Eddie Hearn insiste en que el Fury–Joshua debe ser en el Reino Unido
Eddie Hearn no se mueve un centímetro. El promotor británico ha convertido el futuro Tyson Fury vs. Anthony Joshua en una cuestión de principios: o en Reino Unido, o no se toca. Y si a Dana White no le gusta, problema suyo.
El presidente de UFC ha acusado a Hearn de bloquear la pelea de los sueños de los pesos pesados, llegando a calificar la situación como “la cosa más rara de la historia”, señalando al equipo de Matchroom como freno de unas negociaciones que, según él, podrían llevar el combate a un gran escenario en Estados Unidos. Para Hearn, esa película ya ha terminado.
No hay más negociaciones. Todo lo que queremos Anthony y yo es que se respete el contrato original.
El punto de fricción es claro: el acuerdo firmado para un combate en suelo británico frente al intento de trasladarlo a un gran recinto estadounidense.
Hearn acusa directamente a White de intentar dinamitar ese pacto. Según el promotor, el dirigente estadounidense habría tratado de convencer a Sela para romper el contrato y renunciar a una velada “británica” para llevarla al otro lado del Atlántico. Y ahí se ha encontrado con un muro llamado Anthony Joshua.
“Dana White dice que somos los únicos que estamos fastidiando esta pelea”, lanzó Hearn. “Ha intentado meterse en una pelea con la que no tiene nada que ver, convencer a Sela para que rompa su contrato, tirar a la basura un combate británico y llevárselo a América. Él cree que no está causando un problema. Todo lo que hemos hecho es decir: ‘Hemos firmado un contrato. Solo respetad el contrato que hemos firmado’”.
Joshua, firme: más dinero, mismo ‘no’
El núcleo del conflicto es tan simple como contundente: Anthony Joshua ha rechazado “muchos millones más” por hacer la pelea en Estados Unidos. Hearn insiste en que la decisión es del boxeador, no suya.
“Anthony Joshua podría haber ganado muchos millones más por hacer la pelea en América y era totalmente decisión suya”, detalló Hearn. “Olvídate de Eddie Hearn. ¿Qué quiero yo? Quiero esta pelea en Gran Bretaña”.
El promotor desmonta también el discurso de que solo le mueve el dinero. “Cuando A.J. gana un montón más de dinero, ¿quién más gana un montón más de dinero? Yo. Me llamáis loco por el dinero, decís que es lo único que me importa, y cuando quiero hacer la pelea en Gran Bretaña, lo llamáis ‘patriotismo falso’. ¿En qué quedamos?”.
Hearn lo deja cristalino: Joshua sabe que pierde ingresos por no ir a Estados Unidos… y aun así ha dicho no. “La gente dice: ‘A.J. rechazó más dinero por hacerlo en EE.UU. porque quería hacerlo en el Reino Unido’. Sí. No voy a mentir. Eso es exactamente lo que ha pasado”.
La presión popular inclina la balanza
Mientras el mundo del boxeo se desespera esperando una fecha y una sede oficiales, Hearn está convencido de que la opinión pública ha empujado definitivamente hacia el Reino Unido. Fury viene de ganar a Mariusz Wach, Joshua de imponerse a Kristian Prenga, y el gran choque británico, anunciado por Ring Magazine para finales de 2026, sigue sin día ni estadio confirmados. Pero el ruido es cada vez mayor.
Hearn cuenta que, en un momento dado, se llegó a hablar de cifras y condiciones para mover el combate a Estados Unidos. Dinero había. Voluntad, no tanta.
“Llegamos a una situación en la que fijamos unos términos que quizá podían cuadrar. El dinero del que hablamos probablemente era asumible, estaba acordado”, relató. “Y Anthony se dio la vuelta y, honestamente, creo que ni siquiera quería enviar un nuevo anexo. Pero nos metieron tanta presión con el ‘si de verdad quieres ir a América, bla, bla, bla…’”.
Mientras tanto, Joshua veía la reacción de la afición británica. Hearn también. “He de ser honesto, eso te hace pelear un poco más. Tenía dos ofertas sobre la mesa y me dijo: ‘No, quiero ceñirme al contrato original. Quiero hacer esta pelea en el Reino Unido’”.
El pulso con Estados Unidos estalló. “A partir de ahí pusimos a esta gente en una posición en la que era: ‘No podéis hacerlo’. Algunos se volvieron locos, tiraron los juguetes del carrito. No podían creer que A.J. se mantuviese firme con el Reino Unido”.
El foco se desplaza ahora a los socios clave del proyecto
Hearn confirma “comunicación constante” con Netflix y con Sela. No lo llama negociación, porque insiste en que el contrato ya está firmado, pero sí conversaciones para encajar todos los detalles.
La última palabra pública no será de Hearn ni de Joshua. El promotor apunta directamente a Turki Alalshikh como la voz que oficializará la sede y la fecha del Fury–Joshua.
“No puedo decir fechas ni recintos ni qué va a pasar porque el anuncio oficial vendrá de Turki Alalshikh”, señaló. “Pero confío en que, en la próxima semana, podamos estar en posición de conseguir ese anuncio para una pelea en el Reino Unido”.
Hearn está convencido de que, si se confirma, la reacción será histórica. Habla de “celebraciones increíbles” de la afición británica y llega a bromear con que Joshua “debería ser nombrado caballero” por mantenerse firme en su postura.
Cardiff o Wembley: corazón contra escaparate
En cuanto al escenario, el rumor más fuerte apunta al Principality Stadium de Cardiff. Hearn no lo esconde: es su opción favorita. Techo retráctil, ambiente volcánico, ciudad entregada. Pero sabe que Wembley Stadium arrastra un peso simbólico y comercial enorme.
Preguntado por si Cardiff se ha convertido en el gran candidato, Hearn admite que sí es su preferencia, aunque reconoce que Wembley resulta “más atractivo a nivel global”. Entre el corazón y el escaparate mundial, la decisión aún no es pública.
Lo que sí deja claro es quién manda. “La razón por la que estoy haciendo esto es porque quiero la pelea en el Reino Unido, pero mis instrucciones de Anthony Joshua son: asegúrate de que esta pelea es en el Reino Unido”, remarcó. “No se puede subestimar el ruido, el patriotismo y el apoyo de la gente en línea. Y Turki lo ve. Creo que ahora Turki está probablemente emocionado por la reacción de los aficionados británicos para llevar esta pelea al Reino Unido”.
El choque con Dana White y el giro del relato
Hearn no quiere convertir esto en una guerra personal, pero no esquiva nombres. “Dana White es el tipo, Nick Khan es el tipo que han intentado desesperadamente llevar esta pelea a Estados Unidos y evitar que se celebre en el Reino Unido. Habéis visto sus comentarios. Dana White no quiere esta pelea en el Reino Unido, ese ha sido el gran problema”.
Para Hearn, el relato empieza a cambiar. A su juicio, la resistencia de Joshua y su equipo ha obligado a todos los actores a aceptar una realidad: el Fury–Joshua, en territorio británico, es un monstruo deportivo de otra dimensión.
“Creo que por fin la gente empieza a verlo, porque no han tenido elección, porque nos hemos mantenido firmes contra todos”, apuntó. “Esto es enorme en el Reino Unido y lo será. Cuando saquemos esta pelea adelante para el Reino Unido, esperad a ver la reacción. Puede ser el mayor evento deportivo de la historia en el Reino Unido. Sabemos que es la pelea más grande de la historia”.
Entre dinero y legado, Joshua ya ha elegido su bando. Ahora solo falta que el resto del mundo del boxeo se adapte a esa decisión. Y que Turki Alalshikh ponga fecha y estadio a la noche que puede cambiar para siempre el mapa del peso pesado.






