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Gary O'Neil y la ambición del nuevo proyecto

Gary O'Neil mira al domingo con una mezcla de alivio y ambición. La enfermería empieza a vaciarse, el mercado le ha regalado nombres de peso y el técnico siente que el proyecto gana cuerpo a cada semana.

“Esperamos que Florentino [Luis] vuelva a estar cerca”, adelantó sobre el estado físico de su centrocampista. No está listo todavía, pero progresa. Azor [Matusiwa], en cambio, seguirá fuera. También Jack Taylor. Y Jaden Philogene tampoco llegará a tiempo. Cuatro ausencias que condicionan la lista, aunque no el ánimo del entrenador: “Muy contento con cómo está el grupo, estamos en un buen momento”.

En medio de las bajas, un nombre propio ilumina el fin de semana: Exequiel Palacios. El nuevo fichaje llega con pedigrí de élite y O'Neil no esconde que contará con él: “Seguro que lo veréis el domingo. Es un chico con talento y ha tenido un enorme éxito en los últimos años a nivel de club y selección. Un fichaje increíble para el club”. Palacios aterriza como símbolo de un salto competitivo que el técnico lleva meses persiguiendo.

O'Neil insiste en que nada de esto es casual. Habla de un verano intenso, de un trabajo de seducción constante para convencer a jugadores de primer nivel de sumarse a su idea. “Tras todo el trabajo de todo el mundo durante el verano para atraer gente al proyecto y a lo que estamos intentando construir, se siente la creencia alrededor del club, creciendo y mejorando constantemente”, subraya. La sensación es clara: el vestuario compra el discurso y la grada empieza a hacerlo también.

Ambición Institucional

Ahí entra en juego la ambición institucional. El entrenador la coloca en el centro del relato: “La ambición que hay aquí, el apoyo que dan a los entrenadores y la dirección que lleva el club hicieron que, en cuanto surgió la oportunidad, supiera que quería ser parte de esto”. No habla solo de palabras, sino de hechos: “Para atraer a algunos de los jugadores que hemos traído –jugadores contrastados de Premier League como Issa [Diop] y Sasa [Lukic], y futbolistas de todo el mundo– estoy muy agradecido por el respaldo de los propietarios. Sé que están comprometidos con hacer este club tan especial como puedan”.

El verano, resume, ha sido “fantástico para el club”. Y lanza un mensaje directo a la afición: quiere que esa ilusión no se disipe con el primer tropiezo, que se convierta en combustible para toda la temporada. Que la emoción dure.

No todo, sin embargo, está cerrado. El nombre de Tammy Abraham sobrevuela el mercado como posible cesión desde Aston Villa. O'Neil, aquí, pisa el freno: “No hay novedades, que yo sepa. Suena a que vosotros estáis más avanzados con eso que yo. Nada que contar”. Rumor caliente fuera, prudencia dentro.

Lo que sí confirma es que el club no baja la persiana del mercado: “Esperamos no haber terminado todavía” y “seguimos trabajando duro para intentar mejorar el grupo”, avisa. El mensaje es nítido: el once del domingo aún no será la versión definitiva de este equipo.

La sensación, a las puertas del debut, es la de un club que ha dejado de mirar de reojo la tabla y empieza a mirarse al espejo. Con Palacios listo para entrar en escena, Diop y Lukic como garantías de Premier y varias piezas por recuperar físicamente, la pregunta ya no es si el proyecto arranca, sino hasta dónde se atreverá a llegar.