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Donald Trump critica el traspaso de Luka Doncic en mitin político

En pleno mitin político, Donald Trump resucita el “peor traspaso” de la historia… y apunta a Luka Doncic

El American Airlines Center estaba lleno para escuchar a Donald Trump hablar de política, pero el expresidente terminó metiéndose de lleno en uno de los temas que más escuecen en Dallas: el traspaso de Luka Doncic a Los Angeles Lakers.

En febrero de 2025, los Mavericks sacudieron la NBA al enviar a su superestrella a California en un movimiento que todavía hoy divide al baloncesto estadounidense. Luka Doncic, Maxi Kleber y Markieff Morris rumbo a los Lakers; Anthony Davis, Max Christie y una primera ronda de 2029 hacia Texas. El 2 de febrero de 2025 quedó grabado como una fecha traumática para buena parte de la afición de los Mavs.

Las protestas no tardaron. La decisión del despacho se leyó como un giro radical, casi una ruptura con la identidad reciente de la franquicia. Meses después, en noviembre de 2025, el general manager Nico Harrison perdió su puesto. El proyecto se tambaleaba.

Trump, desde el mismo parqué en el que Luka se convirtió en icono local, no dejó pasar la oportunidad de azuzar la herida.

“Debo decirles, no entiendo el traspaso”, lanzó ante un pabellón repleto. Admitió que no es un experto en baloncesto, pero aun así fue directo: no cree que ese movimiento vaya a recordarse como un acierto, sino “como uno de los peores traspasos en la historia del deporte”. Palabras mayores en una ciudad que todavía digiere la marcha de su jugador franquicia.

La operación, en frío, sigue siendo difícil de encajar para muchos. Dallas apostó por Anthony Davis, un interior de élite pero con historial de lesiones, y se desprendió de un generacional Luka Doncic en pleno apogeo. La apuesta deportiva se hundió rápido: Davis ya no está en Texas, traspasado a Washington Wizards la temporada siguiente. El supuesto pilar del nuevo proyecto duró un suspiro.

El giro llegó por otro lado. La lotería del Draft de 2025 sonrió a los Mavericks con el número 1, y la franquicia eligió a Cooper Flagg, el nuevo rostro joven al que se ha entregado el futuro de la organización. Dallas ha pasado de la era Luka a la era Flagg en tiempo récord, en un cambio de ciclo tan brusco como inevitable.

Trump, sin embargo, no compra el relato de reconstrucción tranquila. Para él, la herida sigue abierta.

“Eso no está bien. No fue bueno. Tal vez podríamos rehacer ese traspaso. Yo rehago acuerdos todo el tiempo. Hay que rehacerlo”, insistió, entre aplausos y risas del público. Volvió una y otra vez a la misma idea: “No entiendo ese acuerdo. Algunos acuerdos los entiendes. Yo entiendo los acuerdos, pero ese no lo entendí del todo. Alguien de Dallas, seguro, puede explicármelo”.

El mitin se convirtió por un momento en tertulia deportiva. El expresidente no se quedó solo en los Mavericks. Para dar dimensión a su crítica, tiró de historia y de béisbol, su otro gran referente deportivo.

Para Trump, el peor movimiento de todos los tiempos sigue siendo el de Boston Red Sox enviando a Babe Ruth a New York Yankees tras haber ganado tres Series Mundiales. Un traspaso icónico, envuelto para siempre en la leyenda y en la maldición deportiva de Boston.

“¿Saben cuál es el peor traspaso en la historia del deporte, verdad?”, preguntó a la multitud texana. Y él mismo se respondió: Babe Ruth, vendido por 100.000 dólares, una cifra descomunal para la época pero, a la larga, insignificante ante el impacto del mito. “Boston necesitaba dinero”, recordó, y sentenció que Babe Ruth siempre será el símbolo del traspaso desastroso.

Y entonces volvió a Dallas. Volvió a Luka.

“Pero, ¿es Luka?”, lanzó, dejando la pregunta flotando en el aire.

La comparación es tan exagerada como reveladora. Colocar el traspaso de Doncic en la conversación con el de Babe Ruth habla menos de análisis frío y más del peso emocional que todavía arrastra aquella decisión en Texas. Dallas ya mira al futuro con Cooper Flagg y un proyecto nuevo, pero la sombra de aquel 2 de febrero de 2025 sigue proyectándose sobre el American Airlines Center.

Trump solo hizo lo que mejor sabe: poner el dedo en la llaga. Ahora queda por ver si, con el paso de los años, el nombre de Luka Doncic y ese traspaso se acercan al territorio maldito de Babe Ruth… o si la apuesta de los Mavericks termina reescribiendo la narrativa de uno de los movimientos más polémicos de la NBA moderna.