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Ferrari debe elegir a Hamilton según Guenther Steiner

Guenther Steiner lo tiene claro: Ferrari debe elegir a Hamilton

Ferrari lleva semanas jugando con fuego. Y en Zandvoort, la chispa se vio claramente: dos estrategias opuestas, un coche más rápido atrapado detrás del más lento y un siete veces campeón del mundo quejándose por radio. Guenther Steiner, siempre directo, no ve misterio alguno en lo que debe hacer la escudería de Maranello de cara a 2026: apostar sin titubeos por Lewis Hamilton por delante de Charles Leclerc.

El ex jefe de equipo de Haas, ahora voz autorizada desde la barrera, analizó la situación en The Red Flags Podcast y apuntó al corazón del problema: la falta de reglas internas claras.

En Zandvoort, Hamilton rodaba con neumáticos más frescos, mejor ritmo y opciones reales de ir más lejos. Sin embargo, quedó atascado detrás de Leclerc, que defendía posición pero no velocidad. El tiempo perdido no solo frustró al británico; reabrió el viejo debate sobre jerarquías dentro de Ferrari, un tema que el equipo lleva años evitando resolver de frente.

Steiner no compró la idea de que todo pueda improvisarse sobre la marcha.

“No puedes implementar órdenes de equipo durante una carrera”, subrayó. “Hay que acordarlas antes”.

Para él, el planteamiento debe ser frío, casi quirúrgico: mirar la clasificación, medir opciones reales y decidir.

Y ahí entra el punto más incómodo para Leclerc. Steiner lo planteó sin rodeos: “Lo realista es: ¿puede Charles realmente ganar el campeonato del mundo? Quizá no. ¿Y quién está delante? Lewis”. No hizo cálculos finos, lo admitió, pero su lógica es simple: si solo uno de los dos tiene una posibilidad tangible de pelear el título, Ferrari debe volcarse con ese piloto.

La lectura es dura, pero encaja con la forma en la que otros equipos han gestionado luchas internas en años recientes. Cuando el margen en la parte alta de la parrilla es mínimo, no hay espacio para sentimentalismos. “Si quieres ganar, está muy apretado ahí delante. Tienes que poner tu dinero en el tipo que tiene la mejor oportunidad”, insistió Steiner.

El mensaje para Leclerc, según el italiano, tendría que ser igual de claro: tu compañero ha sumado más, ha rendido mejor hasta ahora, y eso lo convierte en el número uno. Punto. Sin dobles lecturas. Sin eufemismos.

Steiner también señaló al hombre que, en su opinión, debe tomar esa decisión y comunicarla sin temblar: Fred Vasseur. El director de equipo, con pasado en la gestión de talentos y jerarquías complejas, es para él el único responsable de ordenar el vestuario rojo.

“Fred, ese es su trabajo”, recalcó.

No ve a John Elkann, presidente del grupo, bajando a ese barro táctico. “No creo que John Elkann deba ni quiera involucrarse en eso, porque si se mete a ese nivel, tendría que dirigir él mismo el equipo”. El mensaje es claro: la política deportiva es terreno de Vasseur, no de la cúpula corporativa.

Para Steiner, el francés ya sabe lo que está en juego. No se trata solo de gestionar egos, sino de construir un proyecto campeón en torno a un líder definido. “Fred necesita ganar un campeonato del mundo”, recordó. Y en ese camino, el margen para la ambigüedad se reduce cada fin de semana.

Ferrari, una vez más, se encuentra ante una encrucijada conocida: proteger el equilibrio interno o abrazar sin complejos la figura de un primer piloto. Con Hamilton en rojo y el reloj del 2026 corriendo, la neutralidad ya no parece una opción.