FIA defiende independencia de su tribunal tras acusaciones de Briatore
La guerra dialéctica en la cúpula de la Fórmula 1 ha subido de tono. La corte de apelación de la FIA ha salido al paso de las acusaciones de Flavio Briatore, jefe de Alpine, que insinuó vínculos impropios entre uno de los jueces y McLaren en el caso que acabó devolviendo una sanción a Pierre Gasly en el Gran Premio de Mónaco.
Para la máxima instancia judicial de la federación, la línea roja es clara: se ha cruzado cuando se pone en duda la independencia de sus jueces.
La respuesta tajante de la FIA
En un comunicado inusualmente firme, la corte de apelación rechazó las palabras de Briatore, que, según subraya el texto, “cuestionan la independencia y la imparcialidad de los jueces”. La FIA recuerda que los miembros de este órgano están sujetos a estrictas normas de independencia y confidencialidad, recogidas en el reglamento judicial y disciplinario del organismo.
Los jueces, detalla la nota, presentan cada año una declaración de intereses ante el responsable de cumplimiento de la FIA y firman, caso por caso, una declaración específica de independencia, en función del asunto tratado y de las partes implicadas.
Hay un punto clave: tanto antes como después de la vista, las partes fueron invitadas a plantear cualquier duda sobre el procedimiento o la composición del tribunal. Nadie lo hizo. Ni Alpine, ni McLaren, ni Red Bull. Tampoco, durante la propia audiencia, se registró objeción alguna sobre la forma en que se interrogó a los testigos o se condujeron las sesiones.
El mensaje de la corte es directo: el desacuerdo con el fondo jurídico de una decisión es legítimo; poner en duda la integridad del proceso, no. “El tribunal confía en la solidez del procedimiento y en la integridad de los jueces”, remata el comunicado, que insiste en que las cortes de la FIA “operan de forma independiente” del resto de la organización.
La acusación de Briatore
Las palabras que han desatado el incendio llegaron el viernes. Briatore, de 76 años, aseguró que uno de los jueces “actuó como un fiscal” durante la vista. Eso, dijo, no sería “un gran problema” en sí mismo. Lo grave, a su juicio, es que ese juez estaría “muy vinculado con la compañía McLaren”.
Su argumento se apoya en un episodio de 2018: una subasta benéfica en California a la que asistió el juez en cuestión y en la que, según Briatore, “McLaren dio dos, tres coches McLaren”. Para el italiano, ese gesto bastaría para hablar de una relación impropia. “Esto fue bastante injusto. Uno de los jueces estaba vinculado con un equipo que nos estaba protestando”, denunció.
Cuando se le preguntó por qué Alpine no había presentado objeciones durante la audiencia, Briatore se escudó en el tiempo: “Lo descubrimos después de la reunión, lógicamente, no antes. Descubrimos que este tipo estaba vinculado con el equipo McLaren. Esto es lo que pienso”.
En ningún momento mencionó a Red Bull, pese a que la escudería energética también formaba parte del procedimiento contra Alpine por la decisión de anular dos sanciones por exceso de velocidad en el pit lane a Gasly en Mónaco.
El impacto deportivo del fallo
El trasfondo deportivo no es menor. La corte de apelación acabó restaurando las penalizaciones a Gasly, lo que lo devolvió al séptimo puesto. La rectificación alteró de forma notable la zona alta de la clasificación de la carrera.
Red Bull recuperó el podio de Isack Hadjar, reinstalado en la tercera posición. McLaren vio cómo Oscar Piastri subía a la cuarta plaza. Racing Bulls, por su parte, se benefició con los ascensos de Liam Lawson y Arvid Lindblad al quinto y sexto lugar, respectivamente.
Un solo fallo reescribió el reparto de puntos entre tres estructuras distintas. Y colocó a Alpine en el centro de una tormenta deportiva y política.
McLaren, indignado por las insinuaciones
En Woking las declaraciones de Briatore han caído como una ofensa directa. Desde McLaren, la respuesta ha sido de indignación. Internamente rechazan de plano las acusaciones y lamentan que, a su juicio, afirmaciones sin base se hayan lanzado en una rueda de prensa ante todo el paddock.
Andrea Stella, director del equipo, compartió mesa con Briatore en esa comparecencia y no dejó pasar el tema. “Encuentro que esta rueda de prensa, yendo en esta dirección, es bastante insultante para McLaren, para la reputación de un equipo que merece mucho respeto”, afirmó.
Stella fue un paso más allá y puso el foco en la responsabilidad personal: “Si alguien hace este tipo de alegaciones –que parecen bastante serias– tendrá que hacerse responsable de lo que está diciendo en un foro público”.
El italiano defendió con firmeza el desarrollo del proceso en la corte de apelación. “La audiencia, todo el International Court of Appeal, se condujo con los más altos estándares y no deberíamos cuestionar esta fase como se ha hecho”, sentenció.
La batalla ya no es solo por una sanción en Mónaco ni por unos puntos en el campeonato. Es una cuestión de credibilidad institucional en plena temporada. Y en un deporte donde la confianza en los jueces es tan decisiva como el rendimiento en la pista, el próximo movimiento de Alpine marcará hasta dónde está dispuesto a llegar Briatore en este pulso con la FIA y con el propio paddock.






