Duckworth avanza a cuartos en Winston-Salem tras vencer a Sonego
James Duckworth necesitaba este partido. No solo para seguir vivo en el Winston-Salem Open, torneo previo al US Open, sino para reconciliarse con un rival que lo había atormentado en el pasado reciente: Lorenzo Sonego.
Esta vez, tercera fue la vencida. El australiano se impuso por 7-5, 6-3 en una actuación sólida, cargada de intención y, sobre todo, de paciencia. El triunfo, en la pista, valía unos cuartos de final de un ATP-250. En la cabeza de Duckworth, seguramente valía bastante más.
Sonego lo había frenado dos veces en momentos importantes. Primero en Wimbledon 2021, con un claro 6-3, 6-3, 6-4 en tercera ronda. Después, en Eastbourne 2022, en otro duelo ajustado sobre césped decidido por 4-6, 7-6 (5), 7-6 (1). Dos heridas abiertas que el australiano por fin pudo cerrar en la pista dura de Winston-Salem.
Con 34 años y asentado en el puesto 79 del ranking mundial, Duckworth ya tiene billete directo para el cuadro principal del US Open. Y el triunfo de este jueves (hora australiana) llega en el momento justo: confianza, ritmo y una victoria de peso ante un jugador que lo tenía tomado la medida.
Tardó una hora y 44 minutos en desarmar el juego del italiano. Quebró dos veces el servicio de Sonego y, dato clave, salvó los tres puntos de quiebre que tuvo en contra. Cada vez que el italiano amagó con volver al partido, Duckworth respondió con primeros saques y decisiones firmes. Sin temblores.
Ahora le espera el 15º cabeza de serie, el húngaro Fabian Marozsan, que remontó al estadounidense Martin Damm por 2-6, 6-3, 6-3. El premio: un lugar en semifinales y llegar a Flushing Meadows con todavía más tracción competitiva.
Hijikata, arrollado por un Bonzi implacable
La otra cara del día para el tenis australiano la puso Rinky Hijikata. Su intento de meterse entre los ocho mejores se desmoronó con una contundencia inesperada: 6-1, 6-1 ante un Benjamin Bonzi casi perfecto.
El francés jugó a diana. Casi no falló. En apenas 57 minutos, firmó una demolición estadística y anímica: ganó el 96% de los puntos con su primer servicio y aprovechó cinco de las siete oportunidades de quiebre que generó. Cuando un jugador sirve así y presiona al resto con esa eficacia, el margen de respuesta es mínimo. Hijikata lo sufrió de principio a fin.
Fery avanza, Tsitsipas se despide
La jornada dejó otros movimientos importantes en el cuadro. El británico Arthur Fery, cuarto cabeza de serie, no se complicó ante el clasificado Mees Rottgering y avanzó con un 6-3, 6-3 que nunca pareció en peligro.
La sorpresa llegó por otro lado. El séptimo preclasificado, Stefanos Tsitsipas, dijo adiós antes de tiempo, superado por el estadounidense Aleksander Kovacevic, que se impuso 6-3, 7-6 (1). Un resultado que abre aún más un torneo ya de por sí imprevisible en la antesala del último Grand Slam del año.
Entre revancha personal, tropiezos duros y favoritos que caen, Winston-Salem empieza a dibujar un cuadro tan abierto como el propio horizonte que espera en Flushing Meadows. ¿Quién llegará con la ola perfecta al US Open?






