Gasly logra su primera pole con Alpine en Monza
Pierre Gasly eligió el templo de la velocidad para firmar la vuelta de su vida. En Monza, donde cada error se amplifica y cada milésima duele, el francés se llevó una pole position inesperada, su primera en Fórmula 1 y también la primera de Alpine. Un golpe de efecto en un campeonato que no contaba con él para encabezar la parrilla.
Por detrás, un cartel de lujo: George Russell saldrá segundo con el Mercedes y Oscar Piastri tercero con el McLaren. Charles Leclerc y Lewis Hamilton completaron el top 5, mientras que el campeón del mundo Lando Norris solo pudo ser noveno, lastrado por un último intento arruinado.
Una pole contra el libreto
Nada en esta temporada apuntaba a Alpine. El coche francés ha vivido lejos de los líderes, Gasly apenas es décimo en el campeonato y la escudería ocupa la sexta plaza en constructores. Pero Monza siempre ha tenido algo con él: aquí logró su única victoria en 2020, en una carrera marcada por sanciones y estrategia. Esta vez no hubo regalos. Solo una vuelta perfecta.
En la primera tanda rápida de la Q3, el guion parecía claro. En un circuito donde el rebufo es oro, Mercedes utilizó a Kimi Antonelli como locomotora para lanzar a Russell. McLaren calcó la jugada con Norris tirando de Piastri. El británico de Mercedes marcó un 1:21.929 que le colocó al frente, apenas por delante del australiano. Piastri, eso sí, quedó bajo investigación por haber estorbado a Liam Lawson en la Q2.
Gasly, silencioso pero veloz todo el fin de semana, se coló en la pelea con un tercer puesto provisional que ya olía a sorpresa. Los cuatro primeros quedaron encerrados en siete centésimas. Cualquier detalle decidiría la pole.
Llegó el momento de la verdad. Último intento. Nervios a flor de piel.
Mercedes volvió a sacar primero a Antonelli, solo en pista, antes de reutilizarlo como referencia aerodinámica para Russell en el último empuje. Ferrari respondió con Leclerc dando rebufo a Hamilton. McLaren repitió la fórmula con Piastri lanzando a Norris. Pero ahí se rompió el plan: Piastri se pasó de frenada en la primera chicane y dinamitó la vuelta de su compañero. Adiós a las opciones del campeón del mundo de salir delante.
Russell no falló. Clavó su vuelta, exprimió el rebufo y cruzó meta con un tiempo que en Mercedes ya se celebraba como pole virtual. Parecía hecho.
Hasta que apareció Gasly.
El francés, enganchado al aire turbulento del Mercedes, encadenó curvas sin margen para el error y voló hasta un 1:21.786. Seis centésimas mejor. Un puñetazo sobre la mesa. Un silencio de incredulidad en el muro de Mercedes. Una explosión de euforia en Alpine.
Monza, otra vez, se rendía a Gasly.
Antonelli, castigo en la parrilla y misión imposible
La otra historia del día se escribió en el box de Mercedes. Kimi Antonelli, líder del campeonato, solo fue séptimo en la clasificación, pero saldrá desde la última fila por montar un paquete completo de nuevos componentes de motor. Penalización total, pero calculada.
La lógica de la escudería alemana es clara: si hay un circuito donde se puede remontar, es Monza, con sus rectas eternas y sus zonas de DRS. En Mercedes confían en que Antonelli pueda escalar hasta la quinta posición. Mientras tanto, Russell ve una oportunidad de oro para recortar parte de los 59 puntos que le separan de su compañero, la misma brecha que arrastra también Hamilton.
Domingo de ataques y defensas. Antonelli obligado a correr a la contra. Russell, con pista limpia delante y un Alpine inesperado como obstáculo.
Pole en medio del fuego político
La hazaña de Gasly no llega en un fin de semana cualquiera. El ambiente en torno a Alpine ya estaba caldeado antes de que los coches salieran a la Q3. El Tribunal Internacional de Apelación (ICA), independiente de la FIA, emitió un duro comunicado en respuesta a las acusaciones lanzadas por Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine y de facto jefe del equipo.
Briatore había insinuado el viernes que uno de los jueces que revocó el tercer puesto de Gasly en el GP de Mónaco mantenía un sesgo a favor de McLaren, escudería que llevó el caso ante el ICA. Llegó incluso a señalar al juez por nombre, acusándolo de actuar como “fiscal” y de estar “muy ligado con McLaren”. La reacción fue inmediata.
Andrea Stella, director de McLaren, tachó esos comentarios de insultantes para su equipo. El ICA, por su parte, respondió con una reprimenda pública. Recordó que Alpine tuvo la oportunidad de cuestionar la composición del tribunal antes y después de la audiencia, y que en ningún momento lo hizo.
En su comunicado, el ICA subrayó que los jueces se eligen siguiendo los procedimientos judiciales de la FIA y las prácticas habituales, inspiradas en estándares internacionales sobre conflictos de interés. Recalcó que todos los miembros están sujetos a estrictos requisitos de independencia y confidencialidad, que presentan declaraciones anuales de intereses y que firman una declaración específica de independencia para cada caso, remitida a las partes implicadas.
En medio de ese ruido, Gasly respondió en la pista. Sin discursos. Sin acusaciones. Con una vuelta que le devuelve al primer plano y que coloca a Alpine en una posición tan brillante como incómoda para la carrera.
Porque el domingo, el reto será mayúsculo. Defender la pole en Monza con dos Mercedes hambrientos, un McLaren agresivo y un Ferrari siempre peligroso detrás no admite errores. Gasly ya sabe lo que es ganar aquí con un coche inferior. La pregunta es si esta vez, sin caos ni sanciones, podrá sostener el sueño desde la primera curva hasta la bandera a cuadros.






