Deepak Hooda regresa a Baroda: reconciliación y refuerzo
El círculo se cierra en Baroda. Cinco años después de una salida traumática, Deepak Hooda prepara su regreso al equipo que lo vio crecer, en un movimiento que no solo refuerza al conjunto en el campo, también reescribe una relación que parecía rota.
El propio CEO de la Baroda Cricket Association, Snehal Parikh, lo confirmó: Hooda regresa y las diferencias con Krunal Pandya, entonces epicentro del conflicto, han quedado atrás. “Todo está arreglado entre ellos”, trasladó Parikh, certificando una reconciliación que hace no tanto parecía impensable.
De la ruptura al regreso
La historia tuvo un punto de quiebre claro. En enero de 2021, en la víspera del primer partido de Baroda en la Syed Mushtaq Ali Trophy, Hooda abandonó el hotel del equipo. En una acusación tan dura como pública, señaló el “mal comportamiento”, el lenguaje abusivo y el “bullying” del capitán Krunal Pandya, asegurando que esa situación lo había dejado “deprimido, desmoralizado y bajo presión”.
La respuesta de la BCA fue contundente: suspensión por “indisciplina” para toda la temporada 2020-21. Poco después, Hooda cortó lazos y se marchó a Rajasthan como profesional para la campaña 2021-22. Parecía un divorcio definitivo.
Hoy el escenario es otro. Parikh insiste en que “todos los asuntos entre la BCA y Hooda se han resuelto”. El regreso del bateador agresivo a Baroda no solo supone un refuerzo deportivo de alto nivel, también un gesto institucional de madurez de ambas partes.
Un currículum que impone respeto
A sus 31 años, Deepak Hooda no vuelve como una promesa, sino como un jugador hecho y derecho, con números que lo colocan entre los bateadores más productivos del circuito doméstico indio.
En 67 partidos de first-class, acumula 4.267 carreras a una media de 45,39, con 14 siglos, 18 medios siglos y una mejor marca de 293* que habla de su capacidad para construir entradas largas y dominantes. Con la bola también aporta: 29 wickets a 41,44, con un mejor registro de 5/31.
En List A, su impacto se mantiene: 109 encuentros, 3.340 carreras a 38,83, seis siglos, 17 medios siglos y un tope de 104. Como lanzador, 42 wickets a 29,92, con una actuación estelar de 5/55.
En el formato corto, su volumen impresiona: 230 T20, 3.972 carreras a 24,67, dos siglos y un máximo de 108. Un perfil ideal para un Baroda que busca pegada y versatilidad en el medio orden.
Su paso por India también figura en su hoja de servicio. Ha disputado 10 ODIs (153 carreras a 25,50, tres wickets a 39,66) y 21 T20Is (368 carreras a 30,66 y seis wickets a 12,66). Su último partido internacional llegó el 1 de febrero de 2023, un T20I ante New Zealand. Desde entonces, pelea por volver al radar nacional, y un regreso sólido con Baroda puede reabrir puertas.
Un vestuario que se reconfigura
El reencuentro con Krunal Pandya será uno de los focos inevitables. Hace tres años, sus nombres simbolizaban una fractura interna. Hoy, la BCA asegura que el diálogo entre ambos ha sido directo y constructivo. Que hayan hablado y limado asperezas era condición indispensable para este movimiento.
Para Baroda, recuperar a un bateador de impacto, capaz de cambiar un partido en una sesión, es un golpe de efecto deportivo. Para Hooda, es la oportunidad de rehacer una historia que se había torcido en su propia casa.
Mientras tanto, el equipo mantiene otra pieza clave en su estructura de bola blanca: el ‘keeper-batter’ Jitesh Sharma seguirá representando a Baroda como jugador invitado, aunque únicamente en formatos de white-ball. Un matiz importante en la planificación de plantillas para las distintas competiciones domésticas.
Munaf Patel, de la nueva bola al nuevo rol
El movimiento no llega solo. La BCA ha nombrado a Munaf Patel, ex lanzador rápido de India, como entrenador de pace bowling y mentor de la academia de la asociación en Vadodara.
Su presencia al frente del trabajo con los jóvenes pacers añade otro nivel de ambición al proyecto. Munaf conoce el rigor del cricket internacional y el camino desde el circuito doméstico hasta la élite. Ahora, ese conocimiento se canalizará hacia la próxima generación.
Baroda recupera a un hijo pródigo, recompone puentes internos y suma a un campeón del mundo como guía de sus lanzadores. La pregunta ya no es qué pasó en 2021, sino hasta dónde puede llegar este grupo con las heridas cerradas y el talento de vuelta en casa.






