La Fórmula 1 reduce la distancia de carrera a 290 kilómetros
La Fórmula 1 se prepara para cambiar el ritmo de sus domingos. A partir de 2027, las carreras dejarán de ser maratones de 305 kilómetros para pasar a 290. Menos distancia, mismo espectáculo… y más margen para que las pruebas lleguen a la bandera a cuadros pese a la lluvia, los accidentes y las banderas rojas.
La decisión quedó sellada en Londres por la Fórmula 1 Commission y forma parte del paquete de ajustes que acompañará a la nueva normativa de unidades de potencia.
Menos kilómetros, más potencia térmica
El recorte no es simbólico. Son 15 kilómetros menos, lo que en la mayoría de circuitos equivaldrá a dos o tres vueltas. El comunicado fue claro: “En línea con los perfeccionamientos del reglamento de unidades de potencia que se introducirán en 2027 sobre el flujo de combustible, se aprobó una reducción de la distancia total de carrera de 305 km a 290 km, correspondiente a una reducción de dos o tres vueltas”.
El nuevo marco técnico empuja a los equipos hacia motores de combustión más potentes, con un peso algo menor del componente híbrido eléctrico. Con menos distancia total, la gestión de energía, neumáticos y consumo se reescribirá. El ritmo medio puede subir. La exigencia estratégica, también.
Adiós al corsé de las tres horas
El otro gran giro llega en el cronómetro. Desaparece el tope estricto de tres horas para el evento completo, ese límite que en varias ocasiones obligó a cortar carreras a medias tras largas interrupciones.
La F1 mantiene, eso sí, el máximo de dos horas de tiempo efectivo de carrera. Lo que cambia es todo lo que rodea a esas dos horas: el margen para parar, limpiar la pista, reanudar, volver a parar si hace falta… y aun así tener opciones reales de completar la distancia prevista.
En días de lluvia intensa o incidentes múltiples, esa diferencia será clave. El objetivo es evidente: que el público, en el circuito y frente a la televisión, tenga la mayor probabilidad posible de ver una carrera completa, no un final anticipado por un reloj implacable.
Más aire para entrenamientos y fines de semana caóticos
La nueva flexibilidad no se limita al domingo. Las sesiones de entrenamientos también ganarán margen para alargarse tras banderas rojas o interrupciones prolongadas. Menos tiempo muerto, más vueltas útiles. Más datos para los equipos, más acción para los aficionados.
En un calendario saturado y con fines de semana cada vez más comprimidos por los formatos sprint, cualquier minuto extra de pista cuenta. Y la F1 lo sabe.
La categoría reina no solo ajusta kilómetros; reescribe la manera en que administra el tiempo. A partir de 2027, la pregunta no será solo quién es más rápido, sino quién sabe exprimir mejor cada vuelta de unas carreras un poco más cortas… y unos domingos mucho más flexibles.






