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Drogheda United se enfrenta a Trabzonspor en un amistoso histórico

Drogheda United se prepara para una cita histórica: un amistoso en Turquía ante Trabzonspor el próximo 1 de octubre en Papara Park, con la posibilidad –remota, pero muy real en el imaginario de cualquier aficionado– de enfrentarse a Mohamed Salah.

Para el modesto club de Louth no es solo un partido. Es la primera vez que juega en suelo turco y un nuevo capítulo en una relación que va mucho más allá del fútbol.

Un viaje que empezó en el siglo XIX

Drogheda United es uno de los tres clubes hermanos de Trabzonspor, junto a Sanlıurfaspor y Siirt Provincial Special Administration Sport. El vínculo se oficializó en 2011, pero sus raíces son mucho más profundas.

En el pódcast de RTÉ Soccer en 2020, la exresponsable de comunicación del club, Roisin Philips, recordaba que todo se remonta a la Gran Hambruna de 1845. Entonces, el sultán otomano envió ayuda al pueblo irlandés. Barcos con suministros remontaron el río Boyne hasta Drogheda y, además, se donaron 1.000 libras, una cifra enorme para la época. Desde entonces, la ciudad y Turquía comparten una historia de cooperación que ahora se refleja también en el césped.

El amistoso llega en un contexto simbólico: Irlanda y Turquía se preparan para celebrar en 2026 los 75 años de relaciones diplomáticas. El encuentro en Papara Park encaja de lleno en esa narrativa de lazos históricos que se renuevan generación tras generación.

Fútbol, historia y televisión

El partido no llegará solo. Estará acompañado por un documental para la televisión turca, titulado ‘An Gorta Mór – The Star & The Crescent’, centrado en la ayuda humanitaria otomana durante la hambruna irlandesa. El balón, esta vez, compartirá protagonismo con la memoria histórica.

Para Drogheda, el viaje se encuadra en el parón internacional de tres semanas y funcionará como un mini stage de final de temporada. Un cambio de escenario, otro tipo de exigencia, una oportunidad para medir fuerzas ante un club que en los últimos años se ha acostumbrado a manejar nombres de élite.

¿Habrá Salah?

La gran incógnita se llama Mohamed Salah. El egipcio, que llegó a Trabzonspor tras cerrar una etapa gloriosa en Liverpool, tiene compromiso internacional con su selección el 27 de septiembre, en la fase de clasificación para la Copa Africana de Naciones, frente a Sudán del Sur.

Con esa fecha tan cercana al amistoso, su presencia ante Drogheda está en duda. El calendario aprieta, y el cuerpo técnico turco también mira de reojo la reanudación de la Super Lig la semana siguiente, con un desplazamiento a Samsunspor en el horizonte.

La plantilla de Trabzonspor, en cualquier caso, habla por sí sola: además de Salah, figuran su excompañero en Anfield, Fabinho, y el exportero del Manchester United, Andre Onana. Un vestuario de nombres pesados, construido para competir al máximo nivel y que convierte el amistoso en un escaparate de lujo para el conjunto irlandés.

Un reto deportivo con sabor a homenaje

Para Drogheda United, el choque será algo más que un amistoso de pretemporada tardía. Es una oportunidad de poner a prueba su estructura, de ofrecer a sus jugadores un contexto diferente y de situar al club en un escaparate internacional poco habitual para un equipo de la League of Ireland.

Para Trabzonspor, es una ocasión de honrar una relación histórica, de presentar su proyecto estelar ante un público distinto y de afinar la maquinaria antes de volver a la batalla liguera.

Si Salah pisa el césped de Papara Park ese día o no, lo decidirán las piernas y el calendario. Lo que ya está garantizado es que, cuando el balón ruede, sobre el campo no solo se cruzarán dos clubes: se encontrarán casi dos siglos de historia compartida. Y ese tipo de partidos, aunque no den puntos, sí dejan huella en una temporada.