasa por línea de meta, el cronómetro dicta sentencia: 1:21.786. Por apenas seis milésimas, la pole es suya. La primera de su vida.
“¡Vamos! ¡Llevaba tiempo esperando esto!”, ruge por la radio del equipo en cuanto ve su nombre arriba del todo. No es un grito cualquiera. Son nueve años de espera comprimidos en un segundo.
Monza, el círculo que se cierra
La escena en parc fermé lo dice todo. Charles Leclerc, cuarto en la clasificación, se acerca a felicitarle con un apretón de manos. Gasly se descuelga del Alpine, levanta el puño hacia la grada y respira el mismo aire que en 2020, cuando sorprendió al mundo con aquella victoria para AlphaTauri.
“Ha sido increíble. Gracias a todos. Ha sido una qualy increíble”, explica después ante los micrófonos, todavía con la adrenalina a flor de piel. “Desde la primera vuelta en Q1 me sentí muy bien con el coche, intentando limar un poco en cada sesión y, al final, ha sido una vuelta muy buena. Estoy muy feliz. Han sido nueve años persiguiendo la oportunidad de lograr una pole. Ganar mi primera carrera en Monza y conseguir mi primera pole en este circuito es algo especial”.
Lo es. Porque Monza se ha convertido en el eje de su carrera. Allí ganó con AlphaTauri en 2020, allí vuelve a tocar el cielo con Alpine en 2024. Mismo templo, distinto traje, mismo vértigo.
Russell, ajedrez y revancha pendiente
Russell, que saldrá segundo junto a Gasly en la primera fila, se lo toma con humor. Antes de la clasificación, ambos mataron el tiempo jugando al ajedrez en el hospitality.
“Me ganó ahí, y pensé: ‘Bueno, te ganaré en la quali’ y aquí estamos. Está por delante otra vez”, admite entre risas el piloto de Mercedes. “Enorme enhorabuena para él”.
El británico se queda a un suspiro de la pole, pero se asegura una posición de privilegio para la carrera del domingo. Gasly, mientras tanto, sabe que tendrá a un Mercedes entero dispuesto a atacarle desde la primera frenada de la Variante del Rettifilo.
Piastri penalizado, Antonelli al fondo y Norris al acecho
Detrás de ellos, la parrilla se desordena por sanciones. Oscar Piastri firmó el tercer mejor tiempo con el McLaren, pero arrancará sexto por una penalización en parrilla por molestar a otro piloto. Ese castigo abre huecos inesperados en la zona alta.
El líder del campeonato, Kimi Antonelli, tampoco saldrá donde le corresponde por ritmo. El joven de Mercedes, séptimo en clasificación, deberá partir desde el pit lane debido a una penalización de motor. Un golpe estratégico que puede agitar la carrera.
La reconfiguración deja a Franco Colapinto, compañero de Gasly en Alpine, en la séptima posición de salida, justo por delante de Lando Norris. El británico de McLaren llega lanzado, con dos victorias consecutivas, y con un coche que suele crecer los domingos. Verle partir en medio del pelotón añade una dosis extra de peligro para todos los de delante.
La montaña rusa de Gasly: de perder un podio a firmar la pole
El logro de Gasly llega, además, en un contexto emocional intenso. Solo un día antes, se confirmó que perdía el podio de Mónaco logrado tres meses atrás. En pista había terminado tercero en el Principado, pero dos sanciones de diez segundos por exceso de velocidad en el pit lane lo enviaron al séptimo puesto.
Alpine pidió la revisión de las penalizaciones y logró, en primera instancia, que se le devolviera el tercer lugar. Pero Red Bull Racing y McLaren presentaron su propia protesta para restablecer las sanciones… y ganaron. El resultado: Gasly vuelve a perder el podio y el tercer puesto pasa a manos de Isack Hadjar con Red Bull Racing.
Golpe duro. De esos que dejan cicatriz. La respuesta del francés, sin embargo, ha sido la mejor posible: silencio, trabajo y una pole en Monza para cambiar el relato en cuestión de horas.
Un largo camino hasta la primera pole
Gasly viste los colores de Alpine desde 2023, el proyecto francés que apostó por él a medio plazo. Hace un año renovó su contrato hasta 2028, una muestra clara de confianza en un piloto que, pese a los altibajos, nunca ha dejado de producir actuaciones de peso.
Su debut en la Fórmula 1 se remonta a 2017, en el Gran Premio de Malasia, sustituyendo a Daniil Kvyat en Toro Rosso. Aquel equipo se transformaría después en AlphaTauri y hoy es Racing Bulls. En esa estructura vivió su gran noche en 2020, cuando ganó el Gran Premio de Italia en Monza.
En total, Gasly suma cinco podios en la categoría reina: el segundo puesto en Brasil 2019 con Toro Rosso, la histórica victoria en Italia 2020 con AlphaTauri, y tres terceros lugares ya en su etapa más reciente, en Azerbaiyán 2021 con AlphaTauri, y en los Grandes Premios de Países Bajos 2023 y São Paulo 2024 con Alpine.
Una carrera tejida a base de resistir.
Monza vuelve a mirar a Gasly
Ahora, la historia vuelve a colocarle en el centro del escenario. Pole position en el circuito que ya marcó su vida deportiva. Un coche francés, un piloto francés, en un templo italiano que le ha adoptado como uno de sus protagonistas modernos.
El domingo, cuando se apaguen los semáforos en Monza, Gasly tendrá la oportunidad de defender algo que le ha costado casi una década alcanzar: salir desde la primera plaza en Fórmula 1. La pregunta ya no es si se lo ha ganado. La pregunta es qué hará con ella.






