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Ebbsfleet United vuelve a la competición tras la suspensión de la National League

Ebbsfleet United vuelve a la vida deportiva este sábado. Tras semanas de incertidumbre, la National League ha levantado la suspensión que mantenía al club fuera de la competición y el equipo podrá, por fin, iniciar su temporada ante Walton & Hersham.

No es un simple regreso al césped. Es la salida de un túnel que empezó a oscurecerse en abril, cuando las deudas impagadas provocaron que His Majesty's Revenue and Customs (HMRC) presentara una petición de liquidación contra el club de Kent. Seis jornadas aplazadas, un futuro en duda y una plantilla atrapada en un limbo competitivo.

El giro: la llegada de John O'Leary

El punto de inflexión llegó el mes pasado. La entrada del nuevo propietario, John O'Leary, permitió cerrar la herida más urgente: se saldaron por completo las deudas con HMRC y se pagó a los jugadores. Con ese respaldo económico, el club presentó a la National League una documentación completa en la que acreditaba disponer de fondos suficientes para cubrir todas sus obligaciones pendientes. HMRC, por su parte, confirmó que no quedaban cantidades por abonar.

Con ese escenario, el comité de cumplimiento y licencias de la National League se reunió el martes y decidió levantar la suspensión con efecto inmediato. El mensaje es claro: Ebbsfleet puede competir, pero sigue bajo la lupa.

Seis puntos en el aire y un mercado cerrado

El regreso tiene letra pequeña. La liga ha impuesto una sanción de seis puntos, pero de forma suspendida: el castigo solo se hará efectivo si el club incumple unas “obligaciones” aún no detalladas públicamente. Es una espada de Damocles sobre la temporada.

Además, el levantamiento de la suspensión no implica libertad total de movimientos. El club continúa bajo un embargo de fichajes. La entidad puede alinear a su actual plantilla, pero no registrar nuevos jugadores mientras se mantenga esa restricción. En una categoría tan exigente como la National League South, competir con un margen tan reducido puede marcar la diferencia entre una campaña estable y otra de sufrimiento.

La propia liga lo dejó claro en su comunicado: aunque se permite a Ebbsfleet volver a jugar, el comité considera que todavía hay asuntos que el club debe resolver para cumplir plenamente con las normas y seguirá exigiendo acciones concretas y manteniendo un contacto estrecho.

Un vestuario que aguantó el golpe

Desde dentro, la línea oficial del club ha sido de agradecimiento y contención. Ebbsfleet subrayó el comportamiento de sus jugadores y del personal durante este periodo turbulento, destacando su profesionalidad mientras el equipo veía cómo se aplazaban una y otra vez sus primeros compromisos del curso.

Ahora, todo ese aguante se pondrá a prueba sobre el campo. Sin ritmo competitivo, con seis partidos por recuperar y con la amenaza de una posible deducción de puntos, Ebbsfleet arranca la temporada a contracorriente. Pero arranca, que no es poco para un club que hace apenas unas semanas miraba de frente a una posible liquidación.

El balón volverá a rodar el sábado. Lo que está en juego ya no es solo un resultado ante Walton & Hersham, sino la credibilidad de una nueva etapa y la capacidad del club para demostrar que esta vez la estabilidad financiera no será un espejismo.