Elena Rybakina conquista su primer US Open tras vencer a Aryna Sabalenka
En Nueva York, bajo la presión y el ruido característicos de la gran ciudad, Elena Rybakina firmó el sábado 12 de septiembre de 2026 el título que le faltaba. La kazaja se coronó campeona del US Open por primera vez tras derrotar en la final individual femenina a Aryna Sabalenka, número uno del cuadro y defensora del título.
Lo hizo a lo grande: 6:4, 5:7 y 6:2. Tres sets intensos, cambiantes, con giros de guion y un cierre contundente que la coloca definitivamente en la primera línea del circuito.
Un inicio firme de Rybakina
Rybakina entró mejor en el partido. Segura al servicio, agresiva desde el fondo, marcó el ritmo del primer set. Cada turno con su saque se convirtió en un ancla, en un recordatorio de que no pensaba regalar nada. Sabalenka, acostumbrada a imponer su potencia, se vio forzada a ir a remolque.
El quiebre decisivo llegó en el momento justo. Rybakina apretó en los intercambios largos, abrió la pista con precisión y se llevó el primer parcial por 6:4. Un golpe directo a la campeona vigente.
Sabalenka responde y equilibra la final
Herida en su orgullo, Sabalenka reaccionó. Subió la intensidad, ajustó la devolución y empezó a encontrar más ángulos con su derecha. El segundo set se convirtió en una batalla mucho más cerrada, con la bielorrusa resistiendo en los momentos clave y devolviendo el pulso al encuentro.
Cuando el parcial apuntaba al desempate, Sabalenka encontró el resquicio que buscaba. Rompió el saque de Rybakina en el tramo final y se adueñó del set por 7:5. Uno a uno en el marcador. Final nueva. Todo por decidir.
El tercer set, territorio de Rybakina
El último capítulo tuvo dueña clara. Rybakina recuperó la calma, volvió a su plan inicial y manejó el tercer set con autoridad. Su servicio, de nuevo sólido, le dio margen para arriesgar en la devolución. La presión constante empezó a pesar en el lado de Sabalenka.
El resultado fue un parcial de 6:2 que no dejó lugar a dudas. Sabalenka solo pudo sumar dos juegos en ese tramo decisivo, mientras la kazaja encadenaba golpes ganadores y confirmaba cada quiebre con sangre fría.
Un título que cambia jerarquías
El marcador final, 6:4, 5:7, 6:2, refleja una final dura, con alternativas, pero también la capacidad de Rybakina para dominar el momento clave del torneo. Dos sets a uno ante la primera cabeza de serie y campeona defensora, en el escenario más ruidoso del calendario.
Con este triunfo, Elena Rybakina se estrena como campeona del US Open y se instala, sin discusión, entre las grandes referencias del circuito. La pregunta ya no es si puede ganar estos torneos. La verdadera incógnita es cuántos más levantará a partir de ahora.






