El futuro de Wirtz en Liverpool: ¿Demasiado tiempo sin influir?
La apuesta fue mayúscula. Liverpool abrió la caja fuerte por Florian Wirtz para convertirlo en el nuevo faro creativo de Anfield. Un talento generacional, decían. Pero el inicio de la temporada 2026-27 vuelve a encender las alarmas: el alemán sigue sin encontrar la chispa y la paciencia en Merseyside no es infinita.
Didi Hamann, voz autorizada en el club y campeón de Champions con la camiseta ‘red’, lo dejó claro en declaraciones a GOAL: Wirtz está ya en zona de riesgo.
“Tiene que empezar a influir en los partidos”
Hamann no se anduvo con rodeos. El diagnóstico es duro, casi quirúrgico: Wirtz no está marcando diferencias.
“Tiene que empezar a jugar bien. Tiene que empezar a influir en el juego”, sentenció el excentrocampista, que ve a un futbolista demasiado liviano para el contexto actual del Liverpool.
Para Hamann, el problema no es solo de números, sino de jerarquía dentro del vestuario. “Es un jugador que flota. Probablemente no tiene ese respeto de los otros jugadores que a veces te permite dejar de defender, porque a ese tipo de futbolistas tienes que darles ciertas libertades y cierta libertad, que haya compañeros que recuperen el balón por él. Y los jugadores no tienen problema en hacerlo si, cuando él recibe el balón diez veces, seis, siete, ocho veces pasa algo. Y eso simplemente no está ocurriendo”.
La frase golpea donde más duele: Wirtz no está ofreciendo el retorno que justifica que el equipo trabaje para él.
Mucho esfuerzo hacia atrás, poca magia hacia adelante
Hamann reconoce que el alemán se está dejando el alma… pero en el sitio equivocado.
“Ahora está trabajando muy duro hacia atrás. Creo que a veces hace demasiado. Quiere ayudar al equipo porque ve que no consigue influir en el juego hacia adelante. Así que el equilibrio en su juego ha sido erróneo”, explica.
Y ahí llega el recordatorio más contundente sobre el rol para el que fue fichado: “Solo ganará el respeto de los jugadores cuando empiece a influir en el juego hacia adelante. Él no está ahí para ganar balones, está ahí para dar asistencias y marcar goles”.
Según Hamann, la pasada temporada solo hubo “un puñado de partidos” en los que Wirtz cumplió con ese papel. “Y eso simplemente no es suficiente” para un jugador de su precio y de su estatus.
La Premier no espera a nadie
El debate físico siempre aparece cuando una estrella se atasca en la Premier League. Hamann no lo niega, pero tampoco lo usa como coartada.
“Todo el mundo habla del aspecto físico de la Premier League. Sí, es más física. Y algunos de los mejores jugadores tardaron en adaptarse”, recuerda, antes de citar un ejemplo ilustre: Juan Sebastián Verón. “Llegó como el mejor centrocampista. Creo que duró una temporada y se volvió a Italia. Algunos simplemente no pueden hacerlo o no quieren hacerlo”.
El caso de Wirtz, para Hamann, ha cruzado ya una línea temporal peligrosa. “Los dos o tres primeros meses dije: dadle tiempo. Dije que era demasiado bueno para fallar. Pero una vez que pasó Navidad, dije: ya no creo que vaya a romperla, porque ha pasado demasiado tiempo. Las expectativas no bajan”.
Y el inicio de este curso no ayuda. “Salió otra vez en el primer partido tras 60 minutos. Si no empieza a influir en los partidos en las próximas tres o cuatro semanas, creo que para cuando llegue el parón de selecciones, que este año es más largo, tendremos muchos titulares en la prensa, muchos debates sobre si el club debía haberlo fichado, lo cual obviamente llega tarde porque ya está aquí. Y quizá él mismo pensando: ‘bueno, quizá esto no es para mí’”.
La advertencia final de Hamann suena casi a ultimátum: “Creo que algo pasará, porque para un jugador de esa magnitud, de ese estatus, por la cantidad de dinero que costó, simplemente no es suficiente. Hay que encontrar una solución de alguna manera, quizá incluso en invierno, si las cosas no mejoran”.
¿Diez clásico o falso extremo?
Mientras el rendimiento no despega, otro foco alimenta la discusión: ¿dónde rinde realmente Wirtz? ¿Como ‘10’ puro o partiendo desde la izquierda, para aparecer por dentro?
El debate lleva meses instalado alrededor del jugador. Hamann, sin embargo, no compra del todo la coartada de la posición. “Fue fichado para ser el hombre principal. Y no lo culparía por la posición en la que juega en la izquierda”, apunta.
El propio exjugador recuerda que, un año antes, ya se hablaba de él como mediapunta: “En verano se le veía como un número 10. Pero si tienes un número 10 que no crea ocasiones o no marca suficientes goles, entonces obviamente alguien más tiene que jugar”.
Y ahí entra otro nombre propio que aprieta la competencia: Bradley Barcola. “Especialmente con Barcola llegando. Es una situación complicada para los jugadores en Inglaterra”, admite Hamann.
Un reloj que corre hacia el invierno
El relato alrededor de Wirtz ha cambiado de la ilusión al examen constante. Lo que empezó como un proyecto a medio plazo se ha comprimido en un margen muy estrecho: unas pocas semanas, quizá unos pocos meses.
Liverpool invirtió para que el alemán fuera el cerebro del equipo. Hoy, en cambio, se pregunta si puede permitirse seguir esperando. La próxima ventana de invierno no se presenta como un simple mercado de retoques, sino como un posible punto de ruptura.
La pelota está en los pies de Wirtz. Y esta vez, Anfield no parece dispuesto a tolerar que siga flotando lejos de los partidos.






